Nuestros GAMEM
En nuestros Grupos de Ayuda Mutua GAMEM (Grupos de Ayuda Mutua para Personas con Esclerosis Múltiple), que realizamos en la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, abordamos mensualmente un tema con cierta profundidad psíquica y emocional, que a veces pertenece a la esfera más íntima de la persona y otras veces no. Nuestros GAMEM, son abiertos, y no son grupos terapéuticos en sí.
Pero también hemos hablado de otros temas que pueden estar relacionados con la vida misma. Temas que fueron elegidos por los propios participantes. Así Hemos tratado temas como el sentido de la Vida, La Espiritualidad, la muerte como un proceso y en nuestra última sesión hablamos sobre el suicidio.
Hay que contextualizar que nuestro grupo GAMEM. Lleva ya trabajando desde Septiembre de 2024. se reúne el tercer miércoles de cada mes. Sus integrantes empiezan a conocerse bien. las personas recién incorporadas, lo harán pronto. Han generado un vínculo de pertenencia grupal y han comprobado que sus opiniones, están libres de juicios de valor, se respetan y no se confrontan. Nuestros GAMEM, se han convertido en un espacio seguro para escuchar y compartir. Sus integrantes se sienten libres para expresar lo que piensan y sienten. También para no hacerlo, porque, no necesariamente han de participar activamente, pueden tranquilamente estar, escuchar y observar, porque estar ya es importante. Y siempre hemos defendido, que el Silencio, también es una forma de expresión. Además los tiempos de cada persona integrante, corresponden a cada persona. Nadie, decide por ella o por él.
Nuestra primera sesión de 2026, se abordaron tres temas, diferentes, como en todos. Y él último, fue el de más peso emocional, hablamos sobre las ideaciones suicidas.
"Una ideación suicida, puede comprenderse como un pensamiento o conjunto de pensamientos, ideas o el deseo de terminar con la vida, que pueden quedarse en el pensamiento y que no necesariamente llevan a cabo una acción, pero que sí constatan un sufrimiento emocional".
Cuando como facilitador del grupo, hice una introducción a esta definición para centrar un poco el tema, se hizo un silencio. No fue excesivamente intenso, pero sí muy muy expresivo. Alguien voluntariamente dio el primer paso y habló. Así hasta hablar todo el círculo. Nos sentamos siempre en círculo, o en algo parecido a un círculo. Y la ronda terminó.
Lo que se escuchó fue emocionante e intenso. Muchas personas expusieron libremente sus experiencias, algunas profundizando en el relato, tan solo porque libremente valoraron aquel espacio, como un espacio apropiado para hacerlo.
Pero ¿Por qué hablamos de suicidio?
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Y además, hablamos del suicidio, porque hacerlo con responsabilidad, como he dicho ayuda a prevenirlo, y porque usamos aquel espacio, para contrarrestar mitos asociados.
Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que hablar de suicidio incite a cometerlo.
Y sí es VERDAD que, hablar de forma abierta, respetuosa y contenida reduce el riesgo, facilita la expresión emocional y permite la detección precoz.
Ese tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que quien dice que se quiere suicidar no lo hará.
Y sí es VERDAD que, la mayoría de las personas que se suicidan habían verbalizado previamente ideación, directa o indirectamente, aunque también es cierto que puede darse, que sin expresar la ideación, haya una tentativa o un suicido consumado.
Ese tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que el suicidio ocurra sin señales de aviso.
Y sí es VERDAD que, en la mayoría de los casos existen señales previas: cambios conductuales, aislamiento, desesperanza, verbalizaciones, conductas de riesgo, que muchas veces socialmente se malinterpretan como llamadas de atención, o simplemente, no se les valora como señales.
Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que solo se suicidan personas con trastornos mentales graves, con enfermedades mentales.
Y sí es VERDAD que, aunque los problemas de la esfera de la salud mental pueden ser un un factor de riesgo añadido, no pueden valorarse como causa única, condición suficiente desde una perspectiva causa-efecto. El suicido es un proceso multifactorial altamente complejo en su prevención, intervención y posvención (duelo por suicidio). Hay múltiples factores psicosociales implicados.
Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que las personas que intentan suicidarse solo
quieren llamar la atención.
Y sí es VERDAD que, cualquier tentativa suicida implica un nivel de sufrimiento intenso y se convertirá en un predictor o indicador de riesgo futuro. Considerarlo llamadas de atención es simplemente desconocimiento, miedo a abordarlo e incomprensión sobre el proceso.
Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que después de una tentativa o crisis de suicida la persona mejore y el riesgo o peligro peligro ya ha pasado.
Y sí es VERDAD que, las mejorías reales siguen un proceso largo. A veces mejorar bruscamente puede indicar una aparente resolución interna del que puede enmascarar aumentar el riesgo a corto plazo.
Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que el suicidio se reduzca a un acto impulsivo.
Y sí es VERDAD que, aunque puede existir la impulsividad, en la gran mayoría de situaciones, hay una planificación previa, que en ocasiones, puede durar semanas y meses. E incluso la aparente impulsividad, también puede formar parte de la planificación.
Esa tarde hablamos del suicidio porque se No es cierto que hablar del tema sea inútil, si la persona ya lo ha decidido o tiene la decisión tomada.
Y sí es VERDAD que, generar ambivalencia, duda o balancear el pensamiento hacia opciones y alternativas diferentes puede inclinar la balanza hacia la vida, incluso en fases avanzadas.
Esa tarde hablamos del suicidio porque se No es cierto que el suicidio sea hereditario.
Y sí es VERDAD que, el suicidio comparte ciertos riesgos psicosociales y biológicos que interactúan entre sí, aumentando la percepción de vulnerabilidad de la persona.
Y esa tarde hablamos del suicidio porque, No es cierto que las personas que se suicidan quieran morir.
Y sí es VERDAD que, el suicido implica un sufrimiento y dolor desmesurado que la persona quiere evitar y en la que la persona se siente atrapada y sin salida. El dolor emocional se hace insoportable, pero esto no implica un deseo de dejar de vivir, sino de sufrir.
Y así, esa tarde, aquel grupo de 16 personas, fueron a través de experiencias personales recorriendo las verdades que el suicidio tiene y desterrando conjuntamente sus mitos.
Para mi como facilitador y profesional, fue un placer estar ahí, y tal vez constituya una de las sesiones grupales que más han aportado. Y por eso creo, que resumir aquello en esta entrada, era necesario.
"Aquella tarde no se habló de suicidio para dramatizar el sufrimiento, sino para ponerle palabras y compartirlo. Porque cuando el dolor se nombra en un espacio seguro, deja de estar solo. Y eso ya es prevención. Los espacios grupales seguros, como los GAMEM, pueden convertirse en factores protectores cuando permiten expresar el sufrimiento sin juicios y también con silencios. Aquella tarde todo lo que se dijo, protegió a todas las personas allí presentes.".
Si este contenido despierta algún malestar o conecta con experiencias personales difíciles de expresar, es importante buscar apoyo profesional cualificada. #noestássolo #noestassola.
Más información sobre prevención y posvención del Suicidio, Papageno.es


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