lunes, 2 de febrero de 2026

25 Años de Trayectoria Profesional

Parece que no pasa el tiempo, pero lo hace.

Y a veces parece que fue ayer mismo, cuándo hacen 25 años ya. 

Y mirar hacia atrás y ver todo, da sentido, sitúa y te hace observar con perspectiva, el fruto del esfuerzo personal y también familiar.


Hace hoy 2 de febrero de 2001, Beatriz Teva y yo, decidimos abrir un Centro de Psicología. Lo queríamos a ras de calle, no en un piso. Algo que hoy parece habitual, pero que en aquel entonces era todo un reto complicado. Eran los tiempos donde ir al psicólogo no estaba de moda e incluso por qué no decirlo, aún estigmatizaba a las personas. 

El tiempo ha pasado, y la percepción social sobre la salud mental, también ha cambiado, afortunadamente. Acudir a un profesional de la Psicología, es hoy día algo que ya se valora bien, en la inmensa mayoría de las situaciones.

Apostamos por eso, queríamos normalizar la salud mental como cualquier otro tipo de atención sanitaria. Nos arriesgamos y funcionó. Y lo hizo, no porque tuviéramos suerte, no. Nos costó tiempo, dinero y esfuerzo dar a conocer nuestro centro, sus servicios y nuestro proyecto. Pero el trabajo siempre da resultado, y el nuestro lo dio.

El 2 de febrero de 2001 se abrió por primera vez, el Centro de Psicología Comunitaria y de la Salud, Alabert. Un centro que además de intervenir en el área de la atención psicológica individual, buscaba intervenir también en y con la Comunidad. Por aquel entonces, poca actividad comunitaria había, y aceptar una propuesta de intervención social y comunitaria por una entidad, era cuanto menos, arriesgado para la entidad. Pero con esfuerzo, funcionó. Y algo entonces novedoso -seguimos en el año 2001- era intervenir en las empresas, instituciones públicas y privadas y en la administración pública. Y ¿adivináis qué paso? Exacto, funciono.

En aquel entonces esto era innovación pura. En cierto modo fuimos visionarios. Nuestra actividad profesional fue muy concreta. Ofertábamos honestamente aquello en lo que estábamos formados, sabíamos -hablo de lo que sé- y sobre todo en lo que estábamos seguros que además de sentirnos capaces, ofreceríamos una respuesta de calidad. Así empezó todo. 

Ofertábamos a la Administración Pública, local y autonómica, especialmente a centros sanitarios, las siguientes propuestas. Y su propia adaptación al tejido empresarial. Eso sí, solicitábamos a las instituciones contratantes que la intervención había que hacerse en horario laboral, y sin necesidad de recuperar nada por parte de las personas asistentes. Así empezamos con estos 4 programas.

  1. Programa de Deshabituación Tabáquica. Un programa de 9 sesiones llamado "Dejar de Fumar Si es Posible". Sesiones estructuradas de abordaje del tabaquismo, con un año de seguimiento a todos los profesionales asistidos. Además este programa incluía entonces, un abordaje sistemático sobre colectivos de especial vulnerabilidad, mujeres embarazadas. 
  2. Abordaje del Tabaquismo en Adolescentes. Programa Aún estás a tiempo. Imaginar lo que era ayudar a dejar de fumar a adolescentes, antes de la Ley Antitabaco. Quien sepa de lo que estoy hablando sabrá la importancia de aquel programa en aquellos años, y actuamos entre 2002-2004 en casi 40 centros educativos de Granada y su provincia. Hoy esto puede parecer algo normal, pero os aseguro que antes del 2005 no lo era.
  3. Programa para el Afrontamiento del Estrés Laboral en Centros Sanitarios y Empresas. Hablar de estrés en la empresa pública, a sanitarios, era cuánto menos presuntuoso, pero era una necesidad y así se cubrió por nuestro centro. 
  4. Programas de Entrenamiento en Técnicas de Relajación para Profesionales. Nos permitió entrar en contacto con los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, que fueron los primeros en apuntarse a estos talleres vivenciales y totalmente prácticos. Hoy día sigo con ellos. 
Estos programas, ofertarlos en 2001 era todo un desafío. Trabajamos para todos los hospitales de Granada y provincia, incluidos Centros Sanitarios Concertados como San Rafael. También para la Administración Estatal, Tesorería, INSS, Correos, etc, y para las principales empresas "Granadinas" entre ellas Caja Granada, Puleva, Caja Rural de Granada, Excmo. Ayuntamiento de Granada, Canal Sur, Ideal de Granada. También para las Delegaciones Territoriales de la Junta de Andalucía, Salud, Bienestar Social,  Educación, etc, por citar algunas. 
Poco tiempo después, y conforme teníamos programado, dimos el salto en aquel entonces a empresas del sector servicios, Alcampo, Seur, Diferentes Hoteles de Granada, Radio Albolote... 
Y así fue como fuimos durante años un Centro de referencia para ofertar servicios de salud a centros sanitarios, administración pública local, autonómica y estatal y empresas, desde la Psicología. 

Nuestra actividad profesional se llevó a cabo en toda Granada y su provincia. También dimos un salto interprovincial, y abordamos empresas y administración pública de otras provincias andaluzas, Jaén y Almería. Nuestro trabajo, responsable y honesto, cualificado y riguroso, dio su fruto. Alabert era un centro de atención que hablaba en la década del 2001 de Salud Laboral desde la Psicología, de Hábitos de Vida Saludable, de Prevención del Estrés Laboral, de Educación para la Salud y de Prevención del Tabaquismo en empresas y centros educativos. Hoy día esta es gran parte de la apuesta de la Administración Sanitaria autonómica. Pero entonces, hace 25 años, eran otros los contextos sociales y también era otra la forma de trabajar desde el punto de vista de la comunicación. 

Y todo este trabajo se logró, concertando entrevistas, yendo puerta a puerta y enviando previamente en papel y correo certificado primero, y electrónico después, los programas y sus evidencias. Eran otros tiempos, donde el correo electrónico era la innovación tecnológica más importante. No existía la banda ancha, ni la fibra óptica.  Eran conexiones telefónicas a través de un modem de 56Kb. Y aún así fue posible. Un punto a nuestro favor, la alianza multidisciplinar que hicimos. En aquel entonces, ya contábamos con colaboraciones de profesionales de la Medicina, que nos ayudaran en las intervenciones realizadas. 

Nuestro siguiente reto, fue dar a conocer la la población general el papel de la Psicología Social y Comunitaria. Así se llegó a un acuerdo con Radio Albolote. Previamente ya habíamos trabajado con los programas de empresa para su Ayuntamiento. Y surgió un programa semanal de radio, Calidad de Vida. Un nombre no muy original, pero una apuesta muy sólida que nos ayudó a seguir creciendo. Se emitía los martes de 3-4 pm. En aquel entonces, la radio, era la principal fuente de comunicación social. Por aquel programa, pasaron todas las asociaciones de pacientes de Granada, que había registradas entonces. Y así surgió una nueva vía de trabajo profesional. El abordaje Psicológico de los Procesos de Enfermedad Crónica. Y surgió, y esto ya lo he contado en otras ocasiones, porque cuando la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, pasó por el programa, nos tocó la fibra sensible. Beatriz y yo, nos preguntamos cómo podíamos ayudar a estas personas. Y desde aquel día hasta hoy, especialmente yo, lo hemos venido haciendo de forma ininterrumpida. Este blog, es un reflejo de la evolución tecnologica de ese momento, En 2012 el Blog, era una herramienta consultada en masa.

Pero nuestro programa de radio, dio también lugar a un trabajo intensivo y comunitario, volcado sobre las asociaciones de pacientes. Así surgieron nuestras 10 propuestas de intervención social y comunitaria. 

Materiales de 2001. Alabert

  1. Proyecto de Prevención del Tabaquismo nen Empresas y Administraciones. Aún estás a tiempo.
  2. Proyecto de Prevención del Tabaquismo en Centros Escolares. Programa Aún estás a tiempo. 
  3. Proyecto de Promoción de la Abstinencia al Consumo de Bebidas Alcohólicas en Adolescentes de Centros Escolares.
  4. Intervención Psicosocial y Educación para la salud para madres y padres frente al consumo de drogas en sus menores.
  5. Programa de Formación en Habilidades Sociales de Comunicación Profesional.
  6. Proyecto Consumo y Publicidad. Educación Infantil para Transformar un consumo de Cantidad en un Consumo de Calidad.
  7. Programa de Educación para la Salud. El mundo desconocido de nuestro propio cuerpo. Comunicación sobre afecto, emociones y la sexualidad responsable de nuestros menores. Intervención para alumnado, madres y padres de secundaria.
  8. Programa de Educación para la salud. Mi primer embarazo. Adaptación de las necesidades del embarazo al entorno laboral y familiar. La 
  9. Control del estrés. Relajación vivencial de alta intensidad en empresas públicas y privadas. 
  10. Intervención Psicosocial sobre enfermedades neurodegenerativas y demencias. Nuevas formas de afrontamiento y comunicación. 
Todo esto incluía su pertinente justificación, objetivos, metodología, cronograma y referencias sobre las que se asentaba la evidencia para una intervención. Insisto, estas propuestas eran de 2001, es importante contextualizar para darle valor.

Nuestro Centro de Psicología se dio a conocer en un año. Hacíamos entonces un buen equipo. Y hoy, actualmente también, aunque no trabajamos juntos. Cada uno de nosotros creció profesionalmente por separado, pero ambos hemos crecido personalmente juntos. Hoy somos "otro equipo". Trabajar juntos fue ilusionante pero en su medida justa, porque también fue algo agotador. Separarnos profesionalmente fue todo un acierto. Nuestra primera fase, desarrollarnos como profesionales y dar a conocer lo que éramos capaces de hacer, se cumplió.


Cómo fue posible todo esto.

Durante los años universitarios, Beatriz y yo, formábamos parte de la asociación de alumnos de la Facultad. Siempre tuvimos y tenemos activa esa vena, social y reivindicativa. Entonces junto a otros grupos de compañeros, Nieves, Inma, Nacho... fundamos Psicólogos Mundi Andalucía y durante años, estuvimos vinculados a ella. Esto sólo destaca nuestra inquietud social y prosocial y también solidaria, que puede explicar un poco, cómo profesionalmente se gestaron estos 25 años de profesión.

Éramos estudiantes del plan antiguo. Una licenciatura de 5 años que otorgaba el título de Licenciado en Filosofía y Letras, Sección Psicología. Y cuando cursábamos segundo curso, se implantó el entonces "plan nuevo" 4 años de Licenciatura en Psicología. Ambos cambiamos de plan y nos licenciamos como psicólogos. Y comento esto, porque es importante. Este cambió de plan nos dio la oportunidad de cursar el Prácticum en Psicología. 

En mi caso, lo cursé en la Asociación Española Contra el Cáncer de Granada (AECC) durante un total de 270 horas de 90 que eran obligatorias. Y siempre he dicho que todo lo que aprendí sobre afrontamiento, lo aprendí allí. Y mis primeros contactos con el tabaquismo como problema de salud, con la deshabituación y con el tratamiento también fue allí. Tuve la suerte de acompañar en algunas sesiones al Dr. Jose Luis García Puche, una auténtica eminencia en Medicina, en Oncología y Tabaquismo. Y además tuve la confianza de Mª Ángeles Hernández Molinero, que hoy sigue presente en mi vida. Y como no a Amparo y Reme, que me ayudaron a creer en mi, y a desarrollarme profesionalmente en esos momentos claves de los inicios.

Este paso por la AECC de Granada. Marcó un antes y un después en mi vida profesional. Hizo que orientase mi formación al abordaje psicológico de las enfermedades. Y desde entonces y hasta ahora, esa es mi mayor práctica asistencial y vocacionalmente hablando, supone mi mayor motivación. 

Beatriz tenía entonces un corte menos asistencial. Su prácticum fue en Huerto Alegre, y allí descubrió lo que ya sabía. Su vocación por ayudar a personas en contextos de vulnerabilidad, era su prioridad. Su carrera se orientó más a la intervención Social. Hoy es Psicóloga Experta en Emergencias, Experta en Intervención Social e Igualdad, trabajadora de Cruz Roja y comprometida con el Colegio Oficial de Psicología Oriental. Como Psicóloga, estuvo en la Dana, en Paiporta y hasta hace muy poco tiempo en Adamuz.

Qué paso con el Centro de Psicología Comunitaria y de la Salud Alabert.


Cinco años después de su apertura, recibimos la llamada de la administración autonómica, de la Junta de Andalucía, Consejería de Salud, para trabajar como Asesores Técnicos del Plan Integral de Tabaquismo de Andalucía 2005-2010. Beatriz priorizó la maternidad y renunció a la plaza que le habían sido ofertada. Algo que nunca jamás en todas las vidas que se puedan vivir, podré agradecerle. 
Y como muchos de vosotros sabéis, accedí a esta oportunidad. Posteriormente desde 17/11/2006 lo hice como Técnico de Educación para la Salud y Participación Comunitaria en el Distrito Sanitario Granada hasta el 16 de enero de 2024, que cesé en el Servicio Andaluz de Salud, temporalmente. Allí he trabajado en lo que creía y vocacionalmente me gustaba. He estado acompañado de auténticos profesionales, gente realmente capaz que te hace creer en el sistema sanitario, y en su necesidad de ayuda vocacional. Tuve la suerte de crecer profesionalmente, especializarme algo más y formar a profesionales tanto de Atención Primaria como de Hospitales en lo que ya era mi "corte profesional" Fue una época buena para mi. Siempre acompañado de mi amiga y compañera Ana Ruth, con la que he crecido personal y profesionalmente. También con las referencias de ejemplo de Mely, Pilar, y Concha, mis "tres jefas" que tanto me enseñaron y que me trasmitieron siempre, que creían en mi y en mi trabajo. Y eso generó un vínculo de confianza que hoy perdura.

Pero desde aquel 2001, y con la compatibilidad que la administración pública exigía, durante mis años de vinculación con el SAS, pude seguir trabajando en la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, hasta día de hoy. 
Allí he conocido personas increíbles. He aprendido de ellas infinidad de cosas, de la vida real, de cómo no sucumbir pese a todo y he tenido la oportunidad de trabajar con un equipazo humano y profesional. Muchas de esas personas, profesionales, hoy están allí y los que estuvieron hace algún tiempo, siguen siendo parte de mi vida, de una forma u otra. En la Asociación he vivido momentos inolvidables, incluyendo pérdidas de personas muy significativas. Y creo que a día de hoy, he hecho, o al menos lo he intentado, dar lo mejor de mi, para desarrollar este trabajo y ser de ayuda.

Desde entonces no he dejado de formarme profesionalmente. 
Creo que es la mejor forma de ayudar. Devolver la confianza que se puso en nosotros como equipo y posteriormente en mi como profesional, me pedía estar formado para sentirme capaz de ayudar.

La receta que siempre seguimos como equipo, fue la honestidad con la persona, respeto a la historia de vida del la persona y rigurosidad con lo que haces, incluido decidir si estas preparado o no para ayudar. La ética es importante para nosotros dos.

Y así, de forma breve, transcurrieron 25 años de profesión. Hoy 2 de febrero de 2026 se cumplen 25 años desde aquel entonces. Y este es un pequeño recuerdo, escrito principalmente para Beatriz, pero que espero que os haya gustado a todas y todos los demás.







Autor del Blog. 
Alberto José Ruiz Maresca
Psicólogo General Sanitario.
Experto EuroPsy en Psicoterapia
Experto en Psicooncología y Psicología de Cuidados Paliativos
Experto en Intervención Social en Discapacidad








jueves, 29 de enero de 2026

¿Por qué hablamos de Suicidio?

Nuestros GAMEM

En nuestros Grupos de Ayuda Mutua GAMEM (Grupos de Ayuda Mutua para Personas con Esclerosis Múltiple), que realizamos en la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, abordamos mensualmente un tema con cierta profundidad psíquica y emocional, que a veces pertenece a la esfera más íntima de la persona y otras veces no. Nuestros GAMEM, son abiertos, y no son grupos terapéuticos en sí. 

Pero también hemos hablado de otros temas que pueden estar relacionados con la vida misma. Temas que fueron elegidos por los propios participantes. Así Hemos tratado temas como el sentido de la Vida, La Espiritualidad, la muerte como un proceso y en nuestra última sesión hablamos sobre el suicidio.

Hay que contextualizar que nuestro grupo GAMEM. Lleva ya trabajando desde Septiembre de 2024. se reúne el tercer miércoles de cada mes. Sus integrantes empiezan a conocerse bien. las personas recién incorporadas, lo harán pronto. Han generado un vínculo de pertenencia grupal y han comprobado que sus opiniones, están libres de juicios de valor, se respetan y no se confrontan. Nuestros GAMEM, se han convertido en un espacio seguro para escuchar y compartir. Sus integrantes se sienten libres para expresar lo que piensan y sienten. También para no hacerlo, porque, no necesariamente han de participar activamente, pueden tranquilamente estar, escuchar y observar, porque estar ya es importante. Y siempre hemos defendido, que el Silencio, también es una forma de expresión. Además los tiempos de cada persona integrante, corresponden a cada persona. Nadie, decide por ella o por él. 

Nuestra primera sesión de 2026, se abordaron tres temas, diferentes, como en todos. Y él último, fue el de más peso emocional, hablamos sobre las ideaciones suicidas. 

"Una ideación suicida, puede comprenderse como un pensamiento o conjunto de pensamientos, ideas o el deseo de terminar con la vida, que pueden quedarse en el pensamiento y que no necesariamente llevan a cabo una acción, pero que sí constatan un sufrimiento emocional".

Cuando como facilitador del grupo, hice una introducción a esta definición para centrar un poco el tema, se hizo un silencio. No fue excesivamente intenso, pero sí muy muy expresivo. Alguien voluntariamente dio el primer paso y habló. Así hasta hablar todo el círculo. Nos sentamos siempre en círculo, o en algo parecido a un círculo. Y la ronda terminó.

Lo que se escuchó fue emocionante e intenso. Muchas personas expusieron libremente sus experiencias, algunas profundizando en el relato, tan solo porque libremente valoraron aquel espacio, como un espacio apropiado para hacerlo.

Pero ¿Por qué hablamos de suicidio?

Porque hacerlo con responsabilidad, ayuda a prevenirlo. Aquel círculo, se convirtió en un grupo social preventivo en aquel momento. Y a aquella dinámica de expresión, se continuó con la ayuda del facilitador con información real y científica que ayudase a desterrar del imaginario colectivo, mitos asociados a la conducta suicida y al suicidio en sí. 

Y además, hablamos del suicidio, porque hacerlo con responsabilidad, como he dicho ayuda a prevenirlo, y porque usamos aquel espacio, para contrarrestar mitos asociados. 

Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que  hablar de suicidio incite a cometerlo.

Y sí es VERDAD que, hablar de forma abierta, respetuosa y contenida reduce el riesgo, facilita la expresión emocional y permite la detección precoz.

Ese tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que quien dice que se quiere suicidar no lo hará.

Y sí es VERDAD que, la mayoría de las personas que se suicidan habían verbalizado previamente ideación, directa o indirectamente, aunque también es cierto que puede darse, que sin expresar la ideación, haya una tentativa o un suicido consumado.

Ese tarde hablamos del suicidio porque  No es cierto que el suicidio ocurra sin señales de aviso.

Y sí es VERDAD que, en la mayoría de los casos existen señales previas: cambios conductuales, aislamiento, desesperanza, verbalizaciones, conductas de riesgo, que muchas veces socialmente se malinterpretan como llamadas de atención, o simplemente, no se les valora como señales. 

Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que solo se suicidan personas con trastornos mentales graves, con enfermedades mentales.

Y sí es VERDAD que, aunque los problemas de la esfera de la salud mental pueden ser un un factor de riesgo añadido, no pueden valorarse como causa única, condición suficiente desde una perspectiva causa-efecto. El suicido es un proceso multifactorial altamente complejo en su prevención, intervención y posvención (duelo por suicidio). Hay múltiples factores psicosociales implicados.

Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que las personas que intentan suicidarse solo


quieren llamar la atención.

Y sí es VERDAD que, cualquier tentativa suicida implica un nivel de sufrimiento intenso y se convertirá en un predictor o indicador de riesgo futuro. Considerarlo llamadas de atención es simplemente desconocimiento, miedo a abordarlo e incomprensión sobre el proceso.

Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que después de una tentativa o crisis de suicida  la persona mejore y el riesgo o peligro peligro ya ha pasado.

Y sí es VERDAD que, las mejorías reales siguen un proceso largo. A veces mejorar bruscamente puede indicar una aparente resolución interna del que puede enmascarar aumentar el riesgo a corto plazo.

Esa tarde hablamos del suicidio porque No es cierto que el suicidio se reduzca a un acto impulsivo.

Y sí es VERDAD que, aunque puede existir la impulsividad, en la gran mayoría de situaciones, hay una planificación previa, que en ocasiones, puede durar semanas y meses. E incluso la aparente impulsividad, también puede formar parte de la planificación. 

Esa tarde hablamos del suicidio porque se No es cierto que hablar del tema sea inútil, si la persona ya lo ha decidido o tiene la decisión tomada.

Y sí es VERDAD que, generar ambivalencia, duda o balancear el pensamiento hacia opciones y alternativas diferentes puede inclinar la balanza hacia la vida, incluso en fases avanzadas.

Esa tarde hablamos del suicidio porque se No es cierto que el suicidio sea hereditario.

Y sí es VERDAD que, el suicidio comparte ciertos riesgos psicosociales y biológicos que interactúan entre sí, aumentando la percepción de vulnerabilidad de la persona. 

Y esa tarde hablamos del suicidio porque, No es cierto que las personas que se suicidan quieran morir.

Y sí es VERDAD que, el suicido implica un sufrimiento y dolor desmesurado que la persona quiere evitar y en la que la persona se siente atrapada y sin salida. El dolor emocional se hace insoportable, pero esto no implica un deseo de dejar de vivir, sino de sufrir. 

Y así, esa tarde, aquel grupo de 16 personas, fueron a través de experiencias personales recorriendo las verdades que el suicidio tiene y desterrando conjuntamente sus mitos. 

Para mi como facilitador y profesional, fue un placer estar ahí, y tal vez constituya una de las sesiones grupales que más han aportado. Y por eso creo, que resumir aquello en esta entrada, era necesario.

"Aquella tarde no se habló de suicidio para dramatizar el sufrimiento, sino para ponerle palabras y compartirlo. Porque cuando el dolor se nombra en un espacio seguro, deja de estar solo. Y eso ya es prevención. Los espacios grupales seguros, como los GAMEM, pueden convertirse en factores protectores cuando permiten expresar el sufrimiento sin juicios y también con silencios. Aquella tarde todo lo que se dijo, protegió a todas las personas allí presentes.".

Si este contenido despierta algún malestar o conecta con experiencias personales difíciles de expresar, es importante buscar apoyo profesional cualificada. #noestássolo #noestassola.

Más información sobre prevención y posvención del Suicidio, Papageno.es 






Autor del Blog. 
Alberto José Ruiz Maresca
Psicólogo General Sanitario.
Experto EuroPsy en Psicoterapia
Experto en Psicooncología y Psicología de Cuidados Paliativos
Experto en Intervención Social en Discapacidad
Miembro Comisión de Prevención, Intervención y Posvención de la Conducta Suicida. COPAO.


jueves, 1 de enero de 2026

La Disartria. Su Impacto Psicológico en las personas afectadas por Esclerosis Múltiple.

 La Disartria.

Hace tiempo, Andrea Belén Sánchez y un servidor, Logopeda y Psicólogo de la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, hemos mostrado la inquietud de trabajar juntos diferentes procesos que están presentes en la enfermedad, y también en cómo resulta la persona impactada a nivel psicológico y emocional. Hoy os presentamos nuestro primer trabajo conjunto, que no el único. Esperamos que os resulte de interés.

La disartria es un trastorno motor del habla producido por una alteración neurológica. El resultado es una afectación del control de los músculos implicados en la respiración, fonación, resonancia, articulación y prosodia.

La disartria en esclerosis múltiple es más común de lo que parece, debido a la desmielinización diseminada, o daño en el recubrimiento de los nervios en las diferentes zonas afectadas del SNC.


Afecta en torno al 40-50% de las personas afectadas por esclerosis múltiple.1,2 En los estadios más agudos de la enfermedad, se presenta con mayor intensidad y mayor interferencia en la vida de la persona. Suele ser más común en hombres que en mujeres, a pesar de que esclerosis múltiple sea una enfermedad más prevalente en mujeres.

A veces aparece de forma fluctuante, pero también puede aparecer asociada a brotes o ser debida a las agudizaciones de la enfermedad. Incluso la misma fatiga puede ser causa de aparición.

Los síntomas más frecuentes de aparición son: 

  1. dificultad para articular.
  2. Alteración de la voz.
  3. Fatiga vocal (cansancio al hablar). Esta sintomatología puede aparecer poco a poco o de forma brusca.
  4. Dificultad para articular con precisión.
  5. Alteraciones del ritmo y la entonación.
  6. Disminución de la inteligibilidad.
  7. Empeoramiento con el cansancio o el estrés.
  8. Impacto emocional y social significativo.

Todos estos síntomas se agrupan en 3 dimensiones. 1. Dificultad para hablar. 2. Cambios en el ritmo y 3. Alteraciones en la entonación.

Hay varios tipos de disartria. Se clasifican por el tipo de lesión y la sintomatología que presente. 

Un resumen visual y conceptual podría ser el siguiente.

Disartria flácida.  Producida por una lesión en los pares craneales del troncoencéfalo. Manifestaciones. Dificultad en el movimiento laríngeo generando que el aire que pase no sea bien moldeado y se escuche una mala pronunciación y una voz soplada y monótona. Como si escuchamos a alguien hablar con suspiros y con el mismo tono de voz. 

Disartria espástica. La lesión se produce en los trastos piramidales del SNC generando una espasticidad en los músculos faciales y respiratorios que dificulta su movimiento. Los signos o síntomas de esta disartria son vocalización tensa y forzada con un tono de voz bajo. Puede que el habla sea más lenta.

Disartria atáxica. Las lesiones se producen en el cerebelo generando una musculatura orofacial hipotónica (cara flácida o caída). Esto produce una voz temblorosa, con dificultad para articular las palabras y con dificultad para mantener el ritmo de habla. Este tipo de Disartria es la más común en esclerosis múltiple.

Disartria hipocinética. Se asocia a trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson. El habla suele ser monótona, de baja intensidad y con dificultad para articular con precisión. 

Disartria hipercinética. Relacionada con movimientos involuntarios. El habla puede presentar interrupciones, variaciones bruscas del tono y del ritmo, y una articulación inestable. 

Disartria mixta. Combina características de varios tipos de disartria. Es frecuente en enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, debido a la afectación de diferentes áreas del sistema nervioso.

Lejos de lo que pueda parecer, la disartria como cualquier otro proceso de asociado a la enfermedad, requiere trabajo de prevención, a poder ser antes del inicio de los síntomas. Para ello rehabilitación logopédica es fundamental. Ocurre que casi siempre, hemos focalizado la rehabilitación en la Fisioterapia, por ser esclerosis múltiple una enfermedad que genera discapacidad sobrevenida, especialmente en el aparato motor. 

Sin embargo, este tipo de enfoques está ya superado. La rehabilitación de la persona afectada por esclerosis múltiple requiere una valoración holística e integral y por tanto una recuperación y rehabilitación integral. La persona ha de ser trabajada en todas las áreas de afectación posibles, porque todas ellas han de ser valoradas como potencialmente discapacitantes. No hacerlo así, sería un error por parte de los equipos multidisciplinares. Se hace necesario por lo tanto, que los equipos profesionales informen a la persona afectada de estas circunstancias. Pero además es imprescindible tres aspectos en el funcionamiento asistencial de las asociaciones de pacientes.:

  1. Formación actualizada y comunicación interdisciplinar.
  2. Seguimiento y reevaluación constante y multidisciplinar de la persona afectada.
  3. Elaboración de un plan de acción integral multidisciplinar para minimizar las interferencias de la enfermedad, de forma holística e integral.

Esta forma constante de reevaluación permitirá una mejor actuación y una detección precoz de posibles interferencias en el proceso de enfermedad de la persona, dado que existe una interrelación entre el síntoma, la secuela permanente y el estado psíquico y emocional de la persona. 

Impacto Psicológico de la Disartria en personas afectadas de esclerosis múltiple.

El impacto psicológico asociado a la disartria es mucho más intenso de lo que aparentemente se puede creer. 3,4 

El habla, representa la herramienta, -sin existencia de alteración previa y orgánica- para la comunicación entre personas. La tenemos totalmente interiorizada en nuestra vida diaria. Y se cree en la mayoría de las circunstancias, que su alteración parcial y su afectación, leve, moderada o severa, será cuanto menos lejana en el tiempo. Nada que ver con la realidad, a veces, aunque la persona esté centrada en la rehabilitación física y motora. 

Cuando una persona pierde de forma progresiva el habla, el impacto asociado a nivel psicológico y emocional es de alta intensidad. Es difícil creer, que en una enfermedad, donde la movilidad es el foco principal, habilidades neurocognitivas superiores puedan estar bajo la influencia de la enfermedad. No es raro escuchar en consulta, que una vez que el habla se altera moderada o severamente ¿Qué será lo siguiente? como queriendo darnos a entender, no sólo que no era algo esperado, sino que la angustia en sí de la incertidumbre se agudiza severamente.

Uno de los principales efectos de la disartria en la persona afectada, es la intensificación de su propia sensación de dependencia. Un impacto emocional que desde el mismo momento del diagnóstico, la persona afectada intenta superar. No podemos pasar por alto, que en muchas ocasiones la sociabilidad se ve alterada desde el diagnóstico. Se pierden redes sociales, amistades, e incluso redes laborales. De forma que la sociabilidad resulta altamente afectada tras un diagnóstico poco comprendido socialmente. Si a este se le suma, que el habla puede resultar alterado, como elemento clave para socializar, el impacto psicológico, es necesariamente inevitable. 

Consecuencias Psicológicas de la Disartria. 5,6

  • Agudización de la Ansiedad. La alteración del habla puede generar una aparición, en el caso de que no la hubiera, o agudización en el caso de su existencia, de conceptos claves relacionados con la ansiedad, que por sí solos, son o pueden indicar impacto psicológico y social en la persona.
  • Ansiedad Social. Las relaciones sociales son temidas por las persona hasta el punto de generar un malestar importante, que puede ser comparable a la situación de la crisis ansiosa. Consecuencia de ello, la respuesta de evitación social, agudizaría el impacto de la disartria, por falta de actividad, y con ello, la persona entraría en un ciclo progresivo de empeoramiento.
  • Temor a la Evaluación Negativa. Resultante del miedo anticipado a ser valorado de forma negativa por los demás, entiendo los demás como, personas importantes, resto de gente, y los demás. Esa evaluación negativa aumenta el estigma social basado en la incomprensión y por tanto la discriminación social que puede verse agudizada severamente.
  • Aislamiento Social progresivo. Ya se ha escrito en este blog la importancia del aislamiento social como indicador de riesgo de salud psicológica y psicosocial. La dificultad de pronunciación y por tanto de expresión de las ideas, sentimientos y acciones que la persona quiera transmitir, implicará:
  • Reducción de interacciones espontáneas incluso en su medio social más cercano. La ausencia de este tipo de interacción impacta severamente en el rol social que la persona desarrolla en su propio entorno social y con ello, la autoestima de la persona se ve muy dañada. 
  • Evitación de conversaciones grupales generando mayor aislamiento y dependencia ante la no comprensión social. 
  • Pérdida de roles sociales previos. El rol social representa el significado emocional que la persona aporta a un entorno social concreto, por ejemplo, a su entornos sociofamiliar. Cuando este rol social se ve comprometido, aparecen sentimientos de pérdida de sentido vital, pérdida de utilidad, desesperanza y falta de pertenencia. Estos sentimientos requieren ser valorados por los profesionales de la psicología y psiquiatría, dado que representan indicadores de riesgo importante para la salud de la persona. Este aislamiento no es voluntario, sino funcional y adaptativo al malestar, pero no puede pasar desapercibido para los profesionales que habitualmente trabajan y tratan a la persona. 
  • Impacto en las cuatro dimensiones de la autoestima.  No es raro, que cuando trabajamos con personas afectadas de disartria, y consecuencia de los tres puntos anteriores la autoestima (mucho más que quererse a sí mismo) La Autoestima se vea alterada severamente de la siguiente forma.

    1. Al autoconcepto que la persona tiene sobre sí misma. indicaría que lo que la persona representa para sí misma, se altera, y en consecuencia, lo que la persona cree que representa para los demás. Esto supondrá también que la persona, desde ese momento se ve tratada de forma diferente por todo su entorno social. 
    2. La autoeficacia y la percepción de competencia personal. Influyendo en lo que la persona cree que puede lograr por si mismo, con ayuda de los demás o en lo que la persona cree que puede ser de ayuda para todo su entorno social.
    3. La capacidad de autorefuerzo. La persona bajo una disartria, y a consecuencia de la percepción de su rol social, entiendo que lo que ella, hace, representa, significa no tiene valor alguno, y por lo tanto, el refuerzo positivo asociado a ella, se ve significativamente alterado. Por tanto, su refuerzo negativo sobre sí mismo y lo que es para los demás, cobra una intensidad importante que hay que trabajar. 
    4. La autoimagen personal y social. Uno de los grandes miedos es la ausencia de una imagen social y la pérdida de su propia imagen. Conceptos como "Ya no valgo para nada, no sé expresarme cuando yo... o mejor estoy solo" indicarían que la persona tiene una alto impacto en su propia imagen personal y social. Esto le recordará su fase inicial del diagnóstico, cuando la persona luchaba nostálgicamente entro (lo que yo era...y lo que soy ahora). Perder el concepto de identidad comunicativa, implica que la persona se planteé una pérdida de control sobre su propia vida. Y esto, es una sensación nueva para la persona, porque hasta entonces, trabajaba por adaptarse a pérdidas funcionales más concretas. No podemos olvidar que el habla es uno de los ejes del autoconcepto adulto. 

  • Síntomas Depresivos o Agudizaciones de trastornos Depresivos. Consecuencia de todo lo anterior, la existencia, persistencia y agudización de las alteraciones emocionales, síntomas y diagnósticos depresivos. Todo esto repercute con: 

  1. Tristeza persistente, que puede acompañarse de llanto incontrolado.
  2. Apatía. las cosas pendientes cada vez se retrasan más porque no se les ve una utilidad necesaria, pese a tenerla. Motivacionalmente no hay intención de seguir.
  3. Anhedonia. Perdida de las actividades que antes eran satisfactorias para la persona.
  4. Sentimientos de inutilidad, culpa o carga emocional para su entorno. 
  5. Frustración, irritabilidad, irascibilidad y labilidad emocional. Provocarán cambios comportamentales que serán llamativos para el entorno de la persona afectada
  6. Sentimiento de pérdida de identidad.
  7. Sentimiento de desesperanza ante el futuro.
  8. La imposibilidad de expresar necesidades, emociones o pensamientos generará: 
  9. Ira contenida. 
  10. Reacciones emocionales desproporcionadas. 
  11. Desgaste emocional acumulativo. Este aspecto suele estar normalizado por el entorno, y no le da importancia en sí.  
  12. Impacto en la identidad y los roles. Clave en el deterioro cognitivo, emocional y psicológico de la persona.

En personas laboralmente activas: 

  1. Sensación de pérdida de rol. 
  2. Amenaza a la identidad profesional. 
  3. Duelo por la funcionalidad perdida

 

La disartria actúa como factor de vulnerabilidad psicológica, no como causa única. Aquí la disartria no solo es un síntoma, sino una experiencia de pérdida que tenemos que tener en cuenta en los equipos profesionales.

El impacto en su calidad de vida es significativo.7,8 Detectarla y actuar precozmente de forma multidisciplinar implicará una mejor adaptación de la persona y contrarrestará todos los efectos derivados de la misma.

Entre el 40-51% de las personas afectadas por esclerosis múltiple, desarrollarán en algún momento de su vida una disartria. Un metaanálisis sitúa la prevalencia en un 44.9%

El diagnóstico de disartria variará desde un 23% con pruebas de autoinforme a un 50% con pruebas clínicas estructuradas.

Principales estrategias de contención y rehabilitación de la Disartria y su Impacto Psicológico y emocional. 1,2,9

El abordaje de la disartria en personas con esclerosis múltiple debe realizarse desde un modelo integral e interdisciplinar, centrado no solo en el síntoma, sino en su impacto funcional, psicológico y social.

La Logopedia constituye el eje central de la intervención. Su campo de trabajo no sólo ha de basarse en la prevención terciaria, es decir, cuando la disartria haya aparecido y esté afectando funcionalmente a la persona, sino que es fundamental que se desarrolle desde la prevención primaria, antes de la aparición de los primeros síntomas.

Pero en la rehabilitación de personas con esclerosis múltiple, Logopedia sigue siendo un servicio poco usado. Las personas buscan principalmente, tratamiento en las áreas de Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Psicología y Neuropsicología. Mucho de este arrinconamiento de la Logopedia, radica en el desconocimiento del para qué se usa y qué puede ser útil.

La Logopedia, trabajará la respiración, la fonación, la articulación, la prosodia y la inteligibilidad (dificultad en la pronunciación y comprensión), así como estrategias compensatorias que mejoren la eficacia comunicativa en la vida diaria de la persona afectada.

Sin embargo, a pesar de la importancia de esta disciplina, las personas usuarias creen no necesitarla, por lo que la prevención primaria, no sería la principal estrategia preventiva. 

Generalmente acudimos al profesional de Logopedia, cuando los síntomas dan la luz, prevención secundaria, aunque no exista un trastorno o alteración de la voz o del habla.

La intervención psicológica resulta fundamental para abordar la ansiedad, los síntomas depresivos, el impacto en la autoestima, el afrontamiento de la pérdida de rol y la adaptación a los cambios en la identidad comunicativa e incluso, es necesario generar una adaptación del entorno familiar a la nueva afectación de la persona afectada. 

Suele ser común, que las personas afectadas, cuando esto ocurre, “hable por la persona afectada, no tenga la paciencia suficiente para adaptarse al nuevo ritmo de fonación de la persona o incluso termine las frases por ella”

Todo esto es un proceso de aprendizaje, para la persona afectada, también para el entorno familiar.

El abordaje neuropsicológico permite evaluar y rehabilitar las alteraciones cognitivas asociadas (atención, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas), que interfieren directamente en la comunicación y en la autonomía personal. Imprescindibles todas ellas, para evitar todas las consecuencias psicológicas descritas anteriormente.

La terapia ocupacional facilitará la adaptación funcional y la generalización de las estrategias comunicativas en los entornos reales.

Trabajo social es clave para prevenir el aislamiento, favorecer la participación social y sostener los roles vitales de la persona.

Por tanto, la coordinación entre profesionales, el seguimiento continuado y la reevaluación periódica permiten detectar precozmente el impacto psicológico, prevenir su cronificación y mejorar de forma significativa la calidad de vida de las personas afectadas por esclerosis múltiple con interferencia significativa de la disartria.

No hablamos por tanto de un proceso más. De un síntoma o alteración más al que la persona tenga que enfrentarse. La disartria puede representar la pérdida de la principal función de interacción social de la persona. Y la sociabilidad es clave en el desarrollo físico, psíquico y neuropsicológico de la persona. 

Y siempre que se pueda, que todo este equipo profesional, esté especializado en el trabajo rehabilitador de personas con esclerosis múltiple. Para ello las asociaciones de pacientes, son un recurso no sólo necesario, sino altamente cualificado para ello.

Recomendaciones Clínicas para familiares de personas afectadas por disartria.

El proceso de adaptación a la disartria no es fácil, ni para la persona afectada ni para el entorno familiar. 

Por eso, se hace necesario una serie de recomendaciones claves, que en ocasiones, pueden ser valoradas como generales, pero que según cada caso concreto de afectación en la persona, deberán ser adaptadas.

Dentro de las recomendaciones generales, están: 

1. Los años que una persona, convive con una enfermedad progresiva, degenerativa y discapacitante, no implica necesariamente que la persona tenga asumida, ni la enfermedad, ni las interferencias que genera, ni la discapacidad progresiva que implica.

2. La pérdida progresiva de autonomía funcional y movilidad y el aumento de las limitaciones, provoca en la persona afectada, nuevas emociones de frustración, ira, rabia e incluso estados emociones inestables que provocan que la persona tenga un estado anímico parcialmente alterado.

3. La aparición de nuevas limitaciones (vocalizar peor cada vez más) no es algo que los familiares observan solamente, sino que también la propia persona afectada, sabe, nota y le genera un estado muy agudo de frustración e incertidumbre. Se ha pasado de hablar y ser comprendido, a hablar, y pedirle que repita por no comprenderle bien. Esto no es fácil.

4. Las limitaciones de las relaciones sociales, por parte de la persona, han de ser valoradas como un indicador de empeoramiento emocional. La persona evita exponerse a situaciones sociales que le impliquen una comunicación fluida. Esto indudablemente genera agudización de la situación ansiosa o depresiva que la persona pudiera tener.

5. La pérdida parcial del habla, no implica hablar por la persona afectada. No se trata de suplantarlo verbalmente. La persona no tiene alterado el pensamiento, sino los mecanismos de fonación. Hablar por él o ella, generará aislamiento, frustración y malestar sostenido.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

FELIZ AÑO 2026

 Adiós a 2025. 

Se va un año complicado a nivel profesional. 

Ha exigido mucho y se va con la tranquilidad de que de una forma u otra, hemos hecho todo lo que podíamos ante esa exigencia. 

Se va un año, también de retos logrados, que tienen eso mismo, la satisfacción del logro y de la ayuda que supone para otras personas. Acudir a verme una sola vez, es en sí un logro para muchas personas, que nunca creyeron que se les podía ayudar, que dudaron de ello, o que simplemente no querían ser ayudadas, en ese momento de su vida.

Hemos trabajado en pro de la Salud. Y en ocasiones hemos partido de momentos muy comprometidos, donde rendirse antes de tiempo, era la mejor opción. Pero nada se supera sin esfuerzo, sin constancia, y como suelo expresar a menudo, sin dolor ni sufrimiento. Al menos en lo que concierne cuando estamos juntos, cara a cara, silencio a silencio, palabra a palabra.

Así hemos podido comprobar cómo hemos evolucionado en nuestra salud mental y emocional. Hemos comprobado como los miedos y sus angustias, pasaron de ser temidas y anticipadas a ser miradas a la cara. Hemos visto como la tristeza dejó de llorar, y cómo llorábamos de risa. Hemos visto como el dolor más agudo, se convirtió en dolor. Hemos visto como la desesperanza infinita se torno en esperanza, difícil de ver y de creer en ella, pero en esperanza. Y también hemos sentido las pérdidas que más nos desconsuelan. Hemos perdido personas irremplazables en nuestra vida. Y a veces la hemos perdido de la manera más incomprensible para la vida. También nos hemos perdido, por un tiempo a nosotros mismos, y nos hemos reencontrado, aun no siendo los mismos que antes. Y como no, nos dijeron algo que no queríamos oír, nos diagnosticaron de una enfermedad que nadie quería tener, y vimos desde el miedo, el dolor y la incertidumbre, que ante la enfermedad, siempre estuviste tú.


Y tal vez, en 2026 nos encontremos en situaciones similares. O tal vez no. El futuro está por escribir. Por eso os deseo que 2026 sea mejor, aunque nos requiera esfuerzo. 


Un abrazo, Alberto.


miércoles, 12 de noviembre de 2025

Las Bajas Laborales. Un Derecho.

Cuando el Juicio duele más que la Enfermedad.

sábado, 25 de octubre de 2025

Necesitamos hablar de la muerte. Reflexión desde el dolor y el sufrimiento.

El miedo a vivir bajo circunstancias que la mente elabora desde la angustia y desesperanza más aguda, implica creer que morir, puede aliviar el dolor. Estoy hablando de la expresión verbal que la persona refiere, ante una proyección futura de su estado de enfermedad. Y que ya hemos expuesto en otra entrada anterior.

"Si llegase el día en el que me tengan que cuidar o no pueda valerme por mí mismo, preferiría morirme"


Y cuesta mucho creer que una persona desee morir. Quizás porque no se termine de comprender la inmensidad del sufrimiento que la persona tiene en estos momentos de proyección. Y quizás porque no queramos creer en la posibilidad real de que todo lo que la persona imagina, acabe ocurriendo. Y en esta imaginación futura, anticipación, la persona se dibuja en un escenario extremadamente radical y absoluto, que visualiza casi en forma de creencia, es decir, casi con la seguridad de que su profecía futura fuera una realidad que ya ha contemplado. Y en ese miedo futuro, en esa anticipación y en profecía, una frase es quizás la mas fuerza cobra.

"No quiero ser un estorbo. No quiero amargarles la vida. No quiero que tengan que estar pendiente de mi"

Casi de forma egoísta y temerosa, y quizás porque nos ponemos en modo supervivencia, centramos el miedo tan agudo a seguir viviendo que la persona expresa, en la necesidad de contrarrestarlo, como digo por egoísmo temeroso. Egoísmo a no saber qué hacer en ese momento, a no saber que hacer con lo que se nos está expresando. Egoísmo por la necesidad de salir cuánto antes de esa situación que tanta incomodidad nos genera. Egoísmo, porque hablar de la muerte nos da miedo, no sabemos afrontarlo y no queremos imaginar que pueda ser posible. Egoísmo, porque buscamos nuestro propio bienestar, antes que comprender el malestar tan profundo de la otra persona a la que acabamos contrarrestando de forma egoísta con frases como:

"¡Anda ya, no digas tonterías, eso no va a pasar. No pienses en eso, no ves que me pones triste."

De forma que tal vez centremos más la atención en nuestra propia supervivencia, que la voluntad de no sufrir viviendo de la otra persona. Es en parte lógico. Socialmente no nos educan en la contemplación de la muerte, como la ausencia física real, y se nos impone la idea de otras vidas, aunque finalmente nos enfrentamos solo a la ausencia de vida, al ya no está, nunca más lo veremos, etc.

Y también es lógico porque socialmente se nos quiere hacer ver que hemos de ser felices, encontrar recetas para un bienestar tan irreal como superfluo, rebosante de malestar y exigencia, por no contemplar ni los miedos, ni los sufrimientos que todos tenemos. Y es cierto que en la vida hay momentos de felicidad y bienestar, momentos inolvidables que solo por su evocación en la memoria nos dibujan una sonrisa. Pero la Vida no es solo felicidad.

Y en la vida, desde luego, lo que sí hay es dolor, y sufrimiento, pese a intentar enterrarlo como si de un barril radiactivo se tratase. Nos educan en la no expresión conjunta del sufrimiento, excepto un día al año, dónde todas las personas pueden hacer visible su dolor. Nos inculcan la idea de que la contención de la pena y la tristeza, se reduce a la esfera más íntima de la persona. Pedimos perdón cuando lloramos delante de alguien, pero nunca cuando sonreímos. Intentamos por tanto, seguir unas directrices asumidas culturalmente que nos quieren hacer ver, que pese al dolor que se experimenta, has de sentirte afortunado o afortunada por algo, tal vez solo por seguir viviendo, pero ¿qué hay del sufrimiento?

En la Vida misma, lo único que es universal a todos los seres humanos, es la muerte. Sin embargo, la vida sigue, porque la Vida, que no vivir, también es universal. Así mientras haya Vida, habrá Muerte. Y hablar sólo de una e intentar erradicar la otra, no nos ayuda. Hablemos de ambas, a partes iguales, si les place, pero hablemos de la muerte para ayudar y ayudarnos.

Y tendríamos que comprender mejor estas ideas, porque cuando de una forma u otra, la muerte llega, necesitamos comprender muchas cosas. Cosas que durante toda una vida, hemos intentado tapar. Hemos mirado hacia otro lado, por miedo, y hemos evitado conscientemente hablarlo. Entonces aparece el inevitable dolor con su sufrimiento, miedo, angustia, culpa, tristeza, pena...un abismo emocional que tal vez hayamos vivido en otros momentos de nuestras vidas, pero que hemos querido enterrar a mil metros bajo tierra, como si de un barril radiactivo se tratase.

Y cuando hablamos de esto, de forma sosegada, sin prisas, sin necesidad de confrontar nada y racionalizar nada, todo se vuelve a una dimensión diferente. La persona te agradece el tiempo para hablar de esto, que nunca lo había expresado. Te da las gracias por llorar tranquilamente, y se sorprende a sí misma, cuando sonríe después de poner sus miedos delante suya.

"Se que lo que he dicho, es posible que no llegue. Que mi enfermedad no llegue a provocarme todo esto, y que acabe muriendo de, o por otra cosa, quizás un poco peor a cómo estoy hoy, per es normal ¿verdad?"

Y entonces comprendes. El miedo al sufrimiento futuro, se torna muy lejano. la angustia a morir se ve como un proceso inevitable. El dolor a generar sufrimiento en los demás, emociona, pero se contempla como lógico "más dolor me generaría que no sufran por mi" -acaba diciendo- y la angustia vital a no valerse por sí misma, aunque existe en el pensamiento, su mirada dice que no se contempla por el momento.

Y finalmente, nos despedimos, con un abrazo.

Sé y espero que esta entrada, genere controversia, pero no es mi intención. El objetivo es reflexionar, de forma sosegada sobre el dolor y el sufrimiento, más allá de la felicidad. La vida y la muerte, están ahí. hablemos de ambas.








Autor del Blog. 
Alberto José Ruiz Maresca
Psicólogo General Sanitario.
Experto EuroPsy en Psicoterapia
Experto en Psicooncología y Psicología de Cuidados Paliativos


lunes, 13 de octubre de 2025

Gracias por todo y por tanto, Jesús

Siempre me decías:

"tu y yo tenemos pocas cosas en común -y con tus pausas tan características, terminabas diciendo- bueno una sí que tenemos, ambos somos buenas personas. Y rematabas, o eso creo"

Siempre has sido buena persona, Jesús. Al menos para mi, que es por el único que puedo hablar sin dudar. Han pasado muchos años, fue en 1.999 y desde aquel primer encuentro que tuvimos, y gracias al que os conocí. A ti, a Nieves, a Pilar y a Mari. Como ya he contado otras veces, ese fue mi primer contacto con el mundo de la esclerosis múltiple,  Aquel día ya se notó lo que te gustaba hablar delante de un micro -aunque tú siempre dijeses que no-. 

Pocos días después de aquel paso por la radio, un inexperto psicólogo en esclerosis múltiple, decidió ponerse en contacto con vuestra asociación y ver cómo podía ayudar. Vuestro relato, me caló especialmente hondo.

Durante 20 años has formado parte del imaginario colectivo de la lucha contra la esclerosis múltiple en Granada, y por eso, hay que darte las gracias. Ayudaste junto a otras personas, -algunas de ellas también se han marchado ya- a crear y visibilizar la Asociación, cuándo como solías decir "eran otros tiempos" Otros tiempos sin redes sociales, otros tiempos, sin una comunicación tan inmediata y tiempos de agenda lápiz y papel como a ti te gustaba. Eras un orgulloso Maestro, y todo lo que rebosara a escuela, lo disfrutabas como un niño.

Siempre me decías.

"Me cuesta creer en los psicólogos y en lo que decís que hacéis, pero aquí estoy. Vengo a hablar de lo humano, porque de lo divino va a ser que no"

Y de esa forma tu relación conmigo se estableció más allá de los pasillos. También recuerdo como "sin creer especialmente en los psicólogos, decías a otras personas por aquél entonces, año 2006, que se apuntaran a las terapias, que les ayudaría. Y con la boca chica, entre dientes y sin querer reconocerlo del todo, decías..."a mi me está ayudando"


Y de una forma u otra, así te recuerdo yo, pese a ver vivido contigo el paso del tiempo y de la enfermedad, este es mi recuerdo sellado de ti. Y pese a haberte fotografiado en cada evento, a veces con tu apatía sobre la foto y a veces sin permiso, esta es la imagen que mi memoria reconstruye de ti.
Aquel tiempo de experimentación, difusión y divulgación de parte de lo que hoy representa la Asociación, te pertenece a ti y como solías llamarla a tu queridísima esposa, que junto a otras personas, disteis vuestro tiempo y dedicación a la causa de la lucha contra la esclerosis múltiple. 
Muchos, de los que aún estamos allí, pero también de los que ya marcharon, recordaremos siempre la frase: "Mari....¿cuándo nos vamos?" como tantas otras, que mejor no reproducir.


He sentido profundamente tu pérdida, pero sé también, porque lo sé, que no te daba miedo. Te recordaré siempre como querías ser recordado, disfrutón de los placeres más rutinarios y cotidianos de la vida, con tu gorra y al lado siempre de las personas importantes para ti. 
Lo demás queda en mi memoria. 

Volveré a leer tus versos, "Capitán", pero solo de vez en cuando. Cuando me firmaste el libro, me pusiste:

"...gracias por aguantarme tanto tiempo. "No quieras ser como yo"


La memoria funciona así Jesús. En esta imagen, en el primer grupo de terapia, allá por el 2006, dibujabas tu árbol robusto y frágil al mismo tiempo, un manzano, que tantas conversaciones nos ha dado a posteriori. Por aquel entonces, Sergio, Elena, Carmen Castro, Juanma Torres, Fátima, Clara, María José Reyes, Verónica, María (de Motril) eran fieles a las primeras terapias grupales. 

Y finalizo casi como empecé. Después de decirme que teníamos en común ser buenas personas; yo te recordaba "y el nombre Jesús, el nombre aunque te cueste reconocerlo, que también te llamas Alberto".

Ayer no pude, ni quise estar, también te lo avisé en su momento, el último día que nos vimos. He de reconocer, que me lo planteé, pero estaré siempre para todos los demás, como me pediste, con esa forma tan característica tuya, levantando el dedo, y enfatizando lo que era importante para ti.

Nos vemos, donde sea, da igual como se llame, y espero que dentro de mucho tiempo, porque me quedan muchas cosas por hacer y vivir.


Alberto José Ruiz Maresca.

Autor del bolg.