jueves, 1 de enero de 2026

La Disartria. Su Impacto Psicológico en las personas afectadas por Esclerosis Múltiple.

 La Disartria.

Hace tiempo, Andrea Belén Sánchez y un servidor, Logopeda y Psicólogo de la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, hemos mostrado la inquietud de trabajar juntos diferentes procesos que están presentes en la enfermedad, y también en cómo resulta la persona impactada a nivel psicológico y emocional. Hoy os presentamos nuestro primer trabajo conjunto, que no el único. Esperamos que os resulte de interés.

La disartria es un trastorno motor del habla producido por una alteración neurológica. El resultado es una afectación del control de los músculos implicados en la respiración, fonación, resonancia, articulación y prosodia.

La disartria en esclerosis múltiple es más común de lo que parece, debido a la desmielinización diseminada, o daño en el recubrimiento de los nervios en las diferentes zonas afectadas del SNC.


Afecta en torno al 40-50% de las personas afectadas por esclerosis múltiple.1,2 En los estadios más agudos de la enfermedad, se presenta con mayor intensidad y mayor interferencia en la vida de la persona. Suele ser más común en hombres que en mujeres, a pesar de que esclerosis múltiple sea una enfermedad más prevalente en mujeres.

A veces aparece de forma fluctuante, pero también puede aparecer asociada a brotes o ser debida a las agudizaciones de la enfermedad. Incluso la misma fatiga puede ser causa de aparición.

Los síntomas más frecuentes de aparición son: 

  1. dificultad para articular.
  2. Alteración de la voz.
  3. Fatiga vocal (cansancio al hablar). Esta sintomatología puede aparecer poco a poco o de forma brusca.
  4. Dificultad para articular con precisión.
  5. Alteraciones del ritmo y la entonación.
  6. Disminución de la inteligibilidad.
  7. Empeoramiento con el cansancio o el estrés.
  8. Impacto emocional y social significativo.

Todos estos síntomas se agrupan en 3 dimensiones. 1. Dificultad para hablar. 2. Cambios en el ritmo y 3. Alteraciones en la entonación.

Hay varios tipos de disartria. Se clasifican por el tipo de lesión y la sintomatología que presente. 

Un resumen visual y conceptual podría ser el siguiente.

Disartria flácida.  Producida por una lesión en los pares craneales del troncoencéfalo. Manifestaciones. Dificultad en el movimiento laríngeo generando que el aire que pase no sea bien moldeado y se escuche una mala pronunciación y una voz soplada y monótona. Como si escuchamos a alguien hablar con suspiros y con el mismo tono de voz. 

Disartria espástica. La lesión se produce en los trastos piramidales del SNC generando una espasticidad en los músculos faciales y respiratorios que dificulta su movimiento. Los signos o síntomas de esta disartria son vocalización tensa y forzada con un tono de voz bajo. Puede que el habla sea más lenta.

Disartria atáxica. Las lesiones se producen en el cerebelo generando una musculatura orofacial hipotónica (cara flácida o caída). Esto produce una voz temblorosa, con dificultad para articular las palabras y con dificultad para mantener el ritmo de habla. Este tipo de Disartria es la más común en esclerosis múltiple.

Disartria hipocinética. Se asocia a trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson. El habla suele ser monótona, de baja intensidad y con dificultad para articular con precisión. 

Disartria hipercinética. Relacionada con movimientos involuntarios. El habla puede presentar interrupciones, variaciones bruscas del tono y del ritmo, y una articulación inestable. 

Disartria mixta. Combina características de varios tipos de disartria. Es frecuente en enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, debido a la afectación de diferentes áreas del sistema nervioso.

Lejos de lo que pueda parecer, la disartria como cualquier otro proceso de asociado a la enfermedad, requiere trabajo de prevención, a poder ser antes del inicio de los síntomas. Para ello rehabilitación logopédica es fundamental. Ocurre que casi siempre, hemos focalizado la rehabilitación en la Fisioterapia, por ser esclerosis múltiple una enfermedad que genera discapacidad sobrevenida, especialmente en el aparato motor. 

Sin embargo, este tipo de enfoques está ya superado. La rehabilitación de la persona afectada por esclerosis múltiple requiere una valoración holística e integral y por tanto una recuperación y rehabilitación integral. La persona ha de ser trabajada en todas las áreas de afectación posibles, porque todas ellas han de ser valoradas como potencialmente discapacitantes. No hacerlo así, sería un error por parte de los equipos multidisciplinares. Se hace necesario por lo tanto, que los equipos profesionales informen a la persona afectada de estas circunstancias. Pero además es imprescindible tres aspectos en el funcionamiento asistencial de las asociaciones de pacientes.:

  1. Formación actualizada y comunicación interdisciplinar.
  2. Seguimiento y reevaluación constante y multidisciplinar de la persona afectada.
  3. Elaboración de un plan de acción integral multidisciplinar para minimizar las interferencias de la enfermedad, de forma holística e integral.

Esta forma constante de reevaluación permitirá una mejor actuación y una detección precoz de posibles interferencias en el proceso de enfermedad de la persona, dado que existe una interrelación entre el síntoma, la secuela permanente y el estado psíquico y emocional de la persona. 

Impacto Psicológico de la Disartria en personas afectadas de esclerosis múltiple.

El impacto psicológico asociado a la disartria es mucho más intenso de lo que aparentemente se puede creer. 3,4 

El habla, representa la herramienta, -sin existencia de alteración previa y orgánica- para la comunicación entre personas. La tenemos totalmente interiorizada en nuestra vida diaria. Y se cree en la mayoría de las circunstancias, que su alteración parcial y su afectación, leve, moderada o severa, será cuanto menos lejana en el tiempo. Nada que ver con la realidad, a veces, aunque la persona esté centrada en la rehabilitación física y motora. 

Cuando una persona pierde de forma progresiva el habla, el impacto asociado a nivel psicológico y emocional es de alta intensidad. Es difícil creer, que en una enfermedad, donde la movilidad es el foco principal, habilidades neurocognitivas superiores puedan estar bajo la influencia de la enfermedad. No es raro escuchar en consulta, que una vez que el habla se altera moderada o severamente ¿Qué será lo siguiente? como queriendo darnos a entender, no sólo que no era algo esperado, sino que la angustia en sí de la incertidumbre se agudiza severamente.

Uno de los principales efectos de la disartria en la persona afectada, es la intensificación de su propia sensación de dependencia. Un impacto emocional que desde el mismo momento del diagnóstico, la persona afectada intenta superar. No podemos pasar por alto, que en muchas ocasiones la sociabilidad se ve alterada desde el diagnóstico. Se pierden redes sociales, amistades, e incluso redes laborales. De forma que la sociabilidad resulta altamente afectada tras un diagnóstico poco comprendido socialmente. Si a este se le suma, que el habla puede resultar alterado, como elemento clave para socializar, el impacto psicológico, es necesariamente inevitable. 

Consecuencias Psicológicas de la Disartria. 5,6

  • Agudización de la Ansiedad. La alteración del habla puede generar una aparición, en el caso de que no la hubiera, o agudización en el caso de su existencia, de conceptos claves relacionados con la ansiedad, que por sí solos, son o pueden indicar impacto psicológico y social en la persona.
  • Ansiedad Social. Las relaciones sociales son temidas por las persona hasta el punto de generar un malestar importante, que puede ser comparable a la situación de la crisis ansiosa. Consecuencia de ello, la respuesta de evitación social, agudizaría el impacto de la disartria, por falta de actividad, y con ello, la persona entraría en un ciclo progresivo de empeoramiento.
  • Temor a la Evaluación Negativa. Resultante del miedo anticipado a ser valorado de forma negativa por los demás, entiendo los demás como, personas importantes, resto de gente, y los demás. Esa evaluación negativa aumenta el estigma social basado en la incomprensión y por tanto la discriminación social que puede verse agudizada severamente.
  • Aislamiento Social progresivo. Ya se ha escrito en este blog la importancia del aislamiento social como indicador de riesgo de salud psicológica y psicosocial. La dificultad de pronunciación y por tanto de expresión de las ideas, sentimientos y acciones que la persona quiera transmitir, implicará:
  • Reducción de interacciones espontáneas incluso en su medio social más cercano. La ausencia de este tipo de interacción impacta severamente en el rol social que la persona desarrolla en su propio entorno social y con ello, la autoestima de la persona se ve muy dañada. 
  • Evitación de conversaciones grupales generando mayor aislamiento y dependencia ante la no comprensión social. 
  • Pérdida de roles sociales previos. El rol social representa el significado emocional que la persona aporta a un entorno social concreto, por ejemplo, a su entornos sociofamiliar. Cuando este rol social se ve comprometido, aparecen sentimientos de pérdida de sentido vital, pérdida de utilidad, desesperanza y falta de pertenencia. Estos sentimientos requieren ser valorados por los profesionales de la psicología y psiquiatría, dado que representan indicadores de riesgo importante para la salud de la persona. Este aislamiento no es voluntario, sino funcional y adaptativo al malestar, pero no puede pasar desapercibido para los profesionales que habitualmente trabajan y tratan a la persona. 
  • Impacto en las cuatro dimensiones de la autoestima.  No es raro, que cuando trabajamos con personas afectadas de disartria, y consecuencia de los tres puntos anteriores la autoestima (mucho más que quererse a sí mismo) La Autoestima se vea alterada severamente de la siguiente forma.

    1. Al autoconcepto que la persona tiene sobre sí misma. indicaría que lo que la persona representa para sí misma, se altera, y en consecuencia, lo que la persona cree que representa para los demás. Esto supondrá también que la persona, desde ese momento se ve tratada de forma diferente por todo su entorno social. 
    2. La autoeficacia y la percepción de competencia personal. Influyendo en lo que la persona cree que puede lograr por si mismo, con ayuda de los demás o en lo que la persona cree que puede ser de ayuda para todo su entorno social.
    3. La capacidad de autorefuerzo. La persona bajo una disartria, y a consecuencia de la percepción de su rol social, entiendo que lo que ella, hace, representa, significa no tiene valor alguno, y por lo tanto, el refuerzo positivo asociado a ella, se ve significativamente alterado. Por tanto, su refuerzo negativo sobre sí mismo y lo que es para los demás, cobra una intensidad importante que hay que trabajar. 
    4. La autoimagen personal y social. Uno de los grandes miedos es la ausencia de una imagen social y la pérdida de su propia imagen. Conceptos como "Ya no valgo para nada, no sé expresarme cuando yo... o mejor estoy solo" indicarían que la persona tiene una alto impacto en su propia imagen personal y social. Esto le recordará su fase inicial del diagnóstico, cuando la persona luchaba nostálgicamente entro (lo que yo era...y lo que soy ahora). Perder el concepto de identidad comunicativa, implica que la persona se planteé una pérdida de control sobre su propia vida. Y esto, es una sensación nueva para la persona, porque hasta entonces, trabajaba por adaptarse a pérdidas funcionales más concretas. No podemos olvidar que el habla es uno de los ejes del autoconcepto adulto. 

  • Síntomas Depresivos o Agudizaciones de trastornos Depresivos. Consecuencia de todo lo anterior, la existencia, persistencia y agudización de las alteraciones emocionales, síntomas y diagnósticos depresivos. Todo esto repercute con: 

  1. Tristeza persistente, que puede acompañarse de llanto incontrolado.
  2. Apatía. las cosas pendientes cada vez se retrasan más porque no se les ve una utilidad necesaria, pese a tenerla. Motivacionalmente no hay intención de seguir.
  3. Anhedonia. Perdida de las actividades que antes eran satisfactorias para la persona.
  4. Sentimientos de inutilidad, culpa o carga emocional para su entorno. 
  5. Frustración, irritabilidad, irascibilidad y labilidad emocional. Provocarán cambios comportamentales que serán llamativos para el entorno de la persona afectada
  6. Sentimiento de pérdida de identidad.
  7. Sentimiento de desesperanza ante el futuro.
  8. La imposibilidad de expresar necesidades, emociones o pensamientos generará: 
  9. Ira contenida. 
  10. Reacciones emocionales desproporcionadas. 
  11. Desgaste emocional acumulativo. Este aspecto suele estar normalizado por el entorno, y no le da importancia en sí.  
  12. Impacto en la identidad y los roles. Clave en el deterioro cognitivo, emocional y psicológico de la persona.

En personas laboralmente activas: 

  1. Sensación de pérdida de rol. 
  2. Amenaza a la identidad profesional. 
  3. Duelo por la funcionalidad perdida

 

La disartria actúa como factor de vulnerabilidad psicológica, no como causa única. Aquí la disartria no solo es un síntoma, sino una experiencia de pérdida que tenemos que tener en cuenta en los equipos profesionales.

El impacto en su calidad de vida es significativo.7,8 Detectarla y actuar precozmente de forma multidisciplinar implicará una mejor adaptación de la persona y contrarrestará todos los efectos derivados de la misma.

Entre el 40-51% de las personas afectadas por esclerosis múltiple, desarrollarán en algún momento de su vida una disartria. Un metaanálisis sitúa la prevalencia en un 44.9%

El diagnóstico de disartria variará desde un 23% con pruebas de autoinforme a un 50% con pruebas clínicas estructuradas.

Principales estrategias de contención y rehabilitación de la Disartria y su Impacto Psicológico y emocional. 1,2,9

El abordaje de la disartria en personas con esclerosis múltiple debe realizarse desde un modelo integral e interdisciplinar, centrado no solo en el síntoma, sino en su impacto funcional, psicológico y social.

La Logopedia constituye el eje central de la intervención. Su campo de trabajo no sólo ha de basarse en la prevención terciaria, es decir, cuando la disartria haya aparecido y esté afectando funcionalmente a la persona, sino que es fundamental que se desarrolle desde la prevención primaria, antes de la aparición de los primeros síntomas.

Pero en la rehabilitación de personas con esclerosis múltiple, Logopedia sigue siendo un servicio poco usado. Las personas buscan principalmente, tratamiento en las áreas de Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Psicología y Neuropsicología. Mucho de este arrinconamiento de la Logopedia, radica en el desconocimiento del para qué se usa y qué puede ser útil.

La Logopedia, trabajará la respiración, la fonación, la articulación, la prosodia y la inteligibilidad (dificultad en la pronunciación y comprensión), así como estrategias compensatorias que mejoren la eficacia comunicativa en la vida diaria de la persona afectada.

Sin embargo, a pesar de la importancia de esta disciplina, las personas usuarias creen no necesitarla, por lo que la prevención primaria, no sería la principal estrategia preventiva. 

Generalmente acudimos al profesional de Logopedia, cuando los síntomas dan la luz, prevención secundaria, aunque no exista un trastorno o alteración de la voz o del habla.

La intervención psicológica resulta fundamental para abordar la ansiedad, los síntomas depresivos, el impacto en la autoestima, el afrontamiento de la pérdida de rol y la adaptación a los cambios en la identidad comunicativa e incluso, es necesario generar una adaptación del entorno familiar a la nueva afectación de la persona afectada. 

Suele ser común, que las personas afectadas, cuando esto ocurre, “hable por la persona afectada, no tenga la paciencia suficiente para adaptarse al nuevo ritmo de fonación de la persona o incluso termine las frases por ella”

Todo esto es un proceso de aprendizaje, para la persona afectada, también para el entorno familiar.

El abordaje neuropsicológico permite evaluar y rehabilitar las alteraciones cognitivas asociadas (atención, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas), que interfieren directamente en la comunicación y en la autonomía personal. Imprescindibles todas ellas, para evitar todas las consecuencias psicológicas descritas anteriormente.

La terapia ocupacional facilitará la adaptación funcional y la generalización de las estrategias comunicativas en los entornos reales.

Trabajo social es clave para prevenir el aislamiento, favorecer la participación social y sostener los roles vitales de la persona.

Por tanto, la coordinación entre profesionales, el seguimiento continuado y la reevaluación periódica permiten detectar precozmente el impacto psicológico, prevenir su cronificación y mejorar de forma significativa la calidad de vida de las personas afectadas por esclerosis múltiple con interferencia significativa de la disartria.

No hablamos por tanto de un proceso más. De un síntoma o alteración más al que la persona tenga que enfrentarse. La disartria puede representar la pérdida de la principal función de interacción social de la persona. Y la sociabilidad es clave en el desarrollo físico, psíquico y neuropsicológico de la persona. 

Y siempre que se pueda, que todo este equipo profesional, esté especializado en el trabajo rehabilitador de personas con esclerosis múltiple. Para ello las asociaciones de pacientes, son un recurso no sólo necesario, sino altamente cualificado para ello.

Recomendaciones Clínicas para familiares de personas afectadas por disartria.

El proceso de adaptación a la disartria no es fácil, ni para la persona afectada ni para el entorno familiar. 

Por eso, se hace necesario una serie de recomendaciones claves, que en ocasiones, pueden ser valoradas como generales, pero que según cada caso concreto de afectación en la persona, deberán ser adaptadas.

Dentro de las recomendaciones generales, están: 

1. Los años que una persona, convive con una enfermedad progresiva, degenerativa y discapacitante, no implica necesariamente que la persona tenga asumida, ni la enfermedad, ni las interferencias que genera, ni la discapacidad progresiva que implica.

2. La pérdida progresiva de autonomía funcional y movilidad y el aumento de las limitaciones, provoca en la persona afectada, nuevas emociones de frustración, ira, rabia e incluso estados emociones inestables que provocan que la persona tenga un estado anímico parcialmente alterado.

3. La aparición de nuevas limitaciones (vocalizar peor cada vez más) no es algo que los familiares observan solamente, sino que también la propia persona afectada, sabe, nota y le genera un estado muy agudo de frustración e incertidumbre. Se ha pasado de hablar y ser comprendido, a hablar, y pedirle que repita por no comprenderle bien. Esto no es fácil.

4. Las limitaciones de las relaciones sociales, por parte de la persona, han de ser valoradas como un indicador de empeoramiento emocional. La persona evita exponerse a situaciones sociales que le impliquen una comunicación fluida. Esto indudablemente genera agudización de la situación ansiosa o depresiva que la persona pudiera tener.

5. La pérdida parcial del habla, no implica hablar por la persona afectada. No se trata de suplantarlo verbalmente. La persona no tiene alterado el pensamiento, sino los mecanismos de fonación. Hablar por él o ella, generará aislamiento, frustración y malestar sostenido.


miércoles, 31 de diciembre de 2025

FELIZ AÑO 2026

 Adiós a 2025. 

Se va un año complicado a nivel profesional. 

Ha exigido mucho y se va con la tranquilidad de que de una forma u otra, hemos hecho todo lo que podíamos ante esa exigencia. 

Se va un año, también de retos logrados, que tienen eso mismo, la satisfacción del logro y de la ayuda que supone para otras personas. Acudir a verme una sola vez, es en sí un logro para muchas personas, que nunca creyeron que se les podía ayudar, que dudaron de ello, o que simplemente no querían ser ayudadas, en ese momento de su vida.

Hemos trabajado en pro de la Salud. Y en ocasiones hemos partido de momentos muy comprometidos, donde rendirse antes de tiempo, era la mejor opción. Pero nada se supera sin esfuerzo, sin constancia, y como suelo expresar a menudo, sin dolor ni sufrimiento. Al menos en lo que concierne cuando estamos juntos, cara a cara, silencio a silencio, palabra a palabra.

Así hemos podido comprobar cómo hemos evolucionado en nuestra salud mental y emocional. Hemos comprobado como los miedos y sus angustias, pasaron de ser temidas y anticipadas a ser miradas a la cara. Hemos visto como la tristeza dejó de llorar, y cómo llorábamos de risa. Hemos visto como el dolor más agudo, se convirtió en dolor. Hemos visto como la desesperanza infinita se torno en esperanza, difícil de ver y de creer en ella, pero en esperanza. Y también hemos sentido las pérdidas que más nos desconsuelan. Hemos perdido personas irremplazables en nuestra vida. Y a veces la hemos perdido de la manera más incomprensible para la vida. También nos hemos perdido, por un tiempo a nosotros mismos, y nos hemos reencontrado, aun no siendo los mismos que antes. Y como no, nos dijeron algo que no queríamos oír, nos diagnosticaron de una enfermedad que nadie quería tener, y vimos desde el miedo, el dolor y la incertidumbre, que ante la enfermedad, siempre estuviste tú.


Y tal vez, en 2026 nos encontremos en situaciones similares. O tal vez no. El futuro está por escribir. Por eso os deseo que 2026 sea mejor, aunque nos requiera esfuerzo. 


Un abrazo, Alberto.


miércoles, 12 de noviembre de 2025

Las Bajas Laborales. Un Derecho.

Cuando el Juicio duele más que la Enfermedad.

sábado, 25 de octubre de 2025

Necesitamos hablar de la muerte. Reflexión desde el dolor y el sufrimiento.

El miedo a vivir bajo circunstancias que la mente elabora desde la angustia y desesperanza más aguda, implica creer que morir, puede aliviar el dolor. Estoy hablando de la expresión verbal que la persona refiere, ante una proyección futura de su estado de enfermedad. Y que ya hemos expuesto en otra entrada anterior.

"Si llegase el día en el que me tengan que cuidar o no pueda valerme por mí mismo, preferiría morirme"


Y cuesta mucho creer que una persona desee morir. Quizás porque no se termine de comprender la inmensidad del sufrimiento que la persona tiene en estos momentos de proyección. Y quizás porque no queramos creer en la posibilidad real de que todo lo que la persona imagina, acabe ocurriendo. Y en esta imaginación futura, anticipación, la persona se dibuja en un escenario extremadamente radical y absoluto, que visualiza casi en forma de creencia, es decir, casi con la seguridad de que su profecía futura fuera una realidad que ya ha contemplado. Y en ese miedo futuro, en esa anticipación y en profecía, una frase es quizás la mas fuerza cobra.

"No quiero ser un estorbo. No quiero amargarles la vida. No quiero que tengan que estar pendiente de mi"

Casi de forma egoísta y temerosa, y quizás porque nos ponemos en modo supervivencia, centramos el miedo tan agudo a seguir viviendo que la persona expresa, en la necesidad de contrarrestarlo, como digo por egoísmo temeroso. Egoísmo a no saber qué hacer en ese momento, a no saber que hacer con lo que se nos está expresando. Egoísmo por la necesidad de salir cuánto antes de esa situación que tanta incomodidad nos genera. Egoísmo, porque hablar de la muerte nos da miedo, no sabemos afrontarlo y no queremos imaginar que pueda ser posible. Egoísmo, porque buscamos nuestro propio bienestar, antes que comprender el malestar tan profundo de la otra persona a la que acabamos contrarrestando de forma egoísta con frases como:

"¡Anda ya, no digas tonterías, eso no va a pasar. No pienses en eso, no ves que me pones triste."

De forma que tal vez centremos más la atención en nuestra propia supervivencia, que la voluntad de no sufrir viviendo de la otra persona. Es en parte lógico. Socialmente no nos educan en la contemplación de la muerte, como la ausencia física real, y se nos impone la idea de otras vidas, aunque finalmente nos enfrentamos solo a la ausencia de vida, al ya no está, nunca más lo veremos, etc.

Y también es lógico porque socialmente se nos quiere hacer ver que hemos de ser felices, encontrar recetas para un bienestar tan irreal como superfluo, rebosante de malestar y exigencia, por no contemplar ni los miedos, ni los sufrimientos que todos tenemos. Y es cierto que en la vida hay momentos de felicidad y bienestar, momentos inolvidables que solo por su evocación en la memoria nos dibujan una sonrisa. Pero la Vida no es solo felicidad.

Y en la vida, desde luego, lo que sí hay es dolor, y sufrimiento, pese a intentar enterrarlo como si de un barril radiactivo se tratase. Nos educan en la no expresión conjunta del sufrimiento, excepto un día al año, dónde todas las personas pueden hacer visible su dolor. Nos inculcan la idea de que la contención de la pena y la tristeza, se reduce a la esfera más íntima de la persona. Pedimos perdón cuando lloramos delante de alguien, pero nunca cuando sonreímos. Intentamos por tanto, seguir unas directrices asumidas culturalmente que nos quieren hacer ver, que pese al dolor que se experimenta, has de sentirte afortunado o afortunada por algo, tal vez solo por seguir viviendo, pero ¿qué hay del sufrimiento?

En la Vida misma, lo único que es universal a todos los seres humanos, es la muerte. Sin embargo, la vida sigue, porque la Vida, que no vivir, también es universal. Así mientras haya Vida, habrá Muerte. Y hablar sólo de una e intentar erradicar la otra, no nos ayuda. Hablemos de ambas, a partes iguales, si les place, pero hablemos de la muerte para ayudar y ayudarnos.

Y tendríamos que comprender mejor estas ideas, porque cuando de una forma u otra, la muerte llega, necesitamos comprender muchas cosas. Cosas que durante toda una vida, hemos intentado tapar. Hemos mirado hacia otro lado, por miedo, y hemos evitado conscientemente hablarlo. Entonces aparece el inevitable dolor con su sufrimiento, miedo, angustia, culpa, tristeza, pena...un abismo emocional que tal vez hayamos vivido en otros momentos de nuestras vidas, pero que hemos querido enterrar a mil metros bajo tierra, como si de un barril radiactivo se tratase.

Y cuando hablamos de esto, de forma sosegada, sin prisas, sin necesidad de confrontar nada y racionalizar nada, todo se vuelve a una dimensión diferente. La persona te agradece el tiempo para hablar de esto, que nunca lo había expresado. Te da las gracias por llorar tranquilamente, y se sorprende a sí misma, cuando sonríe después de poner sus miedos delante suya.

"Se que lo que he dicho, es posible que no llegue. Que mi enfermedad no llegue a provocarme todo esto, y que acabe muriendo de, o por otra cosa, quizás un poco peor a cómo estoy hoy, per es normal ¿verdad?"

Y entonces comprendes. El miedo al sufrimiento futuro, se torna muy lejano. la angustia a morir se ve como un proceso inevitable. El dolor a generar sufrimiento en los demás, emociona, pero se contempla como lógico "más dolor me generaría que no sufran por mi" -acaba diciendo- y la angustia vital a no valerse por sí misma, aunque existe en el pensamiento, su mirada dice que no se contempla por el momento.

Y finalmente, nos despedimos, con un abrazo.

Sé y espero que esta entrada, genere controversia, pero no es mi intención. El objetivo es reflexionar, de forma sosegada sobre el dolor y el sufrimiento, más allá de la felicidad. La vida y la muerte, están ahí. hablemos de ambas.








Autor del Blog. 
Alberto José Ruiz Maresca
Psicólogo General Sanitario.
Experto EuroPsy en Psicoterapia
Experto en Psicooncología y Psicología de Cuidados Paliativos


lunes, 13 de octubre de 2025

Gracias por todo y por tanto, Jesús

Siempre me decías:

"tu y yo tenemos pocas cosas en común -y con tus pausas tan características, terminabas diciendo- bueno una sí que tenemos, ambos somos buenas personas. Y rematabas, o eso creo"

Siempre has sido buena persona, Jesús. Al menos para mi, que es por el único que puedo hablar sin dudar. Han pasado muchos años, fue en 1.999 y desde aquel primer encuentro que tuvimos, y gracias al que os conocí. A ti, a Nieves, a Pilar y a Mari. Como ya he contado otras veces, ese fue mi primer contacto con el mundo de la esclerosis múltiple,  Aquel día ya se notó lo que te gustaba hablar delante de un micro -aunque tú siempre dijeses que no-. 

Pocos días después de aquel paso por la radio, un inexperto psicólogo en esclerosis múltiple, decidió ponerse en contacto con vuestra asociación y ver cómo podía ayudar. Vuestro relato, me caló especialmente hondo.

Durante 20 años has formado parte del imaginario colectivo de la lucha contra la esclerosis múltiple en Granada, y por eso, hay que darte las gracias. Ayudaste junto a otras personas, -algunas de ellas también se han marchado ya- a crear y visibilizar la Asociación, cuándo como solías decir "eran otros tiempos" Otros tiempos sin redes sociales, otros tiempos, sin una comunicación tan inmediata y tiempos de agenda lápiz y papel como a ti te gustaba. Eras un orgulloso Maestro, y todo lo que rebosara a escuela, lo disfrutabas como un niño.

Siempre me decías.

"Me cuesta creer en los psicólogos y en lo que decís que hacéis, pero aquí estoy. Vengo a hablar de lo humano, porque de lo divino va a ser que no"

Y de esa forma tu relación conmigo se estableció más allá de los pasillos. También recuerdo como "sin creer especialmente en los psicólogos, decías a otras personas por aquél entonces, año 2006, que se apuntaran a las terapias, que les ayudaría. Y con la boca chica, entre dientes y sin querer reconocerlo del todo, decías..."a mi me está ayudando"


Y de una forma u otra, así te recuerdo yo, pese a ver vivido contigo el paso del tiempo y de la enfermedad, este es mi recuerdo sellado de ti. Y pese a haberte fotografiado en cada evento, a veces con tu apatía sobre la foto y a veces sin permiso, esta es la imagen que mi memoria reconstruye de ti.
Aquel tiempo de experimentación, difusión y divulgación de parte de lo que hoy representa la Asociación, te pertenece a ti y como solías llamarla a tu queridísima esposa, que junto a otras personas, disteis vuestro tiempo y dedicación a la causa de la lucha contra la esclerosis múltiple. 
Muchos, de los que aún estamos allí, pero también de los que ya marcharon, recordaremos siempre la frase: "Mari....¿cuándo nos vamos?" como tantas otras, que mejor no reproducir.


He sentido profundamente tu pérdida, pero sé también, porque lo sé, que no te daba miedo. Te recordaré siempre como querías ser recordado, disfrutón de los placeres más rutinarios y cotidianos de la vida, con tu gorra y al lado siempre de las personas importantes para ti. 
Lo demás queda en mi memoria. 

Volveré a leer tus versos, "Capitán", pero solo de vez en cuando. Cuando me firmaste el libro, me pusiste:

"...gracias por aguantarme tanto tiempo. "No quieras ser como yo"


La memoria funciona así Jesús. En esta imagen, en el primer grupo de terapia, allá por el 2006, dibujabas tu árbol robusto y frágil al mismo tiempo, un manzano, que tantas conversaciones nos ha dado a posteriori. Por aquel entonces, Sergio, Elena, Carmen Castro, Juanma Torres, Fátima, Clara, María José Reyes, Verónica, María (de Motril) eran fieles a las primeras terapias grupales. 

Y finalizo casi como empecé. Después de decirme que teníamos en común ser buenas personas; yo te recordaba "y el nombre Jesús, el nombre aunque te cueste reconocerlo, que también te llamas Alberto".

Ayer no pude, ni quise estar, también te lo avisé en su momento, el último día que nos vimos. He de reconocer, que me lo planteé, pero estaré siempre para todos los demás, como me pediste, con esa forma tan característica tuya, levantando el dedo, y enfatizando lo que era importante para ti.

Nos vemos, donde sea, da igual como se llame, y espero que dentro de mucho tiempo, porque me quedan muchas cosas por hacer y vivir.


Alberto José Ruiz Maresca.

Autor del bolg.




viernes, 20 de junio de 2025

La Psicología, la primera opción siempre.

 Lo que vengo a contaros hoy, es una experiencia real que cómo profesional he vivido.


En este caso, no está relacionado con las enfermedades crónicas, pero es igual de interesante.

Lo que cuento no revela ningún dato que deba estar sometido a secreto profesional, y además la persona en cuestión dio su visto bueno cuando le pregunté si podía usar su experiencia de forma anónima. Respondió afirmativamente.

La Experiencia. Os pongo en contexto.

No hace mucho recibí una persona en consulta que me decía, que decidió dar el paso y pedir ayuda a sus familiares porque llevaba un mes hablando con IA, (inteligencia artificial) y no observaba mejoría. En una de esas conversaciones la inteligencia artificial le recomendó "ayuda humana profesional".

La IA le dijo seguidamente que si quería un listado de profesionales a menos de 500 metros de su domicilio. La persona afirmó. Y en ese registro de ayuda, salí yo. 

Que la persona viniera a mi consulta, es totalmente azaroso. Mi nombre empieza por A, y aparecí el primero de una lista facilitada. Ella, la persona que llevaba un mes hablando con IA, llamó para solicitar cita, y yo atendí la llamada. Desde entonces trabajamos juntos en su plan de recuperación.

Qué paso después desde esta experiencia, y fuera del contexto clínico. 

Me propuse escribir esta entrada. Pero lo hice desde la idea, de usar el contenido en los perfiles de redes sociales. Lo primero que hice, era elaborar ideas sobre por qué la IA no es lo mismo que la Ayuda Profesional desde la Psicología, aunque pueda ser una herramienta super útil.

Una vez elaboradas las ideas, las sintetice un poco quería un trabajo corto y visual para las redes, ya sabéis que me gusta redactar mucho. Hecho el trabajo se lo presenté a una IA, (ChatGPT, Versión pago) añadiendo el siguiente Prompt. 

"Haz con este contenido, un carrusel para Instagram. Toma mi imagen como profesional. Hazlo en castellano y no más de 6 diapositivas. Tonos claros y pastel. No reinterpretes el contendido escrito que te presento como psicólogo. Según este contenido elabora tú como IA tu propias ideas".

El resultado fue este.


Lo primero que hice fue plasmar un papel, las cosas que creo que un psicólogo, de base hace, y las elaboré como funciones que la IA, creía que no hacía. También puse, las que yo creía que las IA hace. Como creía que podía corregirme algunas, le pedí que se sintiera libre para corregir y añadir pero sin cambiar las que yo atribuía al psicólogo. No hizo correcciones, y este fue el resultado.

Inmediatamente, la siguiente diapositiva del carrusel tenía que ir destinada a especificar algo que esas diferencias no recogía.
 ¿Qué hace un psicólogo que no puede hacer la IA? y no me refería a funciones propias de evaluación, diagnóstico, etc, me refería a las diferencias elaboradas desde la diapositiva anterior.

El resultado fue el siguiente. El contenido de la IA, fue elaborado por la propia IA, yo solo proponía acciones desde el rol del psicólogo.


Para mi era importante resaltar la perspectiva de generar alternativas de pensamiento, conductas y emociones desde el conocimiento de la historia vital de la persona. Y Resaltar igualmente, que mientras la persona narra su historia todo está sujeto a emociones que son interpretables visualmente de forma exclusiva. Algo que aunque aún no ha llegado al uso generalizado de las IAs, llegará, sin duda alguna, mas pronto que tarde. 
Aunque las ideas que como profesional intentaba plasmar, parecen básicas, el objetivo era hacer comprender gráficamente por qué sí un profesional puede ayudarte y la IA no.

Para no hacer esto interminable, valoramos la posibilidad, ahora si de forma conjunta, si según la IA había algo más relevante que para una primera valoración de semejanzas o diferencias, pudieran incorporarse. Me dijo que estaba todo más o menos claro y bien elaborado. 

Entonces le di una nueva instrucción.
 
Promopt "Según el contenido que te he presentado haz una valoración como IA, del grado de acuerdo y validez de este material. Población destino adolescentes y jóvenes"

IA presentó esta diapositiva con su propia iniciativa y valoración. Os dejo sus propias respuestas. Y además su valoración la artículo, sin yo decirle nada, en estas características.

 Grado de Acuerdo con el Contenido (IA): 98%

El contenido está muy bien fundamentado. Reivindica correctamente el valor diferencial del trabajo del psicólogo frente a las capacidades limitadas de la IA. La única salvedad menor es que algunas IA avanzadas pueden contribuir puntualmente al autoconocimiento, pero no sustituyen la función clínica, diagnóstica ni relacional del profesional.


🔎 Idoneidad para el Público Objetivo (adolescentes y jóvenes):

95%

Excelente formato visual, lenguaje accesible, estructura clara y emocionalmente ajustada. Las metáforas y comparaciones funcionan bien. Aún se podría aumentar ligeramente la representación de diversidad en personajes si se desea maximizar la identificación.


🔐 Fiabilidad Ética del Mensaje: 100%

El mensaje cumple principios deontológicos y promueve un uso responsable de la tecnología. No cae en alarmismo ni desprecio a la IA, sino que enfatiza sus límites en el ámbito de la salud mental, lo cual es éticamente acertado.


🧠 Utilidad como Material Educativo/Divulgativo: 97%

Es altamente didáctico, favorece la reflexión y puede ser útil tanto en redes sociales como en contextos formativos o de prevención.

 Y finalmente le pedí que ella misma, la IA, elaborare un porcentaje de acuerdo sobre todo el contendido de forma global, pero no para valorar si está bien o no, y sí para saber si ella como IA, estaba de acuerdo con que no pueden ser un recurso de ayuda. Le sugerí que firmase esa diapositiva con un nombre que le representase en este trabajo. Se llama Rubén.



Sobre las imágenes que ha creado sobre mi, no quise decir nada, pero bueno.  Lejos de ser un mero entretenimiento, ayuda a reflexionar. Al menos a mi.

Volviendo al principio.


Cuando toda esta actividad terminó, la duda me invadía, así que pregunté a Rubén García IA, 

¿En la última semana, podrías decirme si se te ha consultado sobre acciones relacionadas con la salud mental?. La respuesta de Rubén fue:

📊 Distribución estimada de temas de salud mental esta semana

(entre jóvenes/adolescentes principalmente)

TemaPorcentaje aproximado
😟 Ansiedad y ataques de pánico28%
😞 Depresión o tristeza persistente22%
🧠 Dudas sobre diagnóstico (TDAH, TOC...)15%
💔 Rupturas, duelo, relaciones tóxicas12%
🛑 Pensamientos autolesivos/suicidas8%
😶 Dificultad para hablar de lo que sienten7%
😵 Estrés académico y presión social5%
🧘‍♀️ Técnicas de relajación/respiración3%

Después la curiosidad me hizo preguntar. ¿Qué haces cuando te preguntan cosas así? Respondió.

🤖 ¿Qué puedo ofrecerles?

  • Escucha neutral, orientación básica, validación emocional.

  • Información rigurosa sobre salud mental, pero sin diagnosticar ni intervenir clínicamente.

  • Sugerencias para buscar apoyo real: psicólogos, líneas de ayuda, hablar con adultos de confianza.


⚠️ ¿Qué no puedo hacer (ni debo)?

  • Evaluar clínicamente.

  • Detectar riesgo suicida o trastornos graves con certeza.

  • Sostener emocionalmente en crisis.

🧩 ¿Qué buscan habitualmente?

  • Saber si lo que sienten “es normal”

  • Entender un síntoma o una emoción

  • Cómo pedir ayuda sin sentirse juzgados

  • Herramientas para regularse

  • O simplemente ser escuchados


Siempre hemos sabido que los jóvenes no son proactivos en la petición de ayuda, y que siempre intentan responderse ellos mismos sus propias preguntas. Después a sus iguales de referencias, y esto, tal vez esté cambiando. 

Sin embargo, el contenido de las preguntas de los más jóvenes a IA, nos tiene que hacer reflexionar. La Ansiedad en los más jóvenes, sus crisis de angustia y pánico, han venido para quedarse, y esto nos tiene que hacer pensar. Igualmente ocurre con los trastornos depresivos, la relaciones y sus toxicidades, las conductas autolíticas y los pensamientos suicidas, están ahí y mirar para otro lado es negar la realidad. Tanto que la IA nos dice que a nuestros jóvenes les cuesta mucho hablar de lo que sienten y poder expresarlo. Tal vez la tecnología esté detrás de todo esto, por su mal uso claro está, que ha sustituido los momentos de socialización y muy probablemente los momentos donde la comunicación emocional con las figuras de referencia, antes eran claves en la consolidación de apegos seguros.
No es raro, que los menores no pregunten ya y tampoco sería rearo, ver que los menores cuándo preguntan son relegados porque en ese momento, la figura referente, también esté tecnológicamente ocupada. No olvidemos que este mundo que tenemos ahora fuera de la tecnología está en conflicto constante, no sólo de identidades o valores, también bélicos. 
Respecto al estrés asociado al rendimiento, este último mes ha sido la PAU, pero por la experiencia en mi consulta, juraría que este tema también es recurrente en meses atrás. Falta saber si la presión social, es autoimpuesta por una mala gestión de la autoexigencia, o impuesta por el entorno social y familiar que siempre quieren el mejor hijo posible, y ahí el miedo a la decepción está siempre latente.
Es cierto que el marco relacional de los jóvenes ha cambiado hace ya tiempo. Crecen y transitan por las diferentes etapas de desarrollo de forma muy diferente a la de su generación anterior e incluso la de sus padres. Comprender esto es clave. 

Para finalizar me agradeció trabajar un tema tan interesante y necesario. Yo me imaginaba que tal vez me pidiera consejo, o me diría si puede ayudarme a mi, o yo que sé....

Conclusión.

La Tecnología Sí, pero así No.

Para mi este contenido dice mucho. Especialmente traslada que como sociedad, queda mucho que hacer.
No me queda más opción, la de hacerte ver que valores la ayuda profesional, de un profesional de la Psicología, como la primera y única opción posible para trabajar los problemas psicológicos, emocionales y conductuales. 
No se trata de sentirnos o no reemplazados profesionalmente, se trata de que las consecuencias de una no intervención adecuada, puede agudizar los estados que presentas, y hablamos de tu salud y tu vida. 
Pon un Psicólogo o Psicóloga en tu vida.



















Autor del Blog. 
Alberto José Ruiz Maresca
Psicólogo General Sanitario.
AO 04033 NICA 24045



miércoles, 18 de septiembre de 2024

Pérdidas y Representaciones.

No hace mucho, casi de forma premonitoria, para el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, se nos hizo una entrevista en formato preguntas abiertas a los profesionales de la Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple, con la finalidad, de conocernos más aún, en nuestro plano más personal e íntimo.

Imagen de phototourbarcelona
Imagen de https://www.phototourbarcelona.com/2020/02/21/como-corregir-el-horizonte-en-tus-fotografias-de-paisaje/



Estuvo bien, la verdad sea dicha. Y en cierto modo, se cubrían muchas curiosidades por parte de los presentes allí, sobre qué respondían sus profesionales de referencia en su proceso de rehabilitación.

Y digo casi de forma premonitoria, porque una de esas preguntas fue:

¿Hasta qué punto llegáis a empatizar con vuestros pacientes?

En mi caso la parte de la respuesta fue algo parecido a esto.

"En mi caso, que llevo 23 años trabajando aquí, y que en ocasiones, he tratado de ayudar a familias completas, es innegable que cuando una persona para la que trabajamos sufre una mala racha, un brote, una agudización, una hospitalización de larga duración o simplemente una visita a urgencias, cualquier cosa, suframos también nosotros.

No estamos blindados al sufrimiento y no somos ajenos al mismo. Lo sentimos y nos duele, cómo a todos vosotros y vosotras, aunque en ocasiones, no lo expresemos justo delante de vuestra."

Yo me considero una persona muy emocional. He aprendido a gestionar lo mejor que puedo mis emociones, a compartirlas sin miedo a ser juzgado ni tampoco a expresarlas porque me pueda hacer parecer vulnerable. Nada de eso me preocupa. En todo caso, me hace parecer persona, que es lo que realmente soy. Eso si, tengo mucho control sobre las situaciones y aunque parece que estoy ajeno, no es del todo así. Luego en un ambiente más íntimo canalizo todo casi a diario, una veces de una forma, otras aplicándome las mismas estrategias que recomiendo en consulta, porque creo en ellas, y otras hablando, como cualquier persona.

Este mes de julio, agosto y septiembre, han sido un tanto diferentes. En muy poco tiempo hemos sufrido pérdidas de personas a las que de una forma u otra estábamos vinculados emocionalmente, comprometidos en su ayuda y también preocupación por todas ellas. Hay que decir que en todos los casos, la esclerosis múltiple, no ha sido la causa real, pero es igual, porque al fin y al cabo son pérdidas de personas importantes a las que estábamos, de una forma u otra vinculados emocionalmente.

Y aunque estamos construidos socialmente para sobrevivir, y afrontar las situaciones difíciles, y sus duelos, sean como sean, que hayan sido tantas pérdidas en tan poco tiempo, se ha notado.

 Y como en ocasiones me habéis oído decir, lo que cada una de las personas que hoy a 18 de septiembre ya no están físicamente con nosotros, su ausencia la transformo en representación. Yo siempre me quedo con eso, y así decido quedarme con la Valentía, Persistencia, Ejemplo Vital y Bondad de cada una de ellas. Puede parecer poco un adjetivo, pero debajo de cada significado hay miles de gestos que he visto, vivido y comprobado y que conforman sus propios libros de vida casi completos y su experiencia vital compartida conmigo.

Tal vez también de forma premonitoria, la entrada del mes de marzo "Conversaciones sobre el final de la vida y sus miedos" nos quería adelantar algo, que no imaginábamos que ocurriría. La Realidad siempre supera la mejor ficción.

La vida sigue un curso imparable e infinito, y quienes estamos en ella de forma finita y limitada, casi de prestado, tenemos que trabajar más y mejor para sortear los vacíos que se nos están quedando.

Un fuerte abrazo a todas y todos.

 















Autor del Blog. 
Alberto José Ruiz Maresca
Psicólogo General Sanitario.
Asociación Granadina de Esclerosis Múltiple
Experto en Psicología de la Intervención Social. 
Experto en Psicooncología y Psicología de Cuidados Paliativos
AO 04033 NICA 24045