lunes, 26 de mayo de 2014

A PROPÓSITO DE TU PREGUNTA.

 Tu forma de pensar, tu mente y Tú.


Esta mañana recibí en el correo de superviventes una pregunta sobre cómo afecta pensar de una forma concreta. María, F.J. me preguntaba, qué me puede ocurrir si siempre pienso lo mismo, siempre pienso, Todo me sale mal, nunca he podido hacerlo.
Imagen modificada y tomada de seremejorquecoelho.blogspot.com 

Intentaré ser breve en la respuesta que versará sobre la negatividad del pensamiento.

Haz un esfuerzo en cambiar cómo construyes tu pensamiento, ese es el primer paso, siempre hay una alternativa, aunque no la veas.

La forma en la que tus pensamientos se hacen conscientes no pasa desapercibido, ni para ti ni para tu mente. Tu mente es necesaria pero no es suficiente para pasar a la acción. Depende de ti.



"De forma que si habitualmente piensas así": Todo me sale mal, nunca he podido hacerlo
Si este es tu pensamiento negativista,  Imposibilita cualquier otra opción y te sume en el abandono y la falta de fe sobre ti misma. Esto hace que tu mente se vuelva perezosa sobre cualquier estimulación nueva o aprendida que pueda serle atractiva.


Pero si piensas, "Casi siempre me sale mal, siempre que lo he intentado, no he podido". Cuando piensas así, existe una posibilidad mínima, que aunque remota, te sugiere no intentarlo porque crees conocer el resultado. Al no hacerlo, al no intentarlo, abandonas toda opción de sorprenderte a ti mismo, y por lo tanto de lograrlo. Tu mente gestiona que hacerlo le supone un alto coste para lo que pueda obtener a cambio, y aprende a ser pesimista. Pero lo peor de este pensamiento, es que se generalizará a otros similares, de forma que poco a poco, dejarás de hacer por creer que siempre fracasas, incluso antes de hacerlo o intentarlo.

Otra estructura mental o pensamiento puede ser, "No soy bueno en esto, siempre que lo he intentado me ha salido mal" Un pensamiento que parte de una experiencia previa, negativa, por intentos previos, pero que reconoce un valor en ti, eres buena para algo. De forma que en este caso tu mente abre algo más su horizonte, y entiende que quizás con esfuerzo, pueda lograr algo. Entonces eres tú cuando estimas si el esfuerzo merece o no la pena, y si te posicionas en el plano negativo a tu mente, te sientes mal, culpable por no intentarlo. Lo importante de esto es que sabes que tienes que hacerlo, pero no lo haces, no por miedo al resultado, sino porque temes fracasar tú. Como si todo dependiera de un sólo intento. Has de aprender que para andar 1 metro, primero hay que dar un paso. y para dar un paso, primero hay que querer andar, y para querer andar, hay que levantarse y ... 
Todo este planteamiento surge en tu mente en milésimas de segundo, y si fracasas, te cabreas, de forma que mejor no cabrearse que es igual que  no fracasar. Esta es la postura cómoda. ¿pero te quedarías sentada sabiendo que quieres intentarlo, que puedes intentarlo, aunque no lo consigas?. Hazlo y quizás te sorprendas.

Ambas opciones te sumen en el abandono total de tus posibilidades reales para cambiar algo en ti. Es entonces cuando te refugias en cómo eras antes, y cómo eres ahora, te refugias en la nostalgia que ya no volverá. Es necesario que el esfuerzo te puede llevar a la superación y la superación al logro. Da igual cuántas veces se intente, el objetivo es no rendirse sin intentarlo.

Espero que te sirva de ayuda, María.

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Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo AO 04033.
AGDEM
Granada, España.

domingo, 4 de mayo de 2014

MUNDOS PARALELOS



“Los sueños son sólo juegos, de la ardiente fantasía, y sólo en la mente de quien los piensa cobran carne y sangre, convirtiéndose en el impulso de sus propios movimientos”

Gustav Droysen





Imagen original tomada de  www.prolibertas.org. Adaptada y modificada

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Gracias Stephany por enviarme y dejadme publicar este ensayo en SuperVivientes. 
Gracias por tu valentía y capacidad de lucha ante la adversidad.
Gracias por creer en ti pese a todo lo que te haga dudar
y gracias, mil gracias por compartir este trozo de tu vida conmigo.

Una lectura que me ha enseñado mucho, no sólo de tu visión particular y seguramente generalizable a la de muchas personas que lean este ensayo, sino también de la diferencia existente en la accesibilidad a los tratamientos, entre otras cosas, según seas de un punto del planeta o de otro. 

La lectura que os inserto pertenece y ha sido consentida su publicación por Stephany Fajardo López. Este ensayo obtuvo el 3er lugar en el concurso de la Asamblea Legislativa para grupos vulnerables, Mexico.
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Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo AO 04033.
AGDEM
Granada, España.
3 de mayo de 2014

miércoles, 23 de abril de 2014

7 MESES DESPUÉS.

A Ana María R.S.

37 Años. Mujer, madre de una hermosa niña de 4 años, esposa e hija.
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Tenía pensado, escribirte a través del facebook, como comentamos hoy antes de despedirnos hasta un nuevo encuentro, nuevo y ojalá que más tarde que pronto. No quiero alargarme mucho, y me gustaría ser breve y recoger en pocas palabras lo que hoy me has aportado.


7 meses después, aquello creías imposible, se ha hecho realidad. 


Hace siete meses dudabas de ti y de todo lo qué podías lograr. 

Hoy todo eso forma parte ya de tu pasado más reciente. Tu afán de superación, tus logros, y tu aprendizaje constante y tenaz, te han llevado a no rendirte antes de tiempo, una última vez, todos ellos, han sido los únicos responsables de este cambio, y no has de olvidar que todo eso, y mucho más eres .

Tu capacidad de trabajo, de sacrificio, de superación, pero también tus lágrimas, tus enfados, tus desplantes, tus irás, tus energías negativas en definitiva, causadas todas ellas por la impotencia contenida, han dado paso a un nuevo estado en ti, un estado que no es definitivo, y que como todo en la vida es cambiante. 

Has aprendido que lo importante no es caerse, sino saber que la caída forma parte de todo el proceso. Has aprendido, que la tristeza y el miedo forman parte de ti, como todo lo demás, que has de sentirlas por ser tú, una persona más, tan sólo por eso; pero sobre todo has aprendido a situarte tú por delante de todo, y eso ha sido tu descubrimiento, sí digo bien Ana Mª, porque hace 7 meses en tu vida, lo primero era todo lo demás y tú estabas al final de ella, tan al final que apenas se te veía.

Como te he comentado, hoy pondré esa gran frase que me has dicho y que estoy convencido que ayudará a muchas más personas, porque a mi, no sólo me ha emocionado como has visto, sino que también me ha ayudado.

"He aprendido que la vida no me dio nunca la espalda, se la di yo a ella y ella no tenía la culpa, la tenía yo" Ana Mª R.S.


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Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo AO 04033.
AGDEM
Granada, España.
23 de abril de 2014



jueves, 10 de abril de 2014

HOMBRE, SEXUALIDAD Y ESCLEROSIS MÚLTIPLE.

El Impacto de Sentirse Perdido.


El punto de partida.


La sexualidad se ha visto siempre influenciada por factores antropológicos, sociales, culturales y religiosos, desde la historia de la humanidad. La propia evolución del ser humano como especie dominante sobre el resto, y su propia evolución sociocultural y religiosa, generaron pese a la evolución, un estereotipo del hombre dominante sobre el otro miembro de su especie, la mujer. Este estereotipo inadecuado, arcaico, obsoleto y generador de desigualad, a día de hoy, no ha sido del todo superado por determinadas sociedades industrializadas, desarrolladas y modernas, por tanto tampoco por quienes la habitan, las personas.
Esto ha generando en ocasiones una constelación de problemas, que si bien no podemos asegurar que tengan su factor causal en la procedencia de nuestra especie, si es cierto que está influenciada por la misma. Esta visión, ha de tenerse en cuenta para comprender el desarrollo y argumento de esta entrada.

Una de estas influencias, negativas, pero mantenida en el tiempo y asumida por el hombre, no como especie en sí, sino como individuo, radica en la necesidad de satisfacer a su pareja, pues satisfacerla, es o mejor, ha sido sinónimo de satisfacer su propio deseo físico a través del orgasmo, pero también de la satisfacción psíquica que le genera su propio ego, al comprobarse capaz de satisfacer a su pareja y por lo tanto a su "hombría", es decir la asimilación de su rol sexual dominante. Sin embargo, la satisfacción del otro miembro, de la mujer, dista mucho de las satisfacciones propias del hombre y en ocasiones, bastantes numerosas y frecuentes, la satisfacción de uno de los miembros no implica la satisfacción plena del otro. Esta posibilidad, real como digo, de que el hombre no se vea con capacidad real de satisfacer a su pareja, es un impacto importante en el ego y por lo tanto en la percepción de la hombría subjetiva de cada uno.

imagen: tomada y modificada de: www.canalextremadura.es 
Ya se comentó, en la entrada más leída hasta el momento, que una relación sexual sana pasa por comprender, por parte de ambos miembros de la pareja, que cada cuál ha de gestionar su propio placer, pues es así como se llega a la relación placentera. Mantener una relación sexual bajo la presión y angustia, de la necesidad, de la obligación que genera tener que satisfacer a la pareja, es de por sí, una relación dis-placentera, basada en la exigencia. Este carácter exigente y dominante, es causante de muchos de los problemas de pareja hoy día. 

Sin embargo, esta visión de la relación sexual basada en la gestión del propio placer y no del ajeno, no está del todo extendida, y por tanto no está incorporada en la conducta sexual de las parejas de forma generalizada.

¿Qué factores interfieren en la conducta sexual del hombre afectado por esclerosis múltiple?

Muchas de las consultas recibidas por los hombres afectados de esclerosis múltiple hacen referencia a como afecta la medicación, principalmente la referida al tratamiento primario de la esclerosis (interferón, copaxone, avonex, tysabri, fingolimod). Sin embargo no suele ser habitual que se pregunte cómo interfiere la sintomatología física a la hora de establecer relaciones sexuales e íntimas.

Intentaré a continuación reflejar que las primeras interferencias en la sexualidad de la persona afectada hombre o mujer, empiezan por los síntomas principales de la esclerosis que se sufra, y no tanto por la medicación primaria para la enfermedad. En concreto en esta entrada nos basaremos en las interferencias físicas y sus consecuencias emocionales. Para ello es necesario entender que la respuesta sexual se ejecuta en diferentes fases de respuesta, y que dichas fases están, o pueden estar asociadas a cómo interfieren los síntomas principales derivados de la esclerosis múltiple.
La imagen refleja cómo se ejecuta físicamente la respuesta sexual.

  1. La fase de excitación hace referencia al deseo, por tanto a la fase inicial a la hora de mantener relaciones sexuales. Esta fase es clave para que la relación sexual sea satisfactoria y es importante ejecutarla y finalizarla correctamente. 
  2. La fase de Meseta. Es la parte central de la relación sexual y la que más gasto energético produce. Es aquel momento de la relación, donde el cuerpo se ha activado sexualmente y responde correctamente a la excitación y al deseo, en el caso del hombre, manteniendo una erección que permita ejecutar satisfactoriamente la relación, por ejemplo coital, en el caso en el que esta se produzca. 
  3. La fase de Orgasmo. Es aquella donde la eyaculación masculina en este caso, finaliza satisfactoriamente la relación y donde se vivencia las contracción muscular de las extremedidades inferiores principalmente.
  4. La fase de Resolución. Es aquella parte de la relación donde el cuerpo vuelve a su estado de reposo anterior al inicio de la relación. No es una fase desapercibida, pues en esta fase, la persona puede ser consciente de cómo es o ha sido de placentera su relación. Esta fase acaba con el período refractario.
 Es necesario comprender, qué síntomas físicos y por qué interfieren o pueden interferir en la sexualidad del hombre y de la mujer, como síntomas derivados por ser en sí personas afectadas por esclerosis múltiple, pues este matiz es suficiente para que la relación sexual pueda verse interferida y afectada.
De forma que si nos centramos sólo en los principales síntomas físicos, observamos que tanto en la mujer como en el hombre los espasmos musculares, el temblor, los problemas de equilibrio, las parestesias o sensaciones físicas, la urgencia urinaria y a veces los episodios de incontinencia, la fatiga física extrema, las sensaciones de vértigo, son síntomas físicos que ya dificultan en sí la relación sexual en cualquiera de sus fases, más aún cuando ahora mismo sólo estamos hablando del componente físico de la enfermedad.

Y claro, cada uno de estos síntomas, y la forma en la que varía y altera la relación sexual han de ejercer sin duda alguna, un impacto emocional concreto, que aunque aparecen de forma resumida, cada uno de ellos tiene una dimensión emocional de alta intensidad, es decir, que cada uno por sí sólo puede generar tanta angustia emocional capaz de interferir al menos con la misma intensidad que cualquier otro síntoma físico. Es preciso aclarar, que los síntomas asociados y referidos a continuación, a veces surgen antes de que la relación sexual, la sexualidad y las relaciones íntimas de la persona con esclerosis múltiple, resulten afectadas.

De forma que sin hablar aún de la medicación, observamos que la sexualidad en las personas afectadas de esclerosis múltiple, hombre o mujeres, se ve o puede verse afectada sólo con los síntomas físicos y sus consecuencias psíquicas y emocionales.
Esto que parece obvio, no resulta serlo de forma tan clara en la vida del paciente afectado, que acaba achacando a la medicación y no a la enfermedad en sí, son dos cosas diferentes, su alteración sexual. Pero ¿cómo afecta al hombre estos síntomas y cómo afecta a su sexualidad?

Para comprender cómo resulta o puede resultar afectada la sexualidad en el hombre es preciso repasar antes qué es una disfunción sexual y qué tipos hay. Encontramos que una disfunción sexual es aquel proceso anómalo o distinto a la respuesta sexual normalizada o sin alteración. Dentro de las disfunciones sexuales, encontramos:
  1. Disfunciones Sexuales Primarias. Son consecuencia de cambios neurológicos que afectan o pueden afectar a la respuesta sexual, mediante la disminución o pérdida del impulso sexual (deseo), sensaciones genitales disminuidas o desagradables y dificultad para llegar al orgasmo.
  2. Disfunciones Sexuales Secundarias. Son consecuencia de la interferencia sintomática de otros síntomas asociados a la enfermedad, como la fatiga, problemas asociados a la vejiga, temblores en el cuerpo o extremidades, falta de atención y concentración y alteraciones sensoriales no genitales.
  3. Disfunciones Sexuales Terciarias. Son consecuencia de la interferencia de factores psicológicos, psicosociales y/o culturares en la respuesta sexual a través de la afectación de sentimientos propios de cada persona afectada o familiar.
Entender bien cómo interfieren las disfunciones sexuales, al margen de la causa que la está provocando, pasa por diferenciar y comprender cómo es la respuesta sexual masculina. De forma que podríamos diferenciar que la sintomatología física y emocional derivada de la enfermedad (y estableciendo sólo como causas aquellos síntomas basales y comunes), puede afectar en:


  1. El deseo o excitación. Tanto los síntomas físicos como los emocionales implicados a la hora de influir en la excitabilidad y arranque de la respuesta sexual, pueden afectar inhibiendo y por tanto evitando la relación desde e principio, es decir evitando la posibilidad de que la relación se dé, por ejemplo a través de la fatiga física.
  2. En la fase de meseta, interfiriendo por ejemplo con fatiga, espasmos, problemas derivados de la urgencia urinaria, etc, provocando el abandono en sí de la relación y la no finalización de la misma. Igualmente puede provocar que de forma anticipada todo esto se sopese mentalmente antes y no se inicie la fase de excitación.
  3. En lo que respecta a la fase de orgasmo, la enfermedad en sí interfiere igualmente sin que exista conclusión y por tanto placer asociado y sí displacer físico y emocional que interferirá en la frecuencia de relaciones futuras y en su estado subjetivo de placer asociado. 
De forma que las disfunciones secundarias resultan ser las principales interferencias en la sexualidad del hombre afectado. Dentro de estas, podemos diferenciar:

  1. Impotencia o disfunción eréctil. Resulta de la imposibilidad por parte del hombre para provocar y/o mantener una erección que permita lograr una relación sexual satisfactoria. Es multicausal y a veces padecer algún tipo de enfermedad como la diabetes, o ser una persona hipertensa, o tener el colesterol alto, pueden ser motivos suficientes para que este tipo de disfunción eréctil se de. Salvando todas las afectaciones mencionadas, el uso de fármacos de naturaleza antidepresiva inhibidores de la recaptación selectiva de serotonina, asociados a trastornos depresivos severos pueden ser causa de una disfunción eréctil. Este componente farmacológico si es usado con frecuencia en personas afectadas de esclerosis múltiple.
  2. La eyaculación precoz es aquella disfunción que impide la consecución de una relación sexual completa ya que esta se provoca estando en la fase de excitación y por tanto no llegando al espacio central de la relación, fases de meseta y orgasmo.
  3. La eyaculación retardada, menos frecuente que la primera, también ocurre o puede ocurrir. Se trata de una no finalización acompasada a la respuesta sexual en la fase de orgasmo, por lo que el placer asociado al orgasmo eyaculatorio no se produce generalmetne por el malestar que genera esta disfunción y por su abandono.
De forma que de todo lo referido hasta ahora, algunos fármacos antihipertensivos, fármacos antidepresivos principalmente principalmente inhibidores de la recapatación selectiva de serotonina (IRSS), sí pueden influir a nivel físico en la aparición de disfunciones sexuales en el hombre.
Sin embargo, el hombre, pese a las causas, vivencia de forma muy angustiosa sus primeras interferencias sexuales, pues es algo, que hasta el momento no había pasado y comienza a suceder, o bien por primera vez o bien con cierta frecuencia. Esta nueva consecuencia de la enfermedad, hace que el hombre empiece a perder seguridad en sí mismo, y por tanto en su sexualidad y relaciones sexuales, siendo esta una de las primeras causas que sí va interferir en la sexualidad, alargando por ejemplo, la frecuencia de las relaciones con la pareja, aún deseándolas por miedo al fracaso. Este lo hace comportarse de la siguiente manera.

El deseo solitario es la consecuencia inmediata de las primeras frustraciones que el hombre vivencia sexualmente. Significa que el hombre, en solitario pone prueba su deseo, y por lo tanto comprueba que lo ocurrido fue o pudo ser algo puntual. En solitario se enfrenta a su excitabilidad mental para establecer si su respuesta sexual, su erección se lleva a cabo. El deseo solitario tiene como única finalidad intentar amortiguar la angustia sufrida ante los acontecimientos vividos, cuando una disfunción eréctil secundaría se ha vivenciado por primera vez. Ocurre que a veces, es peor el remedio que la enfermedad, pues la propia angustia con la que el hombre se enfrenta a su "deseo solitario" para comprobar es a veces causa de un nuevo fracaso. Otra consecuencia sobre la respuesta sexual del hombre y por tanto sobre su propia sexualidad, es que tras la frustración emocional experimentada por miedo a que esta se repita, y miedo es angustia vital, el hombre pese a desear mantener relaciones, las evita. A veces la evita acostándose antes que su pareja, o después, pero en otras ocasiones las evita argumentando estados de malestar físico asociados a la enfermedad, "estoy cansado, he tenido mal día, etc". A este proceso, usar la sintomatología física o emocional derivada y por tanto asociada a la enfermedad, se le conoce como instrumentalización. El deseo solitario y la respuesta de evitación, generan en el hombre afectado de esclerosis múltiple un estado de pérdida de rol. Este estado es consecuencia de lo argumentado al principio de esta entrada. El hombre tienen la necesidad de satisfacer sexualmente a su pareja, casi como una obligación, de forma que si no se logra dicho propósito, se cuestiona su valía. De forma que todo parece llevar al hombre afectado de esclerosis múltiple con cierta interferencia en su sexualidad, a un callejón sin salida, percibido sólo por él como la única vía posible. Es entonces cuando se pone en marchas relaciones sexuales "obligadas" entendiendo por éstas, relaciones consentidas pero no espontáneas. Este tipo de relación sexual se da, sólo cuando el hombre ha comprobado in situ, y en solitario que todo parece ir bien, que su pene, parece funcionar bien. La relación obligada surge por el esquema mental que el hombre se genera sobre la necesidad de satisfacer a su pareja. No olvidemos que las relaciones se han alargado en el tiempo porque se han evitado y surge por tanto la necesidad de estar ahí. La relación obligada es una relación que puede ser satisfactoriamente placentera, pero que sin duda es una relación sexual ansiosa y angustiosa para el hombre que se enfrenta a una prueba de "competencia". Si todo sale bien, supondrá un alivio, pero si todo sale mal...

Todo esto son factores que no pueden ser considerados como puntuales, pues que duda cabe que cada una de estas causas genera mayor impacto en la psique y en la emocionalidad de la persona que la sufre, agravando los estados emocionales y psicológicos asociados al padecimiento de la esclerosis múltiple, ya sean la depresión, los trastornos de ansiedad, los problemas de autoestima, etc...


Entonces, ¿cómo se puede superar todo este impacto y recuperar la relación sexual placentera?


Entender como se puede minimizar y lograr superar muchas de estas interferencias en las relaciones sexuales, en la sexualidad, en este caso del hombre, pasa por dos acciones principalmente.


  1. Consultar con el especialista para lograr una derivación a urología.
  2. Re-educarse en cómo afrontar sexualmente las relaciones sexuales con profesionales cualificados. Potenciar la sexualidad no es otra cosa que minimizar las carencias que una relación pueda tener, potenciando otros componentes que pueden mejorar y enriquecer las relaciones sexuales.
Bien, basándonos en el segundo apartado, intentaremos ver a continuación cómo variar las relaciones sexuales, y por tanto la propia sexualidad con el fin de obtener relaciones satisfactorias y placenteras donde el miedo al fracaso y la angustia no formen parte.

Es necesario comprender, al margen de sufrir o no alguna enfermedad, que las relaciones sexuales son intensamente más placenteras cuando la relación coital no es el centro o el final de la misma. Por tanto es preciso incorporar durante más tiempo y con mayor intensidad otros componentes a la relación al margen de la relación coital y de la genitalizción de la misma.

Diez Pasos para mejorar las relaciones sexuales y por tanto su satisfacción y placer asociado. 

Establecer una forma distinta de vivir la sexualidad, implica conocer nuevas formas de placer. Lo que a continuación se expone, tiene como objetivo aumentar la fase uno, excitación o deseo, para poder iniciar, pese a las interferencias que se han descrito sobradamente antes, una relación sexual que acerque al hombre, en este caso, a una relación donde aumente la seguridad en sí mismo y además donde perciba mayor excitabilidad en su pareja, que obviamente repercutirá en él.




Des-genitaliza la relación sexual. La sexualidad es mucho más. 
No toda relación implica un coito o penetración.
Sexualidad y Sensualidad es el binomio perfecto.



Comunica, lo que sientes, sin miedo. No finjas.


Aumenta tu excitabilidad y deseo, físico y mental explorando más y durante más el tiempo el cuerpo. 
Hay zonas erógenas que quizás no conozcas. 
Descúbrelas y aumentarás el deseo notablemente en tu pareja y en ti.


No tengas prisa. Déjate hacer y deja que te hagan.
Relájate y disfruta sin miedos. 
Céntrate en percibir sensaciones y no en saber si todo va bien.


Cuando te toque a ti, relájate. No tienes que demostrar nada.
Siente y goza.
Olvídate del resultado. Disfruta del momento.


Besa, al principio, en el medio y al final.
Usa tu boca para descubrir,
Para dar placer,
Para recibirlo.


Mejor piel con piel.
El tacto ajeno es ya en sí erógeno.
Roza el cuerpo de tu pareja para aumentar tu deseo.


Inténtalo, usa las manos para conocer cómo vas.


Percibe, no sólo lo que te gusta
sino también lo que haces sobre tu pareja.
Percibe sus sonidos, también ayudan a excitar


Juega, sin sensaciones ridículas.
El juego elabora fantasías


Saborea conjuntamente
Os ayudará a relajaros, a jugar y a reír
También a disfrutar.


Innova, lo haces en todo en tu vida, también aquí.
Usa la nueva tecnología sexual.
Incorpora a tus relaciones elementos que os ayuden a jugar.




Conclusiones.


  1. La propia naturaleza de la esclerosis múltiple, por ser generadora de los síntomas físicos que provoca, generalmente en todas las personas afectadas, puede ser causa suficiente para generar alteración e interferencia en la sexualidad de las personas afectadas, hombres o mujeres.
  2. A su vez, la interferencia emocional que genera el impacto físico de la enfermedad en la persona afectada, también puede ser causa suficiente para interferir en la sexualidad.
  3. Los hombres, generalmente atribuyen a la farmacología primaria asociada a la esclerosis múltiple, su deterioro en la sexualidad.
  4. Son los fármacos, principalmente de naturaleza antihipertensiva, o antidepresivos, son los más interfirientes en la respuesta sexual y no los asociados al tratamiento paliativo de la esclerosis múltiple como causa, aunque estos sin son genradores de efectos adversos frecuentes, como la depresión, que sí es o puede ser causa suficiente para interferir en la sexualidad afectando principalmente a la fase de deseo y excitabilidad.
  5. Las disfunciones sexuales, son generalmente secundarias, y en el caso del hombre, se relacionan con la disfunción eréctil secundaria. Esta alteración puede ser tratada con intervención especializada.
  6. La sexualidad, y el impacto que esta genera en el hombre, requiere mayor tiempo a la hora de establecer relaciones sexuales, en la fase de excitabilidad y deseo que permita consolidar la respuesta sexual.
  7. Es preciso, acompañar la sexualidad del componente de la sensualidad y descoitizar y desgenitalizar la relación para que pueda resultar más placentera.


Si quieres oír la entrada pincha en el siguiente enlace.







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Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo AO 04033.
AGDEM
Granada, España.
10 de abril de 2014




lunes, 31 de marzo de 2014

El VALOR DE LAS COSAS

A veces aquello que haces tiene la recompensa del agradecimiento, una recompensa, que no sólo da sentido a lo que haces o a por qué lo haces, da sentido a todo en ese momento. 

Hoy he recibido estos versos, en una cartulina plastificada, un esfuerzo económico dada su situación actual, que me ha sido entregada en mano, por una usuaria después de un trabajo intenso en reconstrucción emocional. Me ha dicho, mientras lo sacaba de su bolso, que todo aquello que le he ido marcando, a veces cosas duras de asimilar, ella lo pudo hacer por entender que además de lo que yo le decía, quizás técnicamente, ella lo recibía de la siguiente manera. Verlo así fue lo que le ayudó.

Desconozco, si son suyos o no, estos versos, pero sí sé, que reflejaban según ella, lo que fue recibiendo de mi, en la cuarta planta del hospital, donde ella, lucha por reconstruir su vida emocional  y físicamente tras un infarto a sus 37 años.

En el momento de recibirlo, y leerlo a su lado, le agradecí su sinceridad y confianza, y le dije que sobre cada verso trabajaremos para construirla emocionalmente. Le dije, que hoy esto sería la entrada de este blog, por ser algo, que por su sencillez es realmente valioso para los dos.

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No puedo darte soluciones
para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuestas para tus dudas o temores.
Pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.

No puedo cambiar ni tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.

No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte,
a estimularte y ayudarte si me lo pides.

No puedo impedir que te alejes de mi.
Pero si puedo desearte lo mejor 
y esperar a que vuelvas.

No puedo trazarte límites
dentro de los cuales debes actuar.
Pero si te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos
cuando alguna pena te parte el corazón.
Pero puedo llorar contigo
y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

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Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo AO 04033.
AGDEM
Granada, España.
31 de Marzo de 2014

viernes, 7 de marzo de 2014

ADOLESCENCIA Y DIAGNÓSTICO DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE.

"¿Acaso, te haces una idea de lo que supone para mi, haber perdido mi adolescencia? ¿Alguien se lo ha preguntado? 

Todos están pendientes de cómo me encuentro, pero nadie me pregunta cómo y qué es lo que siento". CJ.

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Una de las cuestiones que más se plantean a través del enlace "ES TU TURNO" ubicado en el blog, hace referencia a cómo los adolescentes reciben su diagnóstico de esclerosis múltiple.

Parece fácil la respuesta, pues independientemente de la edad, la evolución emocional ante un diagnóstico de enfermedad es estructuralmente similar para todas las personas y enfermedades crónicas discapacitantes y progresivas. De forma que generalmente todas las personas han de pasar por las siguientes fases.
  1. Shock.
  2. Negación.
  3. Transición
  4. Asimilación.
Lo que emocionalmente y por lo tanto mentalmente cambia y es diferente para cada persona diagnosticada; es cómo está "armada" psíquica y emocionalmente y por lo tanto cómo encaja, no sólo la noticia dada en la consulta del especialista, sino las proyecciones inmediatas basadas en la incertidumbre. Así, cada uno partirá de una fase diferente, pero todas las personas viajarán hacia el mismo final, la asimilación. Este viaje, no es igual para todos, de forma que unos tardarán más, otros menos e incluso algunos no llegarán nunca por estar constantemente anclados, por ejemplo, en la fase de negación, por eso es importante conocer cómo y por qué la mente reacciona así ante la noticia sorpresiva e impactante.

Conocer cómo son las fases y qué significa cada una, fue explicado en las entradas Primera Fase. El Shock a lo desconocido. ; II PARTE, El miedo a lo Conocido. y en la última parte, La Negación, entradas que a pesar del tiempo de su publicación, siguen estando actualizadas por ser una radiografía actual de cómo afecta la comunicación de un diagnóstico clínico de enfermedad crónica y discapacitante a nivel emocional.

La Adolescencia es ya de por sí una época de cambios, llamada por muchos de transición. Es donde el confluyen una serie de cambios físicos que darán como resultado la expresión corporal de la sexualidad propia de cada joven y dónde se estructurarán los rasgos psicológicos que formarán parte de la personalidad de cada uno.
Asumir por tanto estos cambios, supone ya un gran reto para cada adolescente, chico o chica, hombre o mujer.

No podemos pasar por alto, la gran importancia que tiene para los adolescentes, justo en ésta época de su vida, las relaciones sociales, pues son a través de ellas donde los adolescentes expresan, moldean y gestionan la confluencia de dichos cambios.
Pero además, la socialización adolescente se caracteriza por ser una época de retos, de pruebas, de experimentación. Cada adolescente desea ser único para sí mismo y único para el grupo de referencia en el que se mueve. Pasar desapercibido para tu propio grupo es sinónimo en esta difícil etapa de la vida de cualquier adolescente, de no estar, de no contar, de no existir. Todos, desean contar, desean estar, desean existir incorporando a esta époco de cambios, su propio estilo, sus propios cambios sobre los cambios, un nuevo looks, una nueva forma de vestir, una nueva jerga, etc... Cambios que han sido gestionados y planificados por cada adolescente, como su mayor inversión para estar dentro deben estar, es su propio marco relacional de socialización y tecnosocialización.

Cuando todo esto es importante, la vida que está entera por vivir y por descubrir, hace que el proyecto vital se se desquebraje, y con él todos los cambios y retos que te quedan por afrontar en esta etapa tan delicada para las emociones y la estructura psíquica de los más jóvenes. En ese continuo constante que supone la Vida en sí, un acontecimiento diferenciador marcará con un punto de inflexión profundo, un antes y un después, desquebrajando como digo, cualquier proyecto e ilusión típico de los adolescentes como personas en proceso de crecimiento y maduración personal.

Este momento, asociado por algunos jóvenes al "peor momento de mi vida" no es otra cosa que el diagnóstico de enfermedad crónica o de enfermedad crónica discapacitante y progresiva, que como bien sabemos son dos acepciones distintas de enfermedades crónicas, pero con una misma evolución emocional y psicológica.

Entender bien, por tanto, que significa el término desquebrajarse para una persona con edades de entre 14 y 18 años, pasa por comprender cómo y en qué momento su ciclo vital fue diagnosticado, y el cómo no obedece o hace referencia a con qué edad, sino a en qué momento de su vida social y personal sucedió todo.

Toda una vida por vivir. Vivir mucho en poco tiempo y disfrutar.


"¿Acaso, te haces una idea de lo que supone para mi, haber perdido mi adolescencia? ¿Alguien se lo ha preguntado? Todos están pendientes de cómo me encuentro, pero nadie me pregunta cómo y qué es lo que siento". CJ.


Entender el significado real de estas preguntas me ha llevado mucho tiempo, aunque a veces, imagino que no he llegado a comprenderlas en toda su profundidad. Sólo el trabajo que hemos realizado conjuntamente la persona que me las refirió y yo, me hace darme una idea aproximada sobre qué esconden realmente detrás esas afirmaciones.

Un aspecto clave en los jóvenes a la hora de asimilar lo que significa haberle comunicado que padece una enfermedad crónica, que no es lo mismo que asumir la enfermedad, es cómo de preservado se encuentra su aspecto físico, pues es su medio de intercomunicación personal con su endogrupo y exogrupo de referencia, es decir con sus iguales. De forma que si el diagnóstico ha sido comunicado cuando el joven adolescente se encuentra preservado físicamente, aun habiendo pasado por un brote recientemente, pero del que se haya podido recuperar notablemente, la negación sobre el estado de enfermedad, y por tanto sobre el diagnóstico se perpetuará en el tiempo. Durante esta fase de negación, los jóvenes, al igual que los adultos, intentan buscar por sí mismos información acerca de lo que significa el término esclerosis múltiple, intentando así conocer qué consecuencias reales puede tener y cómo les afectará en su vida personal y social. Cuando la Red se convierte en la principal fuente de información para conocer qué es y cómo puede afectarles su nueva enfermedad, el miedo hace aparición por primera vez y por tanto la fase de Negación a través de la reactividad, (lucha mental y física frente a la realidad) se hace más intensa y más interfiriente a nivel emocional.
Pero las primeras interferencias emocionales se perciben en los adolescentes en formas de conductas inadecuadas o poco usuales. Estas nuevas conductas, a veces desadaptativas y de riesgo, surgen bajo el estado emocional negativo y depresivo, encubierto por el momento, bajo una estructura mental que recogería de forma gráfica la idea de vivir rápido y disfrutar de la vida, pues en su mente está aún el mayor temor de cualquier persona afectada por esclerosis múltiple, en sus fases iniciales de enfermedad, la silla de ruedas.
Este miedo proyectado a la silla de ruedas, surge mental y emocionalmente en el adolescente, y le acompañará desde entonces, tras sus primeras búsquedas en la Red, para intentar responderse a sí mismo sobre cuál es la enfermedad que le han dicho que tiene. Desde este momento, el adolescente sufre una transformación psíquica y emocional, donde la impulsividad de su conducta tendrá un papel crucial.

Comportamientos de Alerta. Las conductas de alerta son aquellos comportamientos que nuestros jóvenes realizan y que su entorno social de referencia, su madre, su padre, sus hermanos, sus primos, etc... identifican como conductas que no eran propias de él o ella. 
  1. Enfrentamiento con su entorno social sin causa aparente, con hermanas o hermanos, donde se verbaliza constantemente (soy un estorbo para todos, estarías mejor sin mi), o similares con la finalidad de llamar la atención. Son conductas verbales de para-suicidio cuando el estado emocional está afectado de forma grave, con una depresión clínica no diagnosticada.
  2. Tendencia creciente al aislamiento social.
  3. Incumplimiento de normas establecidas que hasta ahora eran bien aceptadas, principalmente en el hogar (comer e irse al cuarte, cuando habitualmente se quedaba en la mesa hasta finalizar todos)
  4. Empeoramiento súbito en el rendimiento escolar.
  5. Inicio en falsedades, cuando antes no lo habían realizado.
  6. Aparición de un hábito de riesgo, que sorprende por no ser propio en el o ella. 
  7. Ruptura con amigas o amigos que ha mantenido desde hace tiempo, incluso con su chica o chico sin que se sepa la causa real por parte de la persona implicada, ("tú haz tu vida, mereces ser feliz").
  8. Abandono de actividades de ocio que eran importantes para el o ella, sin explicación aparente o con excusas recurrentes y continuas sobre encontrarse mal de salud (dolor de cabeza, de estómago, etc)
  9. Desobediencia creciente ante sus progenitores y o tutores.
  10. Pérdida de peso importante.
Estas conductas son llamativas por ser propias de la fase de Negación. Provocarán estados de irritabilidad intensa e ira. La ira es un estado de agresividad verbal y física que puede producirse hacia terceros o hacia uno mismo (confundida frecuentemente con impotencia para justificar el estado). Lo importante por tanto es intentar acercarse a los adolescentes, pues en la mayoría de las ocasiones la frustración tan intensa que sienten les hacen no compartir con nadie esta constelación emocional de síntomas.


Acercarse implica escuchar, estar ahí, intentar comprender, no juzgar, mostrar afecto... Es por tanto muy importante intentar no aleccionar o relativizar el sentimiento que el adolescente exprese en un primer momento, bajo el supuesto de lo que uno haría, pues no se trata de la misma realidad. Hacerlo implicará que no se sienta comprendido provocando alejamiento emocional. ("no tienes ni idea, nadie me entiende, siempre con lo mismo, es fácil decirlo, pero...")


En ocasiones, todo esto genera una espiral que atrapa al adolescente en un mundo que el mismo define como injusto, de forma que todo la negatividad que el adolescente pueda sentir empieza a trascender, y nunca mejor dicho, a un plano transcendental, donde comienza a valorarse su papel en la vida, su esperanza hacia su futuro y cómo es y será su mundo. Esto se conoce como Triada Cognitiva. La triada cognitiva son las tres estructuras que arman psíquicamente una depresión, es decir, son sus causas mentales. Cuando todo esto ocurre y se asienta en la estructura psicológica del adolescente, la proyección de incertidumbre hacia su futuro próximo es tan intensa de tan alta intensidad que supone un riesgo real para la vida del menor en la mayoría de ocasiones. Por eso es necesario no dejar pasar por alto los siguientes signos y síntomas que pueden hacernos suponer, que el adolescente llevará a cabo un intento real de suicidio, otra cosa es lograrlo.

Síntomas de alerta para un primer intento de suicidio por diagnostico de enfermedad crónica. Es importante ver y comprender que estas señales se relacionan con la presencia de la ideación suicida. Otra cosa es que la ideación acabe produciéndose. Sin embargo ante estas señales se ha de actuar de una forma concreta para reducir el riesgo de la conducta suicida.

DECÁLOGO DE SÍNTOMAS Y SIGNOS DE ALERTA SOBRE EL SUICIDIO.

  1. Comienzo de verbalizaciones sobre sí mismo y su vida. No es justo lo que me pasa, vaya asco de vida, me doy asco, no tiene sentido mi vida, estarías mejor si mi...
  2. Comentarios o verbablizaciones negativas sobre su futuro. Lo mio no tiene solución, es mejor morirse que sufrir siempre...
  3. Verbalizaciones recurrentes relacionadas con el acto suicida y la muerte. 
  4. Elaboración de despedidas verbales o escritas, especialmente a sus iguales de referencia e íntimos. 
  5. Cambios repentinos y llamativos en su conducta. Mayor irascibilidad, agresividad, irritabilidad, ingesta de alcohol abusivo. Todas estas conductas aparecen con una frecuencia inusual y es muy importante no justificarlas pues son señales de que algo no va bien.
  6. Aparición de algunas heridas repentinas en determinadas zonas del cuerpo, donde el adolescente no es capaz de argumentar cómo se las hizo (yo que se, que más da. y a ti que te importa...)
  7. Se regalan objetos de alto valor emocional y sentimental desprendiéndose de ellos con la finalidad de que algo suyo quede entre quien él o ella elije.
  8. Aparición o comorbilidad de otras enfermedades que surgen de forma súbita, físicas y psicológicas.
  9. Aparición repentina de problemas del comportamiento especialmente en su esfera social, peleas físicas con amigas y amigos, ruptura de objetos en casa...
  10. Pérdida repentina o cambios bruscos en su hábitos de autocidado, higiene persona, alimentación, sueño, etc.
Ante la detección de estas conductas, además de saber lo que se ha de hacer, es casi más importante saber qué no se debe hacer, por ser en sí conductas de riesgo sobre la ideación suicida del adolescente. Es muy importante:

TÚ NO ERES EL PROBLEMA, ERES UNA PERSONA CON PROBLEMAS.

  1. No juzgarle. No reprocharle su manera de pensar o actuar. Recuerda que no comprendes su realidad. Como madre o padre, hermano o hermana, tú te has sentido impactado por su diagnostico, pero no lo has sentido cómo él.
  2. Tomar las amenazas en serio. Intentar trivializar y desafiar sorbe (no eres capaz, haber si es verdad que ...) aumentan el riesgo real de ideación.
  3. No entrar en pánico. Hace perder el control sobre la situación en sí.
  4. Piense en él o ella, no en Ud. Esto significa dar la importancia a lo que le han comunicado. Por tanto no lleve el sentimiento revelado por su hija o hijo a su plano personal (no me puedes hacer esto a mi, como se enteren los demás, que va ser de nosotros, nos estas haciendo la vida imposible....)
Si valoramos globalmente cómo puede sentirse emocionalmente un adolescente tras ser diagnosticado de esclerosis múltiple, para poder hacernos una idea en sí de cómo puede sentirse no debemos olvidar:

Todo lo escrito hasta el momento, se basa en el impacto emocional tras recibir la noticia de padecer un diagnóstico de enfermad crónica discapacitante y progresiva. Sobre el conjunto de toda esta información es necesario comprender cómo reaccionan los adolescentes a cada uno de los síntomas que sufren a consecuencia de la enfermedad. Eso será expuesto en la siguiente entrada Adolescentes y Discapacidad por Esclerosis Múltiple.

Si bien no hay datos que recojan evidencia de cómo reaccionan a cada síntoma si sabemos qué síntomas son los más interfirientes físicamente para los jóvenes. El temblor, por ejemplo es el que más vergüenza social le provoca en ellos, además de ser el síntoma qué más les impacta a nivel físico. En el caso de las chicas, las consecuencia de la cortisona y del tratamiento de "bolos" para los casos de brotes por esclerosis remitente recurrente, es el que más les impacta emocionalmente por la ganancia de volumen y peso corporal, rompiendo su autoestima por completo; al igual que en el caso de los chicos con el temblor. Por otro lado, los problemas en la marcha para ella son altamente interfirientes y generan conductas de aislamiento social sobre su grupo de referencia por ser altamente vergonzosas por miedo al rechazo social. Por otro lado,  la espasticidad y la pérdida de tono muscular para ellos son de un coste emocional intensos, generando interferencia en su autoconcepto y minando por completo el concepto de represantatividad de uno mismo.
Además existen otra serie de síntomas que influyen determinantemente en lo que los jóvenes pueden pensar sobre sí mismos y por tanto pueden ser factores de riesgo emocional para estados deprersivos, son todos los derivados de las interferencias en la propia sexualidad y en la imagen corporal, incluyendo los potencialmente derivados del control o no de sus esfínteres. 
Por tanto, existen diferencias en cuanto al género de cómo afectan los síntomas y sus interferencias físicas en la emocionalidad de los adolescentes. Por último adelantaré que la interferencia en los procesos cognitivos superiores, relacionados con la atención y concentración, y su influencia en el rendimiento escolar resultan ser decisivos. Pero como os he comentado, abordaré este tema profundamente en la siguiente entrada.


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Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo AO 04033.
AGDEM
Granada, España.
12 de Marzo de 2014