martes, 17 de mayo de 2016

101 Millones de Gracias Valientes.

Titánica Solidaridad.101 Motivos de Esperanza


Hace ya cuatro años, una persona afectada por esclerosis múltiple me dijo en uno de esos días de bajón, con lágrimas en los ojos, y con la rabia contenida que la impotencia le generaba, mientras me miraba con su faz tensa con y sus labios apretados: "me voy a tatuar una puta neurona para que nunca se me olvide esta mierda de enfermedad" Yo le contesté "Y por qué no te grabas una S de Supermán, porque eso es lo que eres, superar todos los días todo lo que dices, no lo hace cualquiera, y tú lo estás logrando, no sin problemas, pero sin rendirte a pesar de todo"

Poco meses después nació SuperVivientes, y la S no fue tatuada en la piel de Sergio Cáceres, sino que sería un símbolo más, perdido en este mundo virtual. Sergio nos regaló este logo, su tatu inmortal.
Así fue como SuperVivientes nació para hacer consciente a las personas, del esfuerzo que las personas afectada por esclerosis múltiple tienen que hacer a diario. 

Hoy ese esfuerzo ha sido encumbrado por la solidaridad titánica de tres personas. Tres personas que han querido hacer visible ese esfuerzo, el de las personas afectadas por esclerosis múltiple en su día a día. 
#101Ronda, 101 Motivos por las personas afectadas por esclerosis múltiple, ha sido la causa que Mili, Jose Alberto y Manuel encontraron para llenarse de fuerzas, si es que le faltaban.

Antes de su gesta impagable, tuvimos la oportunidad ambos de intercambiar algunos mensajes. Mili, estaba nerviosa, y sentía la responsabilidad de llegar a la meta en nombre de todos. Algo que dice mucho de cómo es, para todas esas personas que no la conocemos personalmente.


Pero lo que más me llegó, lo que Mili me transmitía en sus mensajes es su gran humildad. Su pensamiento no estaba en ella, sino en todas las personas afectadas por esta enfermedad, la esclerosis múltiple.


Cuando finalizó su hazaña, Mili me puso un mensaje. Se le percibía exhausta hasta en el propio mensaje, pero también se le percibía eufórica, casi tocando el cielo con sus dedos.
Me dijo, que cuando atravesó la meta le hicieron una pregunta sobre su camiseta y ella respondió "aema, #EsclerosisMultiple, por todos los afectados, ayuda e investigación"
¡Que gesto Mili!, que gesto dedicar tu último aliento a las personas que están afectadas y que no estaban allí. Un último aliento que es el primero para la esperanza, y no el último de tantas personas. No solo eso, me dijo, "lo prometido es deuda" y de esa forma ha generado una deuda que tengo que saldar con ella, tan sólo porque yo deseo saldarla.

No sé cómo agradecerte lo que has hecho. Sólo tengo en la cabeza conocerte personalmente, y lo haré. Necesito darte un abrazo y darte las gracias por tantas personas que conozco afectadas, por las que conozco personalmente y por las que he conocido virtualmente.

Os pido a todas las personas que leéis esta entrada, que por favor, la compartáis, que la gente sepa no sólo la gesta titánica de estos tres valientes, sino que entiendan quienes pueden leer esta entrada, que cualquier cosa que se pueda hacer desde el corazón, nos sirve al resto para generar esperanza.

Alguien podría pensar, 101km, "tampoco tiene mucho mérito si entrena todos los días" Sí que lo tiene, con entrenamiento o sin él, Mili también está afectada por #esclerosismultiple, pero ha creído en ella.



Te animo a dejar tu comentario sobre esta entrada.
Comparte esta entrada, genera conciencia social
 ¿Quieres enviar tu historia? Aquí



Autor del Blog y de la entrada
Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo General Sanitario
NICA 24045 Nº Col AO 04033.
AGDEM
Granada, España.

martes, 3 de mayo de 2016

LOS SÍNTOMAS PSICOLÓGICOS Y EMOCIONALES DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE: ANHEDONIA.

Son conocidas por las personas que sufren esclerosis múltiple, la cantidad de síntomas a las que han de hacer frente diariamente y temporalmente para poder afrontar las interferencias físicas que la enfermedad les pone en su día a día.
Sin embargo, muchos son los síntomas de naturaleza psíquica, emocional y psicológica que aparecen diariamente y que acaban achacándose a situaciones diversas, enmascarando muchas veces el verdadero valor y poder del síntoma.
Vamos a intentar de forma sencilla, al menos lo voy a intentar, hacer ver a las personas que padecen esclerosis múltiple; qué síntomas psicológicos y emocionales surgen por la presencia en sí del diagnóstico, por la interferencia emocional de cómo afectan los síntomas físicos en la vida diaria, o de los síntomas que se padecen por los trastornos asociados a la enfermedad crónica, la esclerosis múltiple.

¿Es irremediable sufrir síntomas psíquicos, emocionales o psicológicos por estar afectada de esclerosis múltiple? 

Como en cualquier enfermedad, la afectación psicológica, emocional o psíquica, depende cada persona. Hasta aquí nada nuevo. Y depende de cada persona, porque no existe una relación de síntomas que haya que sentir, por estar diagnosticado de esclerosis múltiple. Los síntomas emocionales o psicológicos que se pueden percibir, sentir y sufrir dependen de 3 variables principales.
Cada una de estas causas puede hacer que la persona sufra síntomas emocionales que ha de aprender a identificar para poder dar explicaciones, no a su estado de ánimo sino también a su estado de enfermedad. Los síntomas emocionales y psicológicos habitualmente se esconden, se simulan o se niegan. La anhedonia es uno de ellos.

La Anhedonia.

La primera vez que se utilizó este término fue por Armand Ribot en 1987. Ribot describía un estado mental de determinados pacientes, que no eran capaces de sentir placer ante situaciones que generalmente eran o podían ser consideradas como placenteras. Definió la insensibilidad al placer como anhedonia, al igual que la insensibilidad para el dolor es la anestesia.

Desde entonces, la anhedonia ha sufrido variaciones en su criterio conceptual y por tanto no existe unanimidad en establecerlo como un estado o un rasgo, es decir como algo temporal o permanente, o dicho de otra forma como un trastorno o como un síntoma.

El Manual Diagnóstico Estadístico de las Enfermedades Mentales, en su versión III (DSM III) lo describe como un síntoma asociado a diversos trastornos.

Yo usaré esta definición, breve, sencilla y asumible por todas las personas, recogiendo los criterios básicos que definen el comportamiento anhedónico.
En esta entrada, nos basaremos en la idea de considerar a la Anhedonia como un síntoma derivado de la presencia de otros trastornos psicológicos y asociado a diversas causas, las descritas en la primera lámina.
Generalmente la anhedonia es confundida con otros estados amotivacionales haciendo que no haya una buena identificación sintomática y por tanto asociando los estados anímicos que provoca a otras causas, que en ocasiones la persona afectada no puede explicar o que cuando lo intenta no es comprendida como le gustaría. 
De forma que generalmente se confunde la anhedonia con la apatíal, por ejemplo. Y aunque parecidos, no son iguales y por tanto no representan estados sintomáticos iguales y por tanto no pueden explicar ni conductas idénticas, ni emociones similares ni sentimientos parecidos. Una diferencia básica y clara es la siguiente.

La Apatía consiste en posponer de forma permanente, casi hasta el último momento aciones, decisiones que sabemos que tenemos que hacer y que son precisas hacerlas, aunque no en este preciso momento. Sin embargo en la apatía no está presente de forma irremediable que aquello que aplazamos sea de naturaleza reforzante o interesante, o gratificador o placentero para nosotros.
En la conducta apática, a veces incluso, se pierde la última oportunidad, es decir se sacrifica o pierde aquello que se pospone de forma rotunda, asi po ejemplo,  hemos faltando a una cita, no hemos presentando un papel en el plazo, o no hemos renovado una receta antes de su caducidad con todo lo que ello conlleva.

También se suele confundir con otro término, la Alexitimia. La alexitimia es la dificultad de la persona para identificar y compartir emociones. Generalmente no se comparte porque la persona se siente vulnerable en su yo emcional, de forma que su marco interpersonal se basa sobretodo en su yo racional y analítico. Anhedonia y alexitima se han confundido como términos dado a la presencia de lo que es placentero. Pero la alextimia es algo más amplio, pues emociones hay muchas y no todas son placenteras.

Pero la anhedonia también se confunde con la motivación. La Motivación es un estado necesario que mueve todo nuestro comportamiento orientándolo hacia una finalidad. La motivación no necesariamente ha de ser placentera, aunque desencadene comportamientos que finalmente acaben siéndolos. Un ejemplo es salir de fiesta. En un primer momento no tienes ganas para ello, incluso rechazas ir, y finalmente cuando sales, lo pasas bien.
La Motivación como proceso está asociado a la conducta y por tanto se basa en las actitudes que la promueven. La motivación como estado es vulnerable dado que no es estable y para que lo sea, la gratificación o recompensa que obtengas por hacer aquello que te motiva, ha de ser de muy alta intensidad.

En las enfermedades crónicas, la sintomatología psicológica y emocional que se deriva, nunca viene sola. En el caso de la anhedonia, también ocurre esto. De forma que cuando se detecta un comportamiento anhedónico en una persona, es preciso indagar para conocer si dicho estado forma parte de un conjunto de síntomas basales asociados a otros trastornos, o si por el contrario es un síntoma o conducta aislado, que dicho sea de paso es poco probable. 

De forma que en el caso de la anhedonia, el estado asociado que se vivencia es la desesperanza. Un estado de entrega de rendición ante la sensación, de que haga lo que haga, nada puede cambiar. Cuando en una sesión clínica oímos esto, se nos enciende una alarma que nos indica que es necesario avanzar por un camino concreto durante la entrevista, porque lo más seguro será que la anhedonia es parte sintomática de un trastorno molar con entidad propia. La Depresión.


¿Por qué surge la anhedonia?

Las conductas anhedónicas pueden tener su origen en base a tres estados, en el caso de las enfermedades crónicas, en nuestro caso, la esclerosis múltiple.

  1. Por la Fase de Negación ante el Diagnóstico Clínico de Esclerosis Múltiple. Los estados de Negación psíquica surgen cuando la persona afectada por esclerosis múltiple comienza a percibir la sintomatología física y su interferencia en la vida diaria de su enfermedad. La fase de Negación suele coincidir con la fase de medicación de la enfermedad, es decir, cuando ya no existe duda alguna de que el diagnóstico que se comunicó es la enfermedad que se tendrá para siempre. Ese mazazo emocional genera estados anhedónicos que aíslan socialmente a la persona afectada.
  2. Por la Reactividad de los Síntomas Físicos derivados de la Enfermedad. En ocasiones la persona afectada deja de hacer aquellas cosas que antes hacía y que formaban parte de su estilo de vida, por la presencia de algún síntoma derivado de la enfermedad, de algún brote. Un ejemplo claro es dejar de correr, o de montar en bicicleta o de de tocar un instrumento. En un principio esto ocurre porque la persona no quiere ver, el nuevo límite que la enferemedad está generando. Sin saberlo, la persona deja de hacer lo que antes hacía para no ver que no puede hacerlo. Pero no hacerlo, no implica que se siga pudiendo. Es normal actuar así, aunque lo mejor es reentrenar fisicamente al cerebro y aprender a gestionar la emoción. Nada saldrá como lo hacías antes, al menos al principio, de forma que deberemos aprender a fallar, a corregir el fallo y a sentirnos emocionados cuando el fallo se corrige y no frustrados cuando se falla. 
  3. Por la Presencia de Trastornos Psicológicos Asociados. Casi siempre, ante un diagnóstico de enfermedad crónica y progresiva, lo más lógico, es tener ese momento de bajón, venirse abajo, deprimirse. Pero que esto ocurra, no significa que esto tenga que ocurrir durante todo el proceso de enfermedad, aunque esto es más difícil de ver, comprender y aceptar. Dentro de los trastornos asociados, la Depresión es uno de ellos, y la anhedonia un sítoma basal de la depresión.
Estas son las tres causas posibles que pueden dar aparición a la anhedonia. En todas ellas, o bien como antecedente o bien como consecuente, la Depresión está presente. Es decir la anhedonia puede ser un síntoma que nos predispone a deprimirnos, o puede ser un síntoma que nos avisa de la presencia de una depresión consolidada. Casi siempre es este último caso. Así siempre que vemos la existencia de conductas anhedónicas, debemos sospechar la presencia de un estado de ánimo depresivo y tendremos que indagar.


¿Cómo se puede vencer la anhedonia?

Casi siempre con ayuda profesional, dado que la persona afectada asocia dicha conducta a otros factores existentes en su vida. No es tanto la causa, como la existencia en sí del estado.

Siempre digo, que los estado emocionales y psicológicos de impacto negativo, se acaban venciendo haciendo lo contrario a lo que mentalmente te predispones en un primer impulso (ufff, no salgas de la cama, mira que día (sal, haz la cama, aunque luego te acuestes otra vez)

Pero como hablamos de cosas que para ti eran importantes, placenteras, gratificantes es necesario:
  1. Retomar aquellas que sean posibles. Pero siempre empezando por las más sencillas, que no necesariamente han de ser las más simples. 
  2. Reequilibrar los estados emocionales asociados. Esto es, es necesario partir de un plano objetivo. No pretendas hacer las cosas de la misma forma que las hacía antes. Hazlas y disfruta por hacerlas. Para ello no has de comparar con tu yo nostálgico.
  3. Lo importante no es cómo se hacen las cosas ahora. Lo realmente importante es hacerlas porque lo que ha sido clave para diagnosticar la anhedonia ha sido dejar de hacerlas.
  4. Redescubre tus nuevos placeres. Es necesario descubrir desde tu Yo real y no desde tu Yo nostálgico aquellas cosas que puedan serte interesantes, gratificantes o placenteras. Habrá muchas, pero para descubrirlas, no debes basarte en lo que has perdido, sino en todas las oportunidades que tienes.
Espero haberme explicado en esta primera entrada sintomática. La siguiente será la Depresión.




Te animo a dejar tu comentario sobre esta entrada.
Comparte esta entrada, genera conciencia social
 ¿Quieres enviar tu historia? Aquí



Autor del Blog y de la entrada
Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo General Sanitario
NICA 24045 Nº Col AO 04033.
AGDEM
Granada, España.

domingo, 27 de marzo de 2016

LA DISCAPACIDAD de la SOCIEDAD ante la ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La Discapacidad de la Sociedad.


En pocos días, estaré en la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada, intentando llevar el mensaje de normalidad sobre las personas afectadas por esclerosis múltiple, y de falta de sensibilidad social hacia las personas que sufren esta enfermedad y ante la enfermedad en sí. Para ello, este año me acompañarán personas afectadas y muchas otras que a través de vídeos de apenas 3 minutos, han querido decirles algo a las futuras Psicólogas (usaré plural mayestático femenino por ser numerosas las mujeres estudiantes sobre los hombres en este Grado y Licenciatura).

De forma que preparando este trabajo, me he preguntado ¿por qué socialmente la esclerosis múltiple está difuminada entre la población y entre las instituciones?

Siempre que hablamos de esclerosis múltiple (em) sea en el foro que sea, hablamos de jóvenes adultos. Y también siempre que hablamos de em, intentamos sensibilizar a la población haciendo ver que esta enfermedad, es la segunda causa en generar discapacidad en adultos jóvenes.

Sin embargo, nuestro mensaje no termina de llegar con toda la nitidez que deseamos, bien porque no sabemos hacerlo llegar, bien porque una vez llegado, no desea ser asumido, esto es, se crea que "a ellas, ellos" no le puede pasar. De forma, que con una causa u otra, nuestro mensaje se queda en un plano de semi-inconsciencia colectiva. Es como si socialmente se cerrase los ojos a una probabilidad real, pero lejana. Algo así como nos oyen, pero no nos escuchan, o nos miran, pero no nos ven.

Algo no estamos haciendo bien del todo, y es necesario saber qué es y por supuesto es imprescindible conocer cómo podemos solucionarlo. Pero ¿qué es?

En ocasiones, podemos atribuir la responsabilidad desde la mejor forma de generar autocrítica constructiva a, quienes intentamos hacer llegar un mensaje. De forma que empecemos por responsabilizar, como digo desde la mejora que genera la autocritica, al emisor del mensaje.

EMISORES DE MENSAJES. 

En ocasiones, los mensajes, los textos escritos, la información divulgada, los vídeos grabados contienen información relevante para todos. En ocasiones, el mensaje que deseamos transmitir es bueno, está bien escrito, es directo y reflexivo. Este mensaje además, y siguiendo las recomendaciones de las teorías de la comunicación eficaz, usa el canal adecuado, sin interferencias y con una capacidad directa de llegar a la población general.
Es pues un mensaje perfecto, adaptado y claro, directo y sin ambigüedades, con un canal universal de comunicación, las redes sociales, y los medios tradicionales de comunicación, es además una comunicación directa y sincrónica persona a persona. Incluso, nuestros receptores, nuestra población, recibe bien el mensaje, lo analiza y lo trabaja adecuadamente. Entonces si todo ha ido bien, ¿por qué no termina calando socialmente?

Muchas veces el impacto de un mensaje radica en la fuente emisora del mismo, solo esa variable es capaz de hacer determinante un mensaje, de hacerlo fiable y válido, de hacer de ese mensaje un mensaje con consciencia social. Una gran mayoría de los mensajes dados sobre la esclerosis múltiple y sus efectos en la salud física social y mental de las personas, son dados por personas vinculadas a la enfermedad, pero ajenas a la misma, como es mi caso, o como es el caso de Jesús Santiago o Mª Ángeles Guevara. Todas estas personas son referentes en redes sociales en el campo de la esclerosis múltiple, pero nuestro mensaje tiene un impacto limitado, pese a ser fiable y válido.

En mi caso, no soy una persona afectada, pero mi vinculación con las personas afectadas hacen de mi mensaje, un mensaje de cierta validez. Sin embargo, aunque sea necesario mi forma de transmitir mensajes, no es suficiente.

La población general se sensibiliza a través, no del conocimiento, sino del autoconocimiento o de la experiencia vital. Por tanto, las personas afectadas por esclerosis múltiple, son las fuentes más fidedignas y de mayor calado social para generar conciencia social y cambio social a cerca de esta enfermedad. Para ello, para que esto pueda ser una realidad total, las personas afectadas, requieren avanzar emocionalmente en su proceso psíquico de enfermedad, romper el aislamiento en el que guardan y protegen o preservan su más estricta intimidad.

No podemos olvidar, que desvelar estar afectado de una enfermedad crónica y discapacitante, además de progresiva como es la esclerosis múltiple, genera miedo al rechazo, vulnerabilidad sociolaboral y exclusión social. Las personas afectadas perciben la diferencia social, que el resto de la Sociedad, pone entre ellas y los demás. Por tanto, para que todas las personas afectadas de esclerosis múltiple, tal vez, tu vecina, tu compañero de clase, tu amigo intimo, tu pareja, tu madre o tu hijo, puedan decirles los que les ocurre, es preciso un cambio social que garantice al menos la comprensión e igualdad social.

La fuente perfecta para sensibilizar sobre la esclerosis múltiple a la Sociedad, la persona afectada, demanda al tiempo una Sociedad madura dispuesta a comprender, no a juzgar, a integrar, no a separar, a construir puentes, no a aislar, a ayudar no a penalizar, a ... Hoy en día todo esto está puesto en entredicho, no porque no se garanticen los derechos civiles, sino por cómo y cuánto han de sacrificar las personas afectadas para que dichos derechos sean reconocidos. Un ejemplo claro sera este.

La definición de discapacidad: Falta o limitación de alguna facultad física o mental que imposibilita o dificulta el desarrollo normal de la actividad de una persona.

¿Se aplica socialmente la definición tal cual se define? No.



EL MENSAJE, QUE NO EL MENSAJERO.


Y mientras seguí trabajando en lo que expondría ese martes en la Facultad, pensé como empezar...

De forma que pensé que la mejor manera sería empezar por el final. Cuántas veces habré repetido la frase, "no es más discapacitado quien más discapacidad tiene, sino la persona que más discapacitada se siente" Qué importante es hablar de personas. Las personas son quienes sufren y luchan contra las enfermedades, quienes las vencen o quienes se rinden ante ellas, quienes se deprimen y quienes salen hacia delante, quienes van a vienen de su hospital, de su centro de salud, de su fisio, de su psicólogo. Las personas padecen y no tienen. Lo que se tiene, lo has querido antes, lo que se padece, no, pero te ha tocado a ti.
Esta será la primera imagen.

El mensaje es aquello que deseamos contar, que deseamos hacer llegar, que deseamos transmitir, que deseamos que sea recordado. De lo que hablamos, sólo un 10% será recordado por ser escuchado. De lo que leemos tan sólo el 30% será recordado sin distorsionar su significado. De lo que vemos, recordaremos un 50% o algo más.

La película que está por estrenarse basada en la experiencia vital de Ramón Arroyo, "100 metros" será recordada más que cualquier información leída o escuchada en cualquier foro específico sobre la enfermedad. Esta es la clave. Se trata de llegar a la gente, y no tanto de dónde se ha de llegar a ella. El impacto de este films será innegable y sin duda repercutirá socialmente en beneficio de las personas afectadas por em. Así que desde aquí, gracias a Ramón y Dani.

Algo similar ocurrió con la historia del Langui quien hizo posible subir al bus con silla motorizada en la Comunidad de Madrid, tan sólo porque su mensaje, fue considerado socialmente relevante para la población al cumplir todos los requisitos y al provenir de una fuente fiable, la persona afectada en sí.

El mensaje es clave, tanto como la fuente que lo emite. Por eso, y de nuevo desde la autocrítica debemos plantearnos ¿emitimos bien nuestros mensajes para que generen conciencia social?

El menaje requiere algo imprescindible para que sea asumido por el resto de la sociedad. Debe ser un mensaje fiel y verdadero, debe también ser un mensaje claro, explícito, libre de ambigüedades y debe generar empatía emocional. Un mensaje que no sea vivido emocionalmente por la persona receptora, no será un mensaje válido y por tanto será un mensaje vacío y morirá casi instantáneamente. Un ejemplo claro de mensaje son todos los que Pula UnadecadaMil publica en su blog, o como el de Sergio Cáceres o Pury, o Flavia, o Marta Sales tantos otros mensajes que surgen desde la persona afectada, sin intermediarios, directamente.

¿Qué es un mensaje emocionalmente empático? El que surge desde la misma sensibilidad vital, el que relata la experiencia en primera persona, el que es vivido en cada palabra y el que puede ser vivenciado por la persona que escucha.

Si un mensaje carece de esto, caerá en el olvido.


EL RECEPTOR, LA GENTE, LAS PERSONAS, LA SOCIEDAD.

La Discapacidad de la Sociedad ante la em, está en comprender el verdadero significado de esta enfermedad. Hablamos de integrar a las personas afectadas, no de sus enfermedades, hablamos de personalizar a la persona no de despersonalizarla y etiquetarla con su enfermedad.

Cumplidas todas las anteriores condiciones, la persona, la gente, la sociedad tiene la capacidad de reaccionar a nuestros mensajes. Para ello es clave tener en cuenta algunas características. La principal es no dar por sentado tu capacidad de influencia sobre los demás. Eso es vanidad.

Por tanto para generar determinado impacto en las sociedad, primero hemos de generarlo en la gente que constituye esas sociedades y antes que eso en las personas como ser molar de las mismas. El cambio social es lento porque lento es el cambio en las estructuras psíquicas individuales y colectivas.

Variar por tanto, las creencias, valores y principios sociales es todo un reto, pero el cambio, no se ha de basarse en el final, en el objetivo, sino en su principio más básico, intentar cambiar la sociedad.

Gustave. Le Bon, ya describía nada más y nada menos que en 1895, en su obra "la psicología de las multitudes" describió la existencia de una identidad colectiva al que llamó alma colectiva.

Lo relevante de esta teoría es que a pesar de su tiempo, su interpretación puede estar aún viva. Las sociedades, compuestas por individuos expresan una identidad común, basada en sentimientos y pensamientos colectivos. Hoy día esto es la Cultura. Pero también nos decía Le Bon, que los individuos son diferentes entre sí, en sus racionalidades. El resto de su postulado, puede separarse hoy día, lo que no significa que sea irrelevante es sí.

De forma que es necesario que el mensaje, vaya directamente a la conciencia colectiva, sólo así generaremos más impacto social que llegando a diferentes personas separadas y disgregadas socialemnte entre sí.

El mensaje por tanto, ha de ser unitario, sencillo y sin confusión. Unitario, todas las personas, estén donde estén recibirán un mensaje único que no pueda ser contrarrestado por un contramensaje. Existe por tanto más posibilidad de influenciar socialmente a las personas y a las sociedades cuando el mensaje es igual, independientemente de la fuente o emisor que lo produzca. En em hay un menaje unitario aceptado por todos, "no es una enfermedad mortal" pero recoge esto todo lo que representa en sí la em. y además ¿qué otros mensajes unitarios están establecidos? o ¿qué mensajes incluso en las personas afectadas por em son contradictorios?

Es por tanto difícil el reto de generar cambio social a través de la influencia que determinados actores tienen en el mundo de la esclerosis múltiple. Esto significa que el mayor cambio está por llegar, y tal vez y solo tal vez, ese cambio llegue de tu mano, que estás afectada, afectado por esclerosis múltiple. Requerir una Sociedad más igualitaria, justa y menos discriminativa entre todas las personas, afectadas o no, es tarea de todos, y desde este blog no cederemos en esa idea, pero requeriremos de ti, de tu estimable ayuda.

Necesitamos dar un paso firme, necesitamos hacer ver a la Sociedad lo que sólo conoce un día al año, o en una campaña concreta. La em precisa más porque sus personas precisan más. Yo solo soy una voz escrita, que repercutirá con esta entrada en 4000 personas aproximadamente, pero tú y tu mensaje vital cambiará la conciencia de 40 personas, y eso e más de lo que yo puedo hacer, porque lo que yo hago, caerá en el olvido, mientras que tú puedes hacer, no.


Gracias a las personas referenciadas en esta entrada por su labor de difusión, sensibilización e instrucción sobre la Sociedad en sí.


Te animo a dejar tu comentario sobre esta entrada.
Comparte esta entrada, genera conciencia social
 ¿Quieres enviar tu historia? Aquí



Autor del Blog y de la entrada
Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo General Sanitario
NICA 24045 Nº Col AO 04033.
AGDEM
Granada, España.

domingo, 31 de enero de 2016

Percepción Psicológica del Diagnóstico y Proceso de Enfermedad en Esclerosis Múltiple.

A continuación se os presenta el estudio que hicimos en SuperVivientes en 2015.

Gracias a todas las personas que rellenasteis el cuestionario y participasteis así en este modesto estudio pero que tanta información me ha dado.

Lo tienes disponible en mi biblioteca ISSU en este enlace.



Pero también puedes acceder al texto completo en esta dirección

Te animo a dejar tu comentario sobre esta entrada.
Comparte esta entrada, genera conciencia social
 ¿Quieres enviar tu historia? Aquí



Autor del Blog y de la entrada
Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo General Sanitario
NICA 24045 Nº Col AO 04033.
AGDEM
Granada, España.

lunes, 11 de enero de 2016

¿ESPERÁBAMOS MUCHO DE LOS NUEVOS FÁRMACOS ORALES?

EDITORIAL

Quiero destacar, que esta entrada no pone en tela de juicio la eficacia clínica de ningún tratamiento, sino que versa sobre cómo individual y colectivamente hemos depositado esperanza y expectativas, reales o no en ellos.

La evolución psíquica de cada persona es inherente y propia a la realidad de cada una. Esto significa que cada persona evoluciona, o no, según psíquicamente se encuentre ante su proceso de enfermedad.

De forma que existe la posibilidad de que una persona que esté físicamente preservada ante la sintomatología adversa de la esclerosis múltiple, se encuentre peor clínicamente y psicológicamente que aquellas personas que con cierta interferEncia física han evolucionado mejor ante el diagnóstico clínico y  el proceso de enfermedad. Esta dicotomía entre lo físico y lo psíquico, muestra de forma objetiva el criterio de calidad de vida autopercibida. Es decir, cuánta calidad de vida tiene la persona ante su proceso de enfermedad y cómo la aprovecha.

Pero independientemente de que la esclerosis múltiple sea conocida como la enfermedad de las mil caras, atribuyendo esta coletilla a que cada persona la vive de forma diferente, aún siendo el mismo criterio clínico, es cierto de que colectivamene existe un criterio de consciencia social ante la enfermedad. 
La identificación con este criterio colectivo, con esta consciencia colectiva, tan descrita en la Psicología Social clásica, postmoderna y contemporánea, influye individualmente en el afrontamiento individual de cada persona ante su proceso de diagnóstico y enfermedad.

Explicar el por qué lo que colectivamente creemos sobre algo, influye en cómo individualmente lo vivimos, es importante para intentar comprender la cuestión que plantea el título de esta entrada.

Una prueba, un ejemplo claro de lo que estoy intentado explicar es el impacto social que ha tenido las Redes Sociales en el proceso que el propio paciente afectado, afectada por esclerosis múltiple ha logrado construir en base a su afrontamiento propio y por tanto según sus propios rasgos de resiliencia. 
Sí, participar en un grupo social de personas conocidas a través de un entorno de realidad virtual, pero de realidad al fin y al cabo, no es más que generar consciencia colectiva en base una hecho concreto, la enfermedad. Tanto es así, que podríamos afirmar, que si la persona en sí no tuviese que afrontar un diagnóstico y su proceso de enfermedad, la probabilidad de haber aparecido por uno de tantos grupos específicos sobre esclerosis múltiple en redes sociales, habría sido nula o casi nula. Y el casi, obedece a la probabilidad real de conocer a alguien afectado por la enfermedad.

Recuerdo que hace aproximadamente diez años, en esclerosis múltiple se hablaba de la terapia de células madre, como recursos terapéutico definitivo y curativo. La gente no hacía más que preguntar si sabíamos cuándo estaría disponible la terapia con células madre. De repente, se dejó de hablar de ella como terapia definitiva y las personas afectadas, familiares y profesionales que estamos vinculados al mundo de esta enfermedad por algún motivo, hemos pasado a hablar de las terapias con fármacos orales.

Y no ha sido un solo fármaco, sino que han sido varios. Y no han sido varios años, sino que en un año hemos tenido una opción terapéutica múltiple. Esto ha generado una expectativa, que habría que re-valorar, sobre la posibilidad real de que la enfermedad remita definitivamente o no. 

Esta opción terapéutica ha hecho que dejemos de hablar de una posible curación de la enfermedad asociada a la terapia de células madre, curación que se daba como algo supuesto en el caso de que las células madres fuesen una realidad. Nunca, o pocas veces se valoró la posibilidad de que esta forma de terapia fuese, como las otras, terapias paliativas. Esta idea no entraba en el imaginario colectivo de las personas afectadas por esclerosis múltiple, no se entendía que si las células madres fuesen realidad, no pudieran curar la enfermedad. Pero el tiempo ha pasado, la enfermedad sigue sin cura, y la terapia celular es hoy día un horizonte que se atisba lejano aún, pero se contempla al fin y al cabo.

Así fue como se dejo de hablar de esta forma terapéutica que suponía una esperanza curativa. La evolución en las expectativas de curación de la enfermedad, se basan hoy día en otros hechos, como por ejemplo la evolución de otras enfermedades.
El mundo social de la esclerosis múltiple, las personas afectadas, los familiares, los amigos, los profesionales, pasaron hablar de curación a cambio de tratamientos. La variación en la forma de suministrar tratamientos, también incide en la consciencia colectiva sobre la posibilidad de curación. Pasar de un fármaco inyectable con todo lo que ello conlleva a tratar la enfermedad con un fármaco oral, no sólo genera esperanza colectiva, sino que además sirve para normalizar el proceso de enfermedad y por tanto a sus personas afectadas. No es lo mismo una pastilla que un inyectable, ni a nivel social, ni a nivel individual. Pero ¿hasta que punto esta diferencia incide en las expectativas reales de curación?

Entender esto, supone a mi juicio, comprender la evolución de los diferentes tratamientos farmacológicos, su naturaleza y como no su vía de administración y posología. Es difícil viajar al extranjero, por ejemplo, si en el frigorífico debemos guardar nuestro tratamiento inyectable, o al menos, nos hace valorar a priori, la posibilidad de no viajar. Pero cuando todo era inyectable, cuando la única opción terapéutica era paliativa e inyectable, surgió un nuevo horizonte, también inyectable, pero con menos frecuencia, bastante menos frecuencia. Tisabri© o natalizumab, ¿qué ocurrió entonces?

Tisabri© o natalizumab, cuya administración por perfusión intravenosa cada 4 semanas, fue visto entonces como un tratamiento que a pesar de su posible riesgo, controlable, como una forma más de tratamiento terapéutico paliativo. Se accedía a él, con miedo por el riesgo posible de la Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva (LMP) por positividad en el virus jc, pero con la expectativa y esperanza de reducir la frecuencia de brotes año y por tanto mejorar clínica y significativamente en las interferencias físicas de la enfermedad. Tisabri©, no curaría pero sí reduciría los brotes. Así fue recibido y así es hoy día aceptado. Su expectativa y esperanza terapéutica se ajustaba a la realidad.

De repente, el mundo de la esclerosis múltiple, mientras las células madres llegan, se inunda de fármacos nuevos, eficaces y con una vía de administración que era deseada desde siempre, el fármaco oral. Cuánta importancia tiene un fármaco oral en el criterio de salud de las personas. ¿pero hemos depositado más expectativa y por tanto más esperanza en estos tratmintos por ser fármacos orales?. A mi modo de ver, y es una opinión personal y profesional, no generalizable, sí.

Tratar la esclerosis múltiple con un fármaco oral, de los múltiples que hoy tenemos, no cambia la naturaleza del tratamiento, sí la vía de administración. Son, siguen siendo fármacos, orales, cuya actividad terapéutica es o sigue siendo paliativa y no curativa. 

Ya sé que es una obviedad, pero aunque lo sea, no se nos puede olvidar. Esto significa realmente, que la enfermedad sigue siendo incurable, por el momento, y que la posibilidad real de tener brotes en el caso de la esclerosis múltiple RR, existe por estar afectado de esta enfermedad. El tratamiento nos aydudará a minimizar el número de brotes y sus secuelas, pero el brote, con fármaco oral, inyectable o sin él, seguirá existiendo, desgraciadamente.

Sé que es duro escribirlo, frío leerlo y puede parecer por mi parte un desafío. Pero es necesario que mentalmente, psicológicamente, emocionalmente establezcamos que nuestras expectativas y esperanzas sobre nuestros tratamientos se ajusten realmente a lo que son y no a lo que deseamos que sean. Ojalá llegue el día en el que este blog se cierre, pero mientras tanto, para mi es , será necesario escribir sobre la importancia de las dimensiones psíquicas ante el proceso de enfermedad.
Un día escuché a una neuróloga “todas las enfermedades inmunes están condenadas a desaparecer. No podemos saber cuándo, pero sucederá”

Mientras esto llega, con inyectables, con células madres, con fármacos orales, con lo que sea, es para mi, de vital importancia que la persona afectada entienda que su autocuidado personal tiene la misma importancia que su posología farmacológica. Esto es imprescindible comprenderlo y es necesario aceptar que nuestra mejoría física y mental no se basa en todo lo que podemos hacer, sino en el criterio de hacer cosas, cosas que sigan dando valor a la persona que las realiza y eso implica, no dar el valor a lo que se hace, grandes o pequeñas cosas, sino al hecho en sí de hacerlo uno mismo.

De forma que mientras la curación se acerca en el horizonte, es necesario, no luchar, sino normalizar aquello que puedas, sin comparar cómo lo hacías antes, sin juzgar si está bien hecho o no, sin valorar quien lo hace antes que tú, tan solo siendo consciente que tú lo haces porque tú eres así. Ahí no entra la enfermedad.

Precisamos no de grandes actos, sino de actos sencillos, a veces escuchar mirar, hablar, abrazar supone más que intentar demostrar todo lo que puedes seguir haciendo.


Un fortísimo abrazo a todas las personas que me empujáis diariamente a saber más, a acercarme más al entendimiento emocional de quien padece la enfermedad, a todas las que me retáis intelectualmente para saber si puedo o no, ayudaros, tan sólo escuchando, mirando, y escribiendo.




Te animo a dejar tu comentario sobre esta entrada.
Comparte esta entrada, genera conciencia social
 ¿Quieres enviar tu historia? Aquí



Autor del Blog y de la entrada
Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo General Sanitario
NICA 24045 Nº Col AO 04033.
AGDEM
Granada, España.


martes, 8 de diciembre de 2015

LA FELICIDAD ALCANZABLE. .

LA VIDA ES MÁS FÁCIL SI YO SOY MENOS COMPLICAD.

En el deseo de muchas personas está disfrutar de la vida algo más. Ese deseo implica muchas veces, descubrir la felicidad, intentar ser feliz, aprovechar el momento que se vive, despreocuparse de aquellas cosas que no nos afectan directamente, etc.  Sin embargo, desearlo a veces no es suficiente pues por mucho que se quiera una cosa, a veces, no acaba ocurriendo.

La felicidad está ahí, justo delante de ti. 

Ocurre que en muchas ocasiones creemos que la Felicidad es un estado inalcanzable, es una meta, una de tantas metas que nos fijamos en la vida, pero al mismo tiempo la Gran Meta. Es como el resultado, el resumen global de lo que ha supuesto para nosotros vivir y hacerlo cómo hemos elegido y las circunstancias nos han dejado. Ese pensamiento en sí es agotador.

De forma que llegar a la Felicidad es como correr una maratón. Son muchos los kilómetros que restan, mucha la distancia mental que nos construimos antes de empezar a correr y sobre todo muchísimo el esfuerzo que nos exige, tanto, que antes de empezar nos parece imposible llegar a la meta. Pero mientras entrenabas eras feliz. No te rendías anticipadamente, no renunciabas, a pesar del esfuerzo diario, que te exige prepararte para correr una maratón. Tal vez, porque mientras entrenas, la meta es inmediata, diaria, concreta.

Con la Felicidad nos pasa lo mismo. Creemos que es la meta, la meta de cada uno es ser feliz, cuando tal vez sólo sea el camino, eres feliz, no importa cuánto, ni cómo, ni por qué, ni dónde estas siendo. Lo eres sin más.

Pero si la felicidad es el camino, ¿por qué no soy tan feliz?

Ser o no feliz, esa es la cuestión.

Hemos aprendido a sacrificar la felicidad diaria en pro de la infelicidad y la insatisfacción. Hemos aprendido a renunciar el aquí y ahora, por aquello que vendrá, o tal vez no llegue nunca, y si llega que nos pille preparado. Por tanto hemos aprendido a sacrificar aquello que nos supone un proceso, por aquello que nos puede dar un resultado. Hemos aprendido así a preocuparnos por el mañana, sacrificando que nos está aportando hoy, y además en este preciso momento.

Esta paradoja nos hace en sí infelices, insatisfechos, frustrados, porque aún habiendo sido felices hoy mismo, tu pregunta es si podrás serlo mañana, y esa cuestión y su posible respuesta pulveriza de un solo pensamiento el grado de felicidad y bienestar alcanzado hoy.
Es como si uno se dijese a sí mismo ¿de qué me sirve haber sido feliz, si mañana no me acordaré y tan sólo me preocupará lo que ocurra al día siguiente? De forma que sacrificamos la felicidad alcanzada hoy, porque mañana será pasado, y te preocupas de la posible infelicidad de mañana, por no saber que ocurrirá en el futuro. Esta espiral de incertidumbre y  miedo a lo desconocido, nos hace renunciar a todo lo que está ocurriendo ahora.


¿Por qué nos in-satisface de esta manera vivir así? ¿Qué necesidad tenemos de controlar el mañana desde hoy?

Aquello que nos resulta desconocido, nos implica descontrol, miedo e incertidumbre por lo tanto insatisfacción. Creemos erróneamente que si tenemos capacidad de control sobre lo que desconocemos, todas las emociones generadas por las incertidumbres a las que hemos podido dar una respuesta, desaparecerán. Con ellas desaparecerían también la cantidad de pensamientos negativos generadores, de inquietudes y de angustias; y por tanto podríamos tener comportamientos más acordes con el bienestar. Sin embargo, esto a veces un craso error. 

Si tememos algo que pueda suceder, nos sentimos mal, frustrados, temerosos, ansiosos ... Si por el contrario, lo que desconocemos pasa a ser conocido, no necesariamente se elimina las emociones negativas que generábamos. A veces puede intensificarlas, provocando mayor incertidumbre si cabe que antes de conocer aquello sobre lo que no teníamos control.

Un claro ejemplo puede ser cuando se recibe una mala noticia, aunque sea esperada, o cuando se diagnostica una enfermedad, aunque te lo temieses. Saber qué es, no necesariamente te hace controlar mejor la situación. A veces el descontrol aparece cuando tenemos certeza de nuestra indefensión, es decir, de saber que por nosotros mismos no podemos hacer nada, o muy poco, o tal vez, poner todo de nuestra parte, pero ¿será suficiente?.
Saber, conocer, dar respuesta no implica siempre control. El control está asociado a un proceso mental y emocional de equilibrio, de fluidez energética donde los pros y contras se contraponen de forma racional, con inteligencia emocional, sin incertidumbre al mañana y sobre todo, priorizando siempre a la persona sobre el proceso y como no, sobre el resultado. Ese es el verdadero control.
De forma que podemos ser más feliz, no cuanato más control tengamos, sino quien ceda más al control o dicho de otra forma, quien aprenda a gestionar bien el des-control absoluto; es más feliz quien menos control quiere tener de forma intencionada sobre las cosas y por tanto seremos más infelices y estaremos más insatisfechos cuanto más control se nos escape nuestra propia capacidad de intentar tenerlo todo controlado.

Así surge el miedo a lo desconocido, miedo a no poder controlar lo que pueda suceder y miedo a perder el control sobre lo que conoces que sucederá; como variables claves  para poder interpretar la insatisfacción e infelicidad de nuestra propia realidad. La pregunta sería ¿cómo podemos aprender a perder la necesidad de control sobre lo que no conocemos para vivir felices el momento y no pensar en el futuro?

La Psicología. Aportaciones para Ser Feliz.

A mi humilde juicio, la Psicología no es la clave para la felicidad, tampoco es la llave para dejar de sufrir.

Es un libro que se lee, que puede hacerte aprender, o no, que puede serte útil, o no, que puede aportarte soluciones o no. No es por tanto una solución perfecta. Es más bien un descubrimiento para aquellas personas que hacen uso de ella. 
La Psicología No es una palmadita en la espalda, aunque se den, ni tampoco es una hora de halagos para reconocer el esfuerzo, aunque te los digan, pero tampoco es un hora de conversación para sentirte escuchado, aunque te oigan, o una identificación plena con tus pensamientos con el otro, aunque se den. 
La Psicología es una perspectiva nueva a tu realidad, y por eso a veces escuece y duele, porque te dice aquello que piensas siempre y tú mismo, tú misma no quieres decirte a ti. Es por tanto un "pepito grillo" una nueva consciencia ante una misma realidad, de ahí su capacidad terapéutica. A veces te irás peor de lo que llegaste, pero una herida escuece siempre antes de curar. O tal vez, te genere miedo escuchar y sus silencios, cuando tú pedías tranquilidad, pero la paz interior pasa por ganar todas tus batallas internas. Tal vez también esperabas consuelo ante tu llanto y sólo obtienes la espera para tu desahogo, pero el llanto se expresa como la voz. Y tal vez por último quieras consejos, pero si estuviese en tu lugar, tú podrías aconsejarme aquello que esperas oír de mi y no escuchas. 
No no doy palmaditas en la espalda, te doy que pensar. No te doy la solución perfecta, porque te enseño a buscarla. No halago tu esfuerzo, no, porque no lo haces primero tú contigo misma. Y no, no busco que te identifiques conmigo, sino con aquello que no haces y deseas. No genero consuelo a tus lágrimas, porque son necesarias, y no te doy consejos porque te doy trabajo, buscarte y priorizarte en la vida por encima de todo aquello que te hace sombra en forma de miedos.
                                                                                                                       Alberto José Ruiz Maresca 

La Psicología es la ciencia que estudia el comportamiento en función de un complejo multifactorial de variables incidentes en él. Es por tanto, saber cómo nos comportamos y por qué lo hacemos así, el objetivo. Conocer por qué personas diferentes actúan de forma distinta o similar en situaciones similares o diferentes lo que hace apasionante esta Ciencia.

Desde la Psicología, la felicidad como camino puede ser abordada de deferentes modelos. Me baso sólo en estos para no aburriros con teorías que a mí, si me apasionan.


La Terapia Racional Emotiva de Ellis y su Teoría del ABC

La Terapia Racional Emotiva de Ellis, es pionera por aceptar el papel determinante de las cogniciones. Somos algo más de lo que hacemos y sentimos. Como teoría de la Personalidad la Teoría propone que las cogniciones, es decir, los pensamientos, las creencias y las imágenes mentales son claves para variar la personalidad y la forma en la que nos enfrentamos a los desafíos.

La importancia real de la Terapia Racional Emotiva está en destacar el papel de las distorsiones cognitivas, formas de pensar que distorsionan el pensamiento y por tanto la interpretación que estos hacen de la realidad. A día de hoy, estas distorsiones son fundamentales en el trabajo terapéutico.

De forma que una idea, pensamiento o carencia irracional altera o perturba las emociones haciéndolas evolucionar de adaptadas a desadaptadas o negativas. En conclusión las 11 ideas irracionales de Ellis son claves para conocer qué interpretación hacemos de una realidad en términos de satisfacción/felicidad o insatisfacción/infelicidad.
Ellis nos dice. Todas las creencias, pensamientos o ideas irracionales mantenidas en el tiempo se creen como racionales anulando lo que antes era adaptado y transformándolo en angustioso, temido o exigente.
La felicidad por tanto según este modelo pasa por identificar dichas creencias para poderlas identificar antes de que perturben no sólo el pensamiento y el significado mental que este genera sino también las emociones que causa y sus comportamientos consecuentes, teoría del ABC.
Os pongo un ejemplo aquí para vosotros mismos.
¿Por qué uso la REC (Terapia Raciona Emotiva)? Porque para modificar una conducta o comportamiento que nos esté generando malestar, somos conscientes de lo que hacemos porque lo vemos; es necesario cambiar primero las creencias.

De tal manera que a veces la felicidad no se basa en obtener grandes cosas, o vivir en unas determinadas circunstancias o contar con el número suficiente de amigos. A veces basta sólo con saber cómo pensar ante un hecho concreto y cómo no en saber qué pensar ante lo que aún es incierto, desconocido y sobre aquello que no tenemos control. El miedo a la falta de control sobre nuestro futuro, a veces sobre nuestro propio presente nos hace temer solamente supuestos, no realidades.

Ellis nos dice que el miedo está en la forma en la que nosotros construimos nuestras ideas, creencias y pensamientos ya que estos son la causa activa de la emoción derivada y de la conducta resultante. Es el primer punto de partida.

Aportaciones de la Terapia Racional Emotiva a la felicidad. De forma muy sintética y atrevida, estás son las claves desde esta perspectiva. No se trata por tanto de controlar lo que ocurre o de saber por qué nos afecta, sino de aprender a cambiar nuestra forma de pensar, de racionalizar la realidad. Esto significa que la clave está en ti.


 

La Terapia de Aceptación y Compromiso.

Enmarcada dentro de las llamadas terapias de tercera generación.
Muchas veces les digo a las personas que tengo la suerte de intentar ayudar, que "su mente se nutre de su lenguaje verbal, (del sonido en sí que tiene cada palabra que decimos) de la misma forma que su cuerpo se nutre de lo que se alimenta" Según esta analogía, la desnutrición física existe, pero también la desnutrición mental. ¿Qué significa esto?.

Aprendemos a establecer relaciones con las cosas que nos rodean mediante el lenguaje. Cada cosa tiene un nombre y cada nombre un sonido y cada sonido un significado. Ese proceso, lo llamaremos marco relacional, es decir, la forma en que aprendemos a establecer relaciones con lo que nos rodea a través del lenguaje. A veces nuestro lenguaje es positivo y entusiasta, pero en otras ocasiones es triste, melancólico y derrotista.

¿Qué nos da la Terapia de Aceptación y Compromiso para lograr ser más felices o al menos intentar ser feliz? Parto de la base que esta forma de interpretar la ACT causará cuanto menos, debate y controversia, pero estoy algo acostumbrado.

Sabemos de sobra en la vida, unos más que otros, qué no nos hace feliz. Es decir, de alguna forma sabemos qué nos causa el malestar. Esto está bien identificado, está bien localizado y en ocasiones es tanto el poder que esa situación tiene sobre nosotros que no nos permitirá aceptar otra posibilidad y por lo tanto, es como si nos condenase.

ACT nos muestra que el pensamiento tiene tanto poder como la conducta en sí, es más; es equivalente a ella. De forma que si mentalmente te sientes derrotado ante una adversidad la posibilidad de reacionar es mínima, si te sientes infeliz la posibilidad de creerte feliz es casi ausente. Pues bien, este modelo nos dice que el acto de pensarse infeliz tiene la misma fuerza que el echo de no hacer nada por cambiar el estado de infelicidad. Esto es muy duro, ¿verdad?. Pero no sólo eso. Tu mente aprende de tus pensamientos, verbalizados o no, de forma que aunque pueda variar una situación uno mismo, si piensa que no puede, la situación no variará. Entonces ¿cómo un pensamiento que dura unos cuatro segundos puede anular todo? o dicho de otra forma ¿si nos pensamos felices al menos durante cuatro segundos, seremos felices ese tiempo? Ocurre que somos conscientes del sufrimiento, de nuestras emociones negativas, y poco o muy poco de las emociones positivas, el positivismo o la psicología positiva.

Pero además la ACT nos ofrece dos conceptos que hemos de desarrollar para comprender cómo llegar a la felicidad bajo este modelo.
  1. La conciencia plena. Supone ser conscientes de lo que estamos viviendo y experimentando en este preciso momento. Es un proceso y por lo tanto no es un estado.
  2. Aceptación. Supone comprender aquello por lo que estamos pasando, es decir aquello de lo que tenemos conciencia plena. Aceptar implicaría intentar no cambiar aquello que no está demandando la atención, supone por tanto, no intentar cambiar internamente y prestar atención a todo lo que se desarrolla en el entorno.
 ¿Cómo uso yo la ACT para ser feliz?

Las conductas de evitación, aquellos comportamientos que NO emitimos con el objetivo de no hacer frente a una situación problema, sólo nos supone la persistencia de la situación de la que intentamos huir, nos supone angustia o ansiedad, insatisfacción, miedo e infelicidad. Sin embargo, al no exponernos a aquello que nos duele,  a lo que nos genera miedo, ansiedad, estrés o angustia, amortiguamos el malestar emocional. No somos conscientes del dolor que nos causa la situación aunque sabemos realmente que la situación es dolorosa.

Sin embargo, preferimos no sentir la infelicidad para hacernos creer que somos felices, pero ¿lo somos realmente? Este planteamiento no es resolutivo y por tanto mantendrá la situación como problema.
El otro planteamiento nos orienta a la exposición de aquello que nos genera malestar para mediante el afrontamiento emocional y psicológico sed conscientes del bienestar que produce superarlo o al menos comprobar que no suponía tanto miedo (angustia, ansiedad, estrés, insatisfacción, etc) La felicidad por tanto bajo este modelo nos hace ver que es posible aunque existan situaciones problemas.
ACT nos permite dejar de prestar atención mantenida a un problema, para reorientar la atención plena en todo aquello que no es el problema. Mientras pensemos por ejemplo en una enfermedad, toda la vida estará enferma. En cierto modo es así, pero ¿qué pasa con lo que te rodea, con lo que no está afectado o enfermo y lo desechamos por nuestra atención mantenida en la enfermedad?

ACT nos dice: si no es cambiable, no intentes controlarlo, construye atención plena sobre aquello que pasas por alto y si forma parte de tu felicidad, aunque sea momentánea. De forma que, y para terminar como empecé, la mente aprenderá con el significado simbólico del pensamiento y su imagen mental que pese a la persistencia de una situación rígida y problemática, mediante la atención plena y la aceptación se puede ser feliz, momentáneamente en un principio, temporalmente después y aprender a ser feliz con todo aquello que no es la situación problema, aunque esta exista.

La felicidad es parcial, un proceso que se experiencia física y mentalmente pese a aceptar la inmovilidad de aquello que nos puede perturbar.


MINDFULNESS. NO SOY LO QUE PIENSO.

¿Cómo logramos ser felices con Mindfulness? Es una forma atractiva de intentar ser feliz. Nos identificamos la mayoría de todas las personas con sus concepciones básicas, aquí y ahora, prestando atención a este momento, sin miedo y sin juzgar qué pasará. Es una forma sencilla aparentemente de dar una recta universal de cómo lograr disfrutar satisfactoriamente de la vida y de la felicidad. Sin embargo ¿por qué lo que aparentemente es sencillo se vuelve complicado en la práctica? 

No, no se trata de que sea fácil hablar o que la teoría sea sencilla y otra cosa sea hacerla. No. La mayoría de las personas hablamos de lo importante que sería para nosotros vivir este momento tal cual se está produciendo y listo. Sin embargo, nuestro pensamiento no se focaliza sólo en este momento, sino en las consecuencias inmediatas, en las futuras e incluso en las pasadas. La capacidad de proyectar de nuestro pensamiento y nuestra escasa capacidad para retenerlo nos hace que vivir el aquí y ahora sea algo más que aparentemente fácil.

De forma que si fuésemos capaces de centrarnos en el aquí y ahora podríamos ser felices o al menos más felices. Pero para saber aprovechar esta inmediatez básica, no simple, que nos ofrece Mindfulnees para ser felices, también debemos saber poner atención plena al momento actual para poder lograr así un equilibrio entre nuestra cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu. Ser feliz, parece que se va complicando, o no.

La receta de este modelo, también, de tercera generación, nos dice que para ser feliz debemos aprender a vivir aquí y ahora viviendo de manera plena el presente y logrando así un equilibrio entre nuestro interior y nuestro exterior inmediato.

El éxito de este modelo se basa en la identificación que las personas hacemos sobre sus preceptos. 
  1. Es necesario no complicarse la vida, si no tienes nada que la complique.
  2. Tampoco es necesario complicarse la vida si no hay nada que pueda complicarla próximamente.
  3. Menos aún es necesario complicarse la vida, si no hay nada que pueda complicarla, excepto tú.
  4. Y si la vida ya la tienes complicada ¿por qué complicarla más?
¿Cómo cuatro ideas tan simples, puede ser tan difíciles, no de comprender, sino de implementar? 
Vivir el momento, el aquí y ahora, no descarta complejidad en la vida, pero si resta la que venga mañana y la que tuviste ayer. Igual que vives un día, tu atención ha de centrarse en ese día porque el que venga mañana, será otro diferente.

¿Cómo se traduce esto en el concepto de felicidad?

Con Mindfulnees aprendemos a tomar conciencia de todo lo que no es desagradable, a observar nuestros pensamientos evitadores, a tener mayor conciencia de nuestro propio yo y por tanto a adquirir mayor consciencia y madurez con uno mismo, con los demás y con las experiencias desagradables que nos rodean. 
Todo esto nos hace más tolerantes frente a la infelicidad e insatisfacción. De forma que si toleramos más aquello que nos hace infelices, la situación problema, aprenderemos a ser más felices. No es una paradoja.

¿Cómo uso yo Mindfulness?

Aprovechando y convirtiendo cada momento presente, aquí y ahora, en oportunidades. De forma que lo que puedas hacer hoy, al margen de la situación real que vivas, y de las incertidumbres que genere tu futuro próximo o lejano, sólo depende de comprender que las oportunidades que hoy tengas será únicas por ser tuyas y por tanto, por ser tú quien las realice. 

De forma que según esta visión mía de Mindfulnees lo realmente importante que tienes hoy para ser feliz, no es todo lo que arrastras ni todo lo que vendrá, sino el echo en sí de que hoy tu creas que puedes serlo. Ese pensamiento es clave como significado simbólico. 
Renunciar a vivir oportunidades, "todos los aquis y ahoras" orientará toda tu conciencia sobre ti y por tanto sobre tu vida ante aquello que es inamovible y no tiene control por tu parte, la situación problema. Pues bien, si eso hoy y ahora no puede cambiar ¿qué otras cosas si cambiarán por que tú decidas hacerlo o porque tú participes de ellas?

De forma, que a modo de conclusión, os pregunto ¿podemos o sabemos vivir sin preocuparnos por lo que no es aquí y ahora, por el futuro más próximo y cercano? Deberíamos intentarlo. 

Supón que en unos días tienes unas pruebas. Hasta el día de hoy, te has encontrado bien, y en teoría no hay nada que te haga pensar que las pruebas irán mal. Si esa es la situación ¿por qué hacerte la prueba en unos días, no te deja ser feliz hoy que todo va bien?

Con Mindfulness, te enseñaríamos a vivir el día de hoy, porque tal vez por mucho que pienses, lo que ocurra mañana, no será como tú pensaste. Esa proyección temporal del aquí y ahora, al mañana te aleja de la conciencia plena y de la felicidad cuando hoy mismo pudiste ser feliz.

Con Terapia de Aceptación y Compromiso, te enseñaría a que aquello que nos sabes cómo saldrá porque no forma parte de ti, el resultado de la prueba, o hacer la prueba en sí, (una resonancia por ejemplo) no debe formar parte de tu realidad. Has de basarte en todo lo que tu puedes hacer por ti, sin ánimo de intentar cambiar o controlar aquello que te es ajeno. Si logramos hacer eso, los días que pases hasta el día que llegue la prueba, los vivirás desde el afrontamiento y por tanto desde la satisfacción. 

Con la Terapia Racional Emotiva, te enseñaría a racionalizar tu realidad. Por mucho que intentes adivinar, controlar, o exigirte controlar cómo será el resultado, tú no influyes. El resultado dependerá en sí de cómo afrontes la prueba; no de la cantidad de ideas, pensamientos o creencias que hayas tenido antes del día de la prueba. Y por supuesto tampoco influyen otras experiencias vividas porque no forman parte hoy de la realidad, sino del pasado. Tus creencias basadas en el miedo, en la dramatización, en el tremendismo, la generalización y la capacidad de irte a uno de los dos extremos, no forman parte del resultado que temes. Y temes el resultado porque no has racionalizado ni un instante que salir bien es una opción y otra salir mal. Esa obviedad sólo exigirá una posterior forma de actuar, o bien con miedo y evitación o bien con superación y afrontamiento. Una u otra generará emociones estables y adaptadas o emociones negativas y desadaptativas, según el pensamiento sea racional o irracional en su creencia.







Te animo a dejar tu comentario sobre esta entrada.
Comparte esta entrada, genera conciencia social
 ¿Quieres enviar tu historia? Aquí



Autor del Blog y de la entrada
Alberto José Ruiz Maresca.
Psicólogo General Sanitario
NICA 24045 Nº Col AO 04033.
AGDEM
Granada, España.